ELN atacó a uniformados del Ejército Nacional en Fortul, Arauca; usaban niños como escudos humanos

Según fuentes oficiales, los guerrilleros se ubicaron cerca de un jardín infantil

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Foto de archivo. Un rebelde
Foto de archivo. Un rebelde de la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN) muestra su brazalete en las selvas del departamento del Chocó, Colombia, 31 de agosto, 2017. REUTERS/Federico Ríos

En la tarde del 13 de marzo, miembros del frente Domingo Laín Sáenz del ELN protagonizaron un ataque armado contra una patrulla del Ejército Nacional en Fortul, Arauca.

Según fuentes oficiales, los guerrilleros se ubicaron cerca de un jardín infantil y utilizaron a los menores como escudos humanos durante la agresión.

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El ataque se registró en el casco urbano del municipio, donde las tropas realizaban labores de patrullaje. En medio del enfrentamiento, un soldado resultó herido, aunque su condición no reviste gravedad.

Ante la gravedad de la situación, las Fuerzas Militares y la Policía implementaron un operativo especial en la zona, desplegando un plan candado para dar con el paradero de los responsables.

Hasta el momento, las autoridades continúan con los patrullajes para garantizar la seguridad en el área y evitar nuevas acciones de este grupo armado.

Desmantela depósito de explosivos del ELN en Tibú

En medio de los enfrentamientos entre grupos armados en el Catatumbo, un operativo del Comando contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales (Conat) permitió la localización y destrucción de un depósito clandestino perteneciente al Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Según informaron las autoridades, este almacén, ubicado en la vereda Km 28 del municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, era utilizado por el grupo guerrillero para guardar explosivos y municiones de guerra. Este hallazgo representa un golpe significativo contra las actividades ilegales del frente Luis Enrique León Guerra, que opera en esta región.

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De acuerdo con las investigaciones, el depósito contenía un arsenal considerable, entre el que se encontraban ocho artefactos de lanzamiento parabólico para explosivos tipo tatuco, 64 granadas en PVC del mismo tipo, 20 detonadores eléctricos de fabricación casera y 25 tubos de taquero. Además, las autoridades incautaron 40 frascos y dos canecas plásticas de 15 galones (56,78 litros) con pólvora negra, cuatro rollos de cable dúplex, 4.895 cartuchos calibre 7.62 milímetros (mm) y dos radios de comunicación marca Icom. Este material, según las autoridades, estaba destinado a ser utilizado en ataques contra la población civil y las tropas desplegadas en la zona.

“El Ejército Nacional mantiene el desarrollo de la Operación Catatumbo en Norte de Santander, con el objetivo de neutralizar los factores de inestabilidad que generan violencia en esta zona del país”, señala un comunicado emitido por las autoridades. Este operativo forma parte de una estrategia más amplia para contrarrestar las acciones de los grupos armados ilegales en el Catatumbo, una región que ha sido escenario de constantes enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc.

El desmantelamiento del depósito de explosivos representa un avance en los esfuerzos por reducir la capacidad operativa del ELN en el Catatumbo. Según las autoridades, la incautación de este arsenal evita que los guerrilleros utilicen estos materiales en ataques que podrían causar graves daños a la población civil y a las fuerzas de seguridad. Además, este tipo de operativos envía un mensaje claro a los grupos armados sobre la determinación del Estado de recuperar el control de la región.

La presencia de múltiples actores armados, sumada a la falta de oportunidades económicas y sociales para las comunidades locales, crea un entorno propicio para la violencia y la ilegalidad. Las autoridades han señalado que, además de los operativos militares, es necesario implementar estrategias integrales que incluyan inversión social y desarrollo económico para abordar las causas estructurales del conflicto.

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