
En medio de una creciente polémica por la gestión de recursos públicos, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) realizó millonarios pagos por concepto de indemnizaciones a empleados cercanos a Daniel Rojas Medellín, exdirector de la entidad y actual ministro de Educación. Según un documento obtenido por la revista Semana, la SAE reportó pagos por un total de 405.737.908 pesos en indemnizaciones por despido sin justa causa, correspondientes a 17 funcionarios que, en su mayoría, estaban bajo contratos a término indefinido, dado que la entidad está regida por el derecho privado. Los pagos fueron realizados durante la vigencia de 2024 y, según el informe, los beneficiarios fueron identificados por su nombre.
Lo que genera mayor sorpresa es que, poco después de recibir estas millonarias indemnizaciones, varios de estos exfuncionarios fueron reubicados en el sector educativo. Este movimiento que incrementa los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos y la transparencia en las decisiones tomadas por Rojas durante su gestión en la SAE.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.

Así mismo, un informe oficial reveló que diez personas, quienes habían sido despedidas durante la gestión de Daniel Rojas Medellín como director de la SAE, terminaron vinculándose poco después al sector educativo, liderado también por Rojas en su nueva posición como ministro de Educación.
Entre los nombres señalados en el documento figuraron Santiago Castaño Salas, Eric Daniel Salazar Alvarado, Alexánder Méndez Cortés, Juan Carlos Bolívar Sandoval, Sebastián Rivera Ariza, Jenny Constanza Rojas Hincapié, Jennifer Daniela Callejas Núñez, John Alexánder Hernández Mejía, Liliana Castro Sánchez y Sebastián Caballero Ortega. Por concepto de indemnización tras su despido, estas diez personas recibieron en total 214.441.818 pesos. Lo llamativo fue que, tras haber salido de la SAE, muchos de ellos no tardaron en ser reubicados en el Ministerio de Educación o en entidades adscritas al mismo, bajo la dirección de Rojas.
PUBLICIDAD
El caso más destacado fue el de Sebastián Caballero Ortega, que percibió más de 40 millones de pesos como indemnización, convirtiéndose en el beneficiario del pago más alto dentro de este grupo. Este hecho, sumado al patrón de reubicación de los exfuncionarios, despertó críticas y sospechas de que estos movimientos pudieron estar planeados de antemano, lo que planteó serios interrogantes sobre el uso de recursos y la ética administrativa.

La trayectoria de varios exfuncionarios del SAE evidenció un patrón de reubicación que generó dudas sobre la transparencia y el uso de recursos públicos. Sebastián Caballero Ortega, un activo militante de la Colombia Humana, que incluso buscó ser secretario general de la colectividad, se desempeñó como vicepresidente de Sociedades en la SAE, con un salario aproximado de 30 millones de pesos mensuales. Tras su salida de la entidad, asumió la gerencia del Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa, una posición estratégica dentro de un patrimonio autónomo exento de la obligación de publicar sus contrataciones, lo que aumentó las críticas hacia su nombramiento.
PUBLICIDAD
Otro caso destacado fue el de Sebastián Rivera Ariza, que había ocupado la vicepresidencia Operativa en la SAE con un salario equiparable al de Caballero. Posteriormente, Rivera pasó a liderar la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar, entidad encargada de manejar una parte significativa del presupuesto del Programa de Alimentación Escolar (PAE).

Ante los cuestionamientos, el ministro negó en Semana haber influido en la renuncia de algún empleado, afirmando: “Nunca induje a ningún trabajador o trabajadora a renunciar a su empleo ni a sus derechos laborales”, un acto que, según él, constituiría acoso laboral. El exdirector de la SAE explicó que varios de los funcionarios decidieron no continuar en la entidad al no sentirse “identificados con el cambio de administración”.
PUBLICIDAD
Según Rojas, en lugar de presentar una renuncia unilateral, estos empleados optaron por llegar a un acuerdo con la gerencia, que él aún encabezaba antes de la llegada de Amelia Pérez como presidenta. Detalló que se firmaron acuerdos de transacción, una figura contemplada en el derecho privado, para poner fin a los contratos de trabajo de forma voluntaria y de mutuo acuerdo. Esta práctica, aseguró, protege jurídicamente a los empleadores frente a posibles disputas legales y no excedió los topes de indemnización establecidos.
Más Noticias
Alerta por la salud mental de menores en Bogotá: más de 6.000 reportes de conductas suicidas se registraron entre enero y agosto de 2026
Los registros fueron expuestos durante el Foro Distrital Salud Mental 2026, donde también se abordaron los efectos de la violencia, el consumo de sustancias y el uso de tecnologías en el bienestar emocional

México vs. Colombia - en vivo HOY, amistoso internacional: siga el minuto a minuto del juego de la “Tricolor” en Baltimore
El segundo ciclo de Néstor Lorenzo arranca en territorio norteamericano, con la ausencia de James Rodríguez y Juan Fernando Quintero en la lista de convocados

Juan Pablo Raba relató su mala experiencia con el botox y sus implicaciones en la actuación: “Última vez”
El actor contó que una intervención estética sugerida por su esposa Mónica Fonseca terminó por derivar en cambios que consideró negativos para desempeñar sus roles en televisión de manera adecuada

ADR entregó 8 bancos de maquinaria para fortalecer la producción de yuca industrial en Sucre
Ocho asociaciones rurales contarán con tractores, remolques, rastras y caballoneadores, como parte de un programa que integra siembra, asociatividad y comercialización

El Gobierno descarta intervenir a Afinia pese a la crisis financiera de la filial de EPM
El alcalde Federico Gutiérrez informó que, tras reunirse con el presidente Abelardo de la Espriella y dos ministros de su gabinete Barranquilla, el Ejecutivo evalúa otras alternativas para asegurar la continuidad operativa de la distribuidora


