
El hurto de cable de cobre es un problema creciente en Colombia que afecta tanto a ciudadanos como a empresas. Este delito, considerado “silencioso”, ha generado un mercado negro que alimenta la venta y exportación ilegal de cobre con un impacto significativo en la infraestructura de telecomunicaciones.
Según datos de Alto Colombia, en 2023 se reportó el robo de más de 70 kilómetros de cable de cobre en Bogotá, un fenómeno que involucra a habitantes de la calle, organizaciones criminales y suplantadores de contratistas que con sus acciones interrumpen el servicio de miles de usuarios; como también, afectan el desarrollo tecnológico y la productividad.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel.
Ante esta situación, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) decidió tomar medidas drásticas mediante su iniciativa Barrios Libres de Cobre, una estrategia que forma parte de la campaña Bogotá Conectada y Segura que tiene como objetivo mitigar los efectos del vandalismo y el robo de cable, que ha dejado sin conectividad a hospitales, colegios, empresas y hogares debido a la sustracción del cobre.
La iniciativa de ETB consiste en sustituir el cableado de cobre por fibra óptica en toda la ciudad y así reducir la vulnerabilidad ante los robos y ofrecer una conectividad más robusta y eficiente, incluso, en 2024, la empresa ha desplegado más de 10 mil kilómetros de fibra óptica en diferentes sectores de Bogotá, por lo que la meta para fin de año es que el 100% de los clientes de ETB cuenten con esta tecnología, lo que marcará un antes y un después en la conectividad de la ciudad.

Al respecto, Alex Blanco, presidente de ETB, aseguró que: “Puente Aranda se convierte en la primera localidad en contar con redes de ETB 100% sobre fibra óptica, lo cual redunda en una mejor experiencia para los usuarios y aporta a la solución de fallas ocasionadas por vandalismo”.
De esta forma, los 231.000 habitantes de la localidad, además de sus colegios, parques, unidades de salud y centros comerciales, podrán beneficiarse de una conexión más estable y de alta velocidad.
El impacto del robo de cobre no solo es local, sino que está vinculado a redes de crimen transnacional, como explicó César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá: “El hurto del cobre es un negocio que trasciende fronteras, ya que el material se exporta a los mercados globales. No basta con capturar a los delincuentes, es necesario cambiar las normas, aumentar las regulaciones de control y cerrar los mercados ilegales”.

De acuerdo con las cifras que entregó el secretario de Seguridad, las autoridades han logrado recuperar más de 6.700 metros de cable robado y han efectuado múltiples capturas de individuos involucrados en estos delitos, incluso, se estableció un convenio para mitigar los daños causados por estos actos vandálicos.
Por tal motivo, desde la secretaría aseguraron que la participación ciudadana es crucial en esta lucha, por lo que las autoridades hicieron un llamado a la comunidad para reportar cualquier sospecha de robo a la línea de emergencias 123 y así contribuir a la protección de la infraestructura que mantiene conectada a la capital.
El lucrativo negocio de robo de cobre
El robo de cobre se ha convertido en un fenómeno creciente en Colombia impulsado por el alto valor de este metal en el mercado. Por tal motivo, Infobae Colombia conversó con Jorge Armando Segura Cabrera, director de operaciones del grupo Alto Colombia, que explicó las razones detrás de la demanda del cobre y el involucramiento de estructuras criminales en su hurto.
“Colombia no es líder en la producción de cobre a diferencia de otros países como Chile”, comenzó por explicar Segura, por lo que hizo énfasis en que este detalle encarece el valor de este metal en el mercado, pues al compararlo con otros materiales como el aluminio, el acero o el hierro, el cobre tiene un precio más elevado, lo que lo convierte en un negocio lucrativo para algunos delincuentes.

El alto precio del cobre en diferentes estados hace que su hurto sea cada vez más frecuente. Un kilo del material limpio puede alcanzar los $28.000, mientras que el cobre quemado ronda los $20.000, mientras que si el cable robado aún está recubierto, su valor disminuye a entre $10.000 y $12.000 por kilo.
Segura también destacó el papel de los habitantes de calle en este delito: “Hoy en día, los habitantes de calle venden el cobre para financiar el consumo de estupefacientes”, por lo que evitan venderlo en bodegas debido a que son reconocidos y les pagan menos; sin embargo, en Bogotá, uno de los principales puntos de venta es la Central de Abastos donde logran obtener un mejor precio por el material robado.
Más Noticias
Pico y Placa Bogotá: evita multas este miércoles
La restricción vehicular en la ciudad varía todos los días y depende del tipo de coche que tienes, así como del último número de tu placa

Caicedo confirma aspiración presidencial y profundiza su ruptura con la izquierda de Gustavo Petro
Carlos Caicedo, exgobernador del Magdalena, oficializó su aspiración presidencial tras el aval de 2.430.000 firmas y anunció el surgimiento de lo que denomina “la nueva izquierda”, marcando distancia del presidente Gustavo Petro y del Pacto Histórico

Tope inembargable de Nequi en 2026 supera los 55 millones y fija límites clave para los usuarios
Los usuarios de Nequi deben tener en cuenta los topes financieros vigentes en 2026, entre ellos el monto inembargable definido por la Superintendencia Financiera y los límites mensuales de movimiento, así como la exención del 4x1.000

Impuesto predial en Bogotá: ciudadanos pueden cumplir el trámite virtual y evitar sanciones en 2026 siguiendo este proceso
La Secretaría de Hacienda habilitó los canales digitales para declarar y pagar el impuesto predial y otros tributos. El calendario fija descuentos por pronto pago y plazos máximos para evitar intereses, además de opciones voluntarias y pago por cuotas durante el año
Juez niega tutela de cocheros en Cartagena y mantiene decreto de 62 carrozas eléctricas en el Centro Histórico
El juzgado concluyó que no se acreditó vulneración de derechos fundamentales en la sustitución de coches de tracción animal. La acción buscaba frenar el decreto distrital y pedía una indemnización cercana a 71.000 millones de pesos por la entrada en operación de los nuevos vehículos eléctricos




