Fenómeno de El Niño ya deja 9.000 animales muertos y millonarias pérdidas en el sector ganadero

La emergencia climática no solo provocó estragos en la vida animal, sino que también generó una crisis alimentaria y un ambiente de incertidumbre en las regiones

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Un total de 308.481 reses tuvieron que ser desplazadas desde sus establos originales para evitar que murieran - crédito Luisa González/Reuters
Un total de 308.481 reses tuvieron que ser desplazadas desde sus establos originales para evitar que murieran - crédito Luisa González/Reuters

El sector ganadero de Colombia afronta una de sus peores crisis debido a la devastadora influencia del fenómeno de El Niño, con pérdidas que ascienden a los $16.645 millones, afectando de sobremanera a la región del Caribe con un revés económico de $11.723 millones.

Estos datos, proporcionados por la Federación Colombiana de Ganaderos y el Fondo Nacional del Ganado (Fedegán-FNG) a Contexto Ganadero, reflejan el duro golpe a la industria que ya cobró la vida de 8.879 bovinos en el país y ocasionó el desplazamiento de 308.481 reses.

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La producción lechera también experimenta una dramática reducción a nivel nacional, dejando de producir más de 1.800.000 litros de leche diariamente, lo que equivale a una pérdida económica de $2.351 millones al día. Este preocupante descenso en la producción se añade a la cuantiosa cifra de 113.508 predios afectados y más de 2.500.000 hectáreas dañadas, con Cundinamarca y Sucre en cabeza, alcanzando 614.062 y 614.813 hectáreas, respectivamente.

El severo impacto en la oferta de alimento y el consiguiente alto estrés causan no solo la mortalidad del ganado, sino también el surgimiento de enfermedades como la anaplasmosis y tripsanosoma. Además, se detectó la presencia de coccidiosis en terneros y vacas adultas flacas o débiles, así como la fasciola hepática en zonas de páramo. En el departamento del Magdalena, la situación resulta particularmente grave, registrándose el mayor número de bajas, con 2.957 bovinos fallecidos.

Estos eventos, que se produjeron entre el 1 de diciembre de 2023 y el 15 de enero de 2024, marcan una etapa de desafíos significativos para los ganaderos y las comunidades rurales. Conforme con datos de Fedegán-FNG, la emergencia climática no solo provocó estragos en la vida animal, sino que también generó una crisis alimentaria y un ambiente de incertidumbre en la región.

leche fresca
La producción de leche tiene una notable disminución ante la sequía generada por el fenómeno de El Niño - crédito Agraria

En respuesta a la situación que vive el sector, las autoridades competentes y los ganaderos están tomando medidas para contrarrestar el impacto del fenómeno. Entre las acciones implementadas, resalta el desplazamiento de un gran número de animales hacia zonas con recursos hídricos y alimenticios más estables. Pese a los esfuerzos, la magnitud de los daños prevé una recuperación lenta y desafiante para el área afectada.

El llamado urgente de las comunidades afectadas y el reflejo de la crisis en la economía nacional, remarcan la necesidad de estrategias de adaptación más robustas frente a eventos climáticos extremos.

La situación de los ganaderos colombianos sirve como un recordatorio de la vulnerabilidad del sector agrícola a los cambios ambientales y de la urgencia de una acción conjunta y coordinada para enfrentar estos desafíos.

El Niño hasta junio

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) emitió un pronóstico que señala la persistencia del fenómeno de El Niño en Colombia hasta abril de este año, seguido por un periodo ENSO-neutral hasta junio. Este evento climático podría propiciar condiciones particularmente secas en varias regiones del país, mientras que otras podrían experimentar excesos en precipitaciones.

“De acuerdo con los reportes… anticipan que El Niño continúe pero con un ENSO-neutral favorecido durante el periodo comprendido entre abril y junio de 2024 (probabilidad de 73%)”, indican los comunicados de la entidad.

Avanzando hacia mayo y junio de 2024, el Ideam predice una probabilidad mayor al 70% de altas temperaturas, aunque sin alcanzar los picos extremos asociados con El Niño. El análisis basado en modelos del Ideam proyecta que “durante el trimestre consolidado febrero-abril/24, déficits entre el 10% y 30% en áreas de Magdalena, Bolívar, Sucre, Córdoba, Antioquia, Santanderes, entre otros”.

El informe destaca también que para el periodo junio-agosto de 2024, se presenta una incertidumbre climática, con condiciones neutral y La Niña mostrando probabilidades similares. Sin embargo, para agosto-octubre, se inclina por un posible inicio de La Niña, con un 52% de probabilidad. “Para agosto-octubre de 2024, La Niña se convierte en la categoría más probable”, lo que podría suponer un cambio significativo en los patrones de lluvia y temperatura.

El fenómeno de El Niño ocasionó graves incendios en Colombia - crédito Carlos Ortega/EFE
El fenómeno de El Niño ocasionó graves incendios en Colombia - crédito Carlos Ortega/EFE

Lluvias en el Caribe y la zona Andina

La región Caribe y la zona Andina, así como partes del Pacífico, podrían ver una disminución en precipitaciones. En contraste, la Orinoquía sufriría un incremento “excesivo” de lluvias. Este contraste hidrológico respondería a la transición de un ENSO-neutral hacia una fase más definida, sea esta de El Niño o La Niña. “Para el resto del país, se estiman precipitaciones propias de la época”, concluye el Ideam.

Las proyecciones del Ideam son vitales para la agricultura, la gestión del agua y la preparación para desastres en Colombia. Pese a que ciertas áreas prevén una disminución en las lluvias, el Ideam asegura que la época prevé excesos entre 10% y 30% con respecto a los promedios históricos en regiones como el noreste de Vichada, sur de Casanare y gran parte del Meta.

La variabilidad climática presenta desafíos significativos para la sociedad colombiana, particularmente en la planificación a largo plazo para los sectores más vulnerables. Este tipo de informes climatológicos es esencial para la adaptación y poder contrarrestar los cambios que afectarán al país, y resalta la importancia de una vigilancia y preparación continuas frente a eventos climáticos extremos.