Video viral de policías que intentan evitar el linchamiento de un ladrón en Cali: “Escuche la cantidad de gente que hay allá abajo”

Los vecinos se apresuraron a cerrar la vía para evitar que el sospechoso saliera ileso del apartamento que intentó robar

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Entre risas, la agente intentó
Entre risas, la agente intentó controlar la situación, protegiendo la vida del capturado - crédito @garajesdecali

Entre las funciones de los agentes de la Policía se encuentra la de proteger la vida e integridad de los capturados. De hecho, la normativa y práctica de los derechos humanos para la Policía, de la oficina el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos establece que: “Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetarán y protegerán la dignidad humana y defenderán y harán respetar los derechos humanos de todas las personas”.

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Además, en el documento de 107 páginas se indica que, “en todas las actividades de la policía se observarán los principios de legalidad, necesidad, no discriminación, proporcionalidad y humanidad”.

Cuenta de ello, el esfuerzo de dos agentes de Policía en la capital del Valle del Cauca para que un presunto ladrón de apartamentos saliera ileso en el camino entre la casa a la que entró a robar y la moto de Policía en la que iba a ser trasladado a la estación.

Así quedó registrado en un video, compartido por el portal de denuncias ciudadanas Garajes de Cali, en el que se ve a una patrullera dando indicaciones al delincuente, que habría sido atrapado infraganti, mientras robaba en el último piso de una vivienda.

El traslado tuvo que esperar
El traslado tuvo que esperar unos minutos por cuenta de los vecinos - crédito X

Sale lo más rápido que pueda. Lo más rápido que pueda se monta en la moto ¿Sí está escuchando? ¿Sí me capta? Si usted corre pa’ otro lado, allá usted. Escuche no más la cantidad de gente que hay allá abajo”, le dice la mujer, que, miraba inquieta hacia la calle, para comprobar que la situación de orden público no empeorara.

Sin embargo, los vecinos se encontraban decididos a ajusticiar al ladrón. De ahí que, actuando de manera coordinada, cerraran la vía de acceso al barrio, para asegurarse de propiciarle una muenda, antes de que dejara el sector, a bordo del vehículo oficial.

“Ay juep@#$%&, cerraron la vía”, se escucha gritar, entre risas, a la oficial, que intentaba mantener la situación controlada desde el lugar en el que efectuaron la captura.

En la cara del delincuente, descalzo y caminando entre vidrios, se ve el temor y el desconcierto que, solo una situación del mismo calibre podría ocasionar.

Se desconoce qué ocurrió aquella noche, pero, lo más probable es que el sujeto se haya llevado un par de golpes en el traslado, a pesar del esfuerzo de las autoridades por mantenerlo a salvo.

El hombre se ve notablemente asustado antes del traslado - crédito @garajesdecali / TikTok

Justicia por mano propia se ha convertido un arma de doble filo para los colombianos

Las demoras en algunos procesos judiciales y la falta de atención que reciben algunas denuncias ciudadanas han llevado a que, en barrios, las personas se organicen para tomar la mal llamada justicia por mano propia, en contra de ladrones y otros delincuentes.

Sin embargo, en entrevista para el matutino de Arriba Bogotá, el abogado penalista Ricardo Burgos, indicó que “lo que permite la ley colombiana es capturar a la persona que presuntamente cometió un delito y llevarla ante las autoridades competentes. Nada de golpearlos hasta casi matarlos o quemar los vehículos en los cuales están transitando”.

Es decir, si bien la comunidad puede retener a un delincuente hasta que las autoridades se presenten en el lugar y realicen la captura, tiene terminantemente prohibido golpearlo.

“Aunque hacer un seguimiento a las cifras de linchamientos puede resultar complicado porque, según, ‘la policía rara vez hace un registro sistemático de estos hechos’, algunas evidencias nos permiten ver un aumento de estos casos, tanto en Colombia como en América Latina. Una de las representaciones más comunes, y a la vez más peligrosas de este fenómeno, es el acto del linchamiento, el cual ha llegado a dejar hasta 140 muertes en un año”, explicó el también penalista, Iván Javier Mojica Rozo.