Alerta por expansión del clan del Golfo en tres corregimientos de Santander

La Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana por riesgo de amenaza contra líderes comunitarios, instrumentalización de niños, entre otros actos de violencia en el municipio de Rionegro

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La Defensoría del Pueblo evidenció
La Defensoría del Pueblo evidenció que en Rionegro ha habido homicidios selectivos, incluso contra exintegrantes de grupos armados - crédito Colprensa

La Defensoría del Pueblo emitió una alerta ante la expansión de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en esa región, lo que estarían vulnerando los derechos de la población en tres corregimientos de Santander.

Los corregimientos que están bajo la Alerta Temprana de Inminencia 028 del 2023, de la Defensoría, son San José de los Chorros, Papayal y San Rafael de Lebrija, en el municipio de Rionegro, los cuales estarían expuestos a hechos de violencia por parte de integrantes del clan del Golfo presentes en esta zona.

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El monitoreo de la entidad permitió determinar que en los corregimientos ya mencionados se han presentado: extorsiones a comerciantes y a los habitantes, riesgo de instrumentalización de niños y niñas para la realización de labores específicas de “vigilancia” y de amenaza contra líderes comunitarios.

“El control ejercido por las AGC también está afectando los procesos organizativos comunitarios. A través del monitoreo evidenciamos que los líderes comunitarios de las Juntas de Acción Comunal han sido acosados para que informen sobre sus actividades, lo que los pone en un grave riesgo”, denunció el defensor del Pueblo, Carlos Camargo Assis.

Además, la Defensoría evidenció que en Rionegro ha habido homicidios selectivos, incluso contra exintegrantes de grupos armados.

De acuerdo con la entidad, el bloque Arístides Meza Páez, Frente Edgar Madrid Benjumea de las AGC, pretende igualmente controlar el corredor de movilidad que hace unos años fue dominado por el Bloque Central Bolívar (otra estructura paramilitar que delinquió con fuerza en varios lugares del país).

Esta zona en la que están ubicados los tres corregimientos permite la conexión entre el sur de Bolívar, Puerto Wilches, Bajo Rionegro, sur del Cesar y la costa Caribe, lo que que posibilita el transporte de sustancias alucinógenas y armas.

“Hemos encontrado que este grupo armado ilegal quiere fortalecerse para continuar con su proceso de expansión territorial y control de economías ilegales derivadas especialmente del narcotráfico y la extorsión. Con su decisión de expandirse, buscan obtener estatus político, de cara a su participación en la paz total que lidera el Gobierno nacional”, señaló Camargo Assis.

Finalmente, la alerta de la Defensoría advierte ante el riesgo que han manifestado las comunidades de las veredas Bocas del Rosario y Chingale, del municipio de Puerto Wilches. En esa área rural, la guerrilla del ELN tendría la intención de disputar el control territorial con las AGC, lo que podría derivar en homicidios selectivos o múltiples.

Esta situación, según la entidad, se extendería a los corregimientos San José de los Chorros, Papayal y San Rafael de Lebrija, en Rionegro.

ELN reconoció el asesinato de un desmovilizado en Santander

En un documento, el grupo
En un documento, el grupo armado señala que este hombre estuvo vinculado a una seguidilla de asesinatos y masacres en San Vicente de Chucurí y Barrancabermeja, incluida la masacre de la Cooperativa en la Vereda Peroles - crédito Albeiro Lopera/REUTERS

El lunes 28 de agosto de 2023, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) entregó un comunicado en el que se responsabiliza de la muerte de Joaquín Vergara Mújica por “traicionar su causa”.

Según informó el grupo armado, este hombre hizo parte de la Compañía Comuneros, perteneciente al Frente Capitán Parmenio, que operaba en el área del Magdalena Medio santandereano, en el año 1993.

La muerte del desmovilizado ocurrió el 19 de agosto de 2023 cuando Vergara viajaba hacia el municipio de San Vicente de Chucurí y, según las autoridades, llegó hasta un restaurante en compañía de familiares, cuando un hombre lo interceptó por la espalda y le propinó tres disparos en su cabeza.

Bajo la frase “los traidores no pasarán”, el ELN justificó su actuar criminal argumentando que Joaquín Vergara delinquió en múltiples oportunidades, y actuó en favor de instituciones y grupos delincuenciales para atacar a esa guerrilla.

El ELN también señaló que Vergara sirvió como falso testigo para acusar a líderes sociales y políticos de ser parte del ELN sin mayores pruebas, además de ser el supuesto responsable de una persecución de las Fuerzas Militares contra el grupo amado durante la época de los 90.