Un alto ejecutivo de Crossfit fue despedido tras tuitear que celebrar el orgullo gay "es un pecado"

Por Lindsey Bever

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Un empleado de alto rango de CrossFit fue despedido después de aplaudir la decisión de un gimnasio que canceló una sesión de entrenamiento para apoyar a la comunidad LGBT, diciendo que "celebrar 'el orgullo' es un pecado".

Russell Berger, que anteriormente fue identificado por The Washington Post como entrenador y portavoz de la compañía, hizo tales declaraciones en Twitter después de que el centro CrossFit Infiltrate en Indianápolis anunciara que los dueños de las instalaciones habían cancelado un evento que coincidía con Indy Pride. Berger agradeció al gimnasio por "defender sus convicciones y negarse a celebrar el pecado al organizar un entrenamiento @indypride".

"La intolerancia de la ideología LGBTQ hacia cualquier punto de vista alternativo es alucinante", escribió en los tuits, ahora eliminados, según reportó la afiliada de la CBS, WTTV.

CrossFit no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios, pero dijo en Twitter que Berger había sido despedido.

La compañía agregó que los comentarios de Berger "no reflejan las opiniones de CrossFit Inc.".

Cuando se le pidió que explicara sus comentarios, Berger señaló que usó la palabrada "pecado" porque "así es como lo llama la Palabra de Dios".

"Como cristiano, creo que todos, incluido yo mismo, somos culpables de romper nuestras obligaciones morales hacia Dios y eso merece castigo", dijo en un mensaje de texto enviado a The Washington Post. "Pero al apartarnos de nuestro pecado y confiar plenamente en Jesucristo, podemos ser perdonados y reconciliarnos con nuestro creador. Amo a quienes representan a la comunidad LGBTQ y quiero que conozcan a Cristo. (Pero) deleitarme en el pecado es un obstáculo desgarrador para eso".

"Utilizo la palabra 'pecado' para describir los eventos del orgullo y los estilos de vida sexuales asociados con ellos, porque así lo llama la Palabra de Dios, y creo que la Palabra es verdadera".

Pero Berger agregó: "La misma teología me lleva a este punto de vista y al conocimiento de que todos los seres humanos fueron creados a la imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, son inherentemente valiosos. Por eso, merecen escuchar esta oferta de la gracia de Dios. Lo peor que podría hacer por alguien sería mentirle sobre el pecado y nuestra necesidad de Cristo, por impopular que sea en nuestra cultura de hoy".

El anuncio de CrossFit ha atraído cientos de comentarios de personas que debaten las declaraciones de Berger y la respuesta de la compañía.

Muchos usuarios de Twitter agradecieron a CrossFit por mostrar que "el fanatismo tiene consecuencias" y que "la homofobia no tiene cabida aquí". Otros, sin embargo, criticaron a la compañía por mostrar "intolerancia" contra un hombre que "expresó sus creencias religiosas personales en su cuenta personal".

En medio de las reacciones, Berger expresó su preocupación por la "falta de tolerancia al desacuerdo" en las redes sociales.

"Las tácticas de algunos en el movimiento LGBTQ hacia la disidencia son una amenaza existencial a la libertad de expresión", tuiteó Berger, de acuerdo con un reporte de WTTV.

Agregó también: "Como alguien que personalmente cree que celebrar 'el orgullo' es un pecado, me gustaría alentar personalmente a #CrossFitInfiltrate para que mantenga sus convicciones y se niegue a realizar un entrenamiento @indypride".

La presidenta de GLAAD Sarah Kate Ellis elogió a CrossFit por su "acción rápida".

Berger subrayó que lamentaba haber puesto a CrossFit en una "posición tan difícil".

"Mis comentarios fueron imprudentes y obligó a mi compañía a ponerse en una posición difícil, lo que lamento profundamente", remarcó en el mensaje de texto. "Estoy particularmente triste por mi empleador y mis compañeros de trabajo, que hacen un trabajo increíble y que son capaces de cambiar la vida de millones de personas, y ahora se ven obligados a responder con su tiempo y recursos a esta situación".