El oscuro predicador que usó el cristianismo para revivir al Ku Klux Klan

Por DeNeen L. Brown

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Una reunión de KKK, probablemente
Una reunión de KKK, probablemente en Portland (Oregon) (Oregon Historical Society/The Washington Post)

Era casi la medianoche del 16 de octubre de 1915, cuando el predicador metodista William Joseph Simmons y, al menos, 15 hombres, subieron al pico de Stone Mountain, en Georgia. Construyeron un altar, prendieron fuego a una cruz, juraron lealtad al "Imperio Invisible" y anunciaron la reactivación del Ku Klux Klan.

Debajo de un altar improvisado que brillaba junto a las llamas parpadeantes de la cruz, colocaron la bandera de Estados Unidos, una espada y una Santa Biblia.

"Los ángeles han vigilado sigilosamente la reforma", dijo Simmons, que se autoproclamó Mago Imperial, "deben de rondar por Stone Mountain y estarán gritando hosannas al cielo".

Hace unos días, coincidiendo con el 50 aniversario del asesinato del reverendo Martin Luther King Jr., los grupos progresistas realizaron una marcha en Washington para combatir el racismo y expiar la historia de ese prejuicio.

"Sin la confesión del pecado en torno al racismo blanco, la supremacía blanca y el privilegio blanco", decía el reverendo Jim Wallis, fundador del grupo progresista cristiano Sojourners, "las personas que se llaman a sí mismas cristianas blancas nunca serán libres".

Wallis no se refirió directamente al Klan, que había aterrorizado a los negros durante la Reconstrucción antes de ser desmantelado por el presidente Ulysses S. Grant. "Nació de nuevo" esa noche de 1915 en Stone Mountain, y el cristianismo fue utilizado para justificar una segunda ola de terror.

Restringiendo la membresía a los cristianos blancos, el Klan vestía túnicas blancas para simbolizar "pureza", utilizaba cruces quemadas para referirse a "la luz de Cristo", y escogió escrituras de la Biblia para predicar la supremacía blanca. El regreso del Imperio Invisible fue ayudado por el primer gran éxito de Hollywood, El nacimiento de una nación, de Griffith, que glamorizó al Klan.

A principios de la década de los veinte, el Ku Kux Klan se jactaba de tener 5 millones de miembros en todo el país y se había infiltrado en miles de iglesias con sus odiosas doctrinas.

Muchos ministros denominados protestantes declararían abiertamente su membresía al Klan. Y las fotos espeluznantes capturarían a sus integrantes con capuchas blancas de pie en las iglesias y sentados en los bancos del coro.

En un artículo de 1922, the New York Times informó que "el Ku Kux Klan en el sur y el oeste está dominado, en gran parte, por predicadores que no eran capaces de hacerlo bien en el ministerio".

"Hasta donde he podido ver", el reverendo John Roach Straton predicó en una congregación de Nueva York que "el Klan en el sur y el oeste parece estar, en gran parte, bajo el dominio y liderazgo de muchos predicadores de ese tipo. Actúan en el ministerio y luego, en lugar de vender seguros o gangas, como lo hacían en otros tiempos, dedican su tiempo y talento a "salvar al país" organizando a los hombres en sociedades secretas y vistiendo a sus miembros con camisones y gorros de punta".

Simmons creía que el cristianismo apoyaba la supremacía blanca, como dijo Kelly J. Baker, autora del libro Evangelio según el Klan, en una entrevista. "Él y otros líderes del Klan mirarían al cristianismo para encontrar apoyo para el racismo. Incluso las iglesias protestantes liberales apoyaron la supremacía blanca. Ese parecía el orden natural de las cosas. Así como la gente usaba textos bíblicos para apoyar la esclavitud", remarcó.

En 1921, Simmons testificó ante el Congreso que él era no era un ministro en una iglesia sino en dos.

"Como breve introducción, por favor, soy eclesiástico y estoy orgulloso de ello. Tengo la distinción, que supongo que pocos hombres tienen, y es que soy miembro de dos iglesias: la iglesia Congregacional y miembro asociado de pleno derecho de la iglesia Bautista Misionera, de la cual me siento honrado", explicó Simmons al Comité de Reglas de la Cámara, que estaba investigando al Klan y "las terribles cosas que se estaban haciendo a personas inocentes" en el Sur.

William Joseph Simmons en un
William Joseph Simmons en un congreso de Ku Klux Klan en 1921 (Library of Congress/The Washington Post)

En la propaganda de Klan y su libro de reglas de 1916, Simmons dijo que solo los "buenos blancos cristianos" que creen en la pureza racial y la moral protestante salvarían al país de la destrucción. 

Odio en nombre de Dios, un informe de 2017 del Southern Poverty Law Center, afirma que los grupos de supremacía blanca, a menudo, invocan las escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.

"Esto es particularmente aplicable a los miembros del Ku Klux Klan (KKK)", apunta el documento, "adherentes de la identidad cristiana y a algunos neonazis. Los supremacistas blancos creen que las principales religiones, incluidas las denominaciones cristianas y sus instituciones, se han extraviado de Dios y están bajo el control y la influencia de Satanás. Como resultado, los supremacistas blancos interpretan las escrituras y las parábolas espirituales a través del lente de la discriminación racial y el odio. De esta manera, pueden justificar su creencias (que son viles y deplorables) como buenas, morales y responsables".

Los miembros del Klan creen que "la Biblia es la historia familiar de la raza blanca", según reza el informe. "Creen que los cristianos blancos son moral y espiritualmente superiores a otras razas".

El símbolo del Klan, que muestra una cruz blanca con una lágrima roja, "simboliza la expiación y el sacrificio de Jesucristo, así como otros que han derramado su sangre por la raza blanca", al tiempo que señala que "algunos líderes KKK son, en realidad, ministros ordenados y algunos, incluso, han organizado iglesias que disfrutan de la exención de impuestos".

En su testimonio de 1921 ante el Congreso, Simmons aseguró que relanzó el Klan después de ver la película El nacimiento de una nación. El éxito racista de 1915 promovió el Klan como el gran defensor de la "feminidad blanca". El presidente Woodrow Wilson mostró la película en la Casa Blanca y la elogió como "terriblemente cierta".

Con la ayuda de un equipo de relaciones públicas, encabezado por Edward Clark y Elizabeth Tyler, las listas de Ku Kux Klan explotaron.

"La popularidad provino de la combinación de religión y nacionalismo, y ambos atraían a los estadounidenses protestantes blancos que temían que la inmigración y las costumbres sociales cambiantes derrocarían su dominio social", escribió Baker.

Simmons, nacido en 1880 en una granja de Harpersville (Alabama), era un pastor itinerante metodista. Se denominó a sí mismo como "Mago Imperial" y creó un panfleto, al que llamó "La Citación Fogosa". El folleto mostraba un dibujo de un caballo enmascarado y un jinete con una túnica que llevaba una cruz ardiente con un titular que decía "Ayer, hoy y para siempre". Según la Enciclopedia de Georgia, la Iglesia Metodista Episcopal finalmente suspendió a Simmons por "ineficiencia".

En su testimonio ante el Congreso, describió al Klan como simplemente una "orden fraternal, patriótica y secreta con el propósito de conmemorar a los grandes héroes de nuestra historia nacional. Y así inculcar y enseñar la fraternidad práctica entre los hombres y alentar un patriotismo ferviente hacia nuestro país".

Simmons contó cómo se le ocurrió la idea de relanzar la organización 15 años antes de que escalara el Stone Mountain. Él se inspiró en una "visión religiosa" de hombres vestidos con túnicas blancas que cabalgaban por el horizonte.

Y luego Simmons, el predicador en dos iglesias, mintió:

"La acusación se ha hecho en base de que el Klan hace sus propias leyes, que aterroriza a los ciudadanos en muchas comunidades con acciones ilegales contra personas y propiedades", dijo Simmons al comité de la Cámara.

"Estos cargos", dijo Simmons, "son falsos".

Un año después, en 1922, en medio de luchas políticas dentro de la organización, Hiram Wesley Evans, un dentista, reemplazó a Simmons como el Mago Imperial del grupo. Simmons murió en 1945 en Atlanta.

Un obituario de The Associated Press que apareció en the New York Times describió a Simmons de esta manera: "Si alguien era responsable de la fundación de los Segundos Caballeros del Ku Klux Klan, era el Sr. Simmons, predicador, vendedor ambulante y promotor de organizaciones fraternales. De su "su palacio imperial" en Peachtree Road, en Atlanta, el Imperial Wizard Simmons gobernó el "Imperio Invisible" de sus seguidores con sábanas de cama".

Una condena final del legado de Simmons: "La organización, profundamente arraigada en la ignorancia nativa, floreció en las áreas rurales. A sus miembros les gustaba llamarse kleagles, goblins y otros nombres de potencia oscura, para reunirse en solemnes 'konklaves', quemar una cruz sobre una colina y, si era posible, asustar a un niño negro. A veces, también, los Klans 'hombres' linchaban, torturaban y golpeaban a los indefensos".