Sin poder amamantar en el trabajo, empleadas de una aerolínea lo hacen en los baños

Por Peter Holley

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En los meses posteriores al nacimiento de su hija, Jo Roby se enfrentó a un problema: querer dar leche materna. Pero Frontier Arilines, la empresa donde había estado trabajando durante más de una década, prohibió a sus empleadas amamantar a sus bebés durante los vuelos.

Para evitar complicaciones en la salud y mantener a su hija con los niveles de leche necesarios, Roby, que vive en Boise (Idaho), necesitaba alimentar a su pequeña cada tres o cuatro horas. Pero pasar más de diez horas en el aire hacía esa meta casi imposible.

Roby recurría a esa práctica siempre que podía. A veces, eso significaba que tenía que sentarse en el suelo de un baño familiar en el aeropuerto de Denver (donde se encuentra la base de la aerolínea) antes de los vuelos. Otra veces no tenía más opción y tenía que entrar en los baños insalubres de un avión y hacerlo tan rápido como pudiera, al tiempo que trataba de evitar tocar algo que pudiera contaminar la leche de su bebé.

Cuando no podía hacerlo, Roby continuaba trabajando aunque se arriesgara infectarse o tener que soportar el dolor físico por una congestión mamaria.

"Quiero ser capaz de alimentar a mi hija con leche materna porque es muy nutritivo y porque está recomendado por los pediatras y la Organización Mundial de la Salud. Es triste que Frontier no apoye esta situación al tiempo que mantengo mi carrera profesional", lamenta Roby.

Cada vez más estudios demuestran que la lactancia materna tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular materno (Shutterstock)
Cada vez más estudios demuestran que la lactancia materna tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular materno (Shutterstock)

"Ambas cosas son compatibles, no es necesario escoger entre una cosa u otra", agrega.

Pero ahora tiene que hacerlo. Y ella ha elegido la salud de su pequeña por encima de su empleo en la aerolínea de bajo costo. En una queja sobre discriminación sexual presentada ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo, Roby afirma que Frontier Airlines rechazó varias peticiones para proporcionarle "comodidades en el trabajo". Además dice que se le concedió un permiso médico no remunerado, que es el que se ha acogido ahora.

Roby es una de las asistentes de vuelo que en los últimos días han presentado una reclamación alegando que "Frontier sistemáticamente no satisface las necesidades de sus empleadas embarazadas y prohíbe amamantar durante las horas de vuelo". La otra queja fue presentada por otra azafata llamada Stacy Schiller.

Las reclamaciones señalan que Frontier no ofrece a sus empleadas permiso de maternidad y en su lugar requiere que los padres usen los días de enfermedad o vacaciones acumuladas.

"Ambas están con permiso médico no remunerado para que puedan amamantar" comentó Galen Sherwin, abogada del Proyecto de los Derechos de la Mujer de la ACLU. "Están en casa porque no están dispuestas a renunciar a la lactancia materna porque Frontier no ofrece las adaptaciones necesarias para que puedan hacerlo en el trabajo", expresa Sherwin.

La lactancia materna debe comenzar dentro de la primera hora de vida del niño (Shutterstock)
La lactancia materna debe comenzar dentro de la primera hora de vida del niño (Shutterstock)

La denuncia de Roby alega que los supervisores de Frontier negaron su petición a través de un correo electrónico señalando que esta práctica estaba prohibida durante las horas de "servicio, ya sea en tierra o en el vuelo, por la seguridad del empleado y por la de los demás".

Ambas mujeres afirman que la aerolínea ha ignorado numerosas solicitudes de aclaración de las políticas de la aerolínea y se ha negado a modificar sus horarios para acomodarse a sus necesidades. El conflicto laboral, según Roby, la ha dejado estresada, ansiosa y financieramente dañada.

La aerolínea no hizo ningún tipo de comentario al respecto, aunque divulgó una declaración a NBC News diciendo que las políticas de la compañía cumplen con las leyes estatales y federales.

Las quejas llegan un año después de que una veterana piloto de Frontier, Randi Freyer, presentara una queja ante la EEOC con reclamos de discriminación similares. A ella se le unieron otras tres mujeres pilotos que trabajan en la misma compañía, y todas ellas alegaron que la aerolínea hacía "extremadamente difícil" que continuaran amamantando una vez que regresaban a su puesto de trabajo tras el permiso de maternidad.

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La denuncia también señalaba que Frontier no había proporcionado a sus empleadas un área destinada a la lactancia materna, una violación a la legislación vigente.

Todas esas quejas se presentaron con la ayuda de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) y del bufete de abogados Holwell Shuster & Goldberg.

Las denuncias acusan a Frontier de promulgar políticas que violan la legislación del Título VII de la Ley de Derechos Civiles, contra la discriminación, que establece que "las mujeres afectadas por el embarazado, parto o condiciones médicas relacionadas serán tratadas de la misma manera".

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Las quejas de Roby y Schiller sostienen que Frontier debería proporcionar a las empleadas lugares específicos para dar leche materna durante los vuelos y los aeropuertos de todo el país. Incluso si eso se hace efectivo, según Freyer, es posible que no sea suficiente.

Un año después de presentar su queja, la piloto de Frontier, y madre de dos hijos, ha recibido respuesta de la aerolínea con una lista de 25 lugares donde se le permite amamantar.

Debido a que todavía no puede dar leche materna en los aviones de Frontier durante los vuelos, ella termina haciéndolo en lugares incómodos, como armarios sucios, oficinas que ofrecen poca privacidad o baños infestados de gérmenes.