Nicolás Maduro en un acto de las Fuerzas Armadas (REUTERS)
Nicolás Maduro en un acto de las Fuerzas Armadas (REUTERS)

Desde las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente en el año 2017, sin que se hubiese consultado a la población venezolana esa convocatoria, la situación de crisis en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana viene en ascenso. Y en este momento los cuerpos de Inteligencia venezolanos detectan varios grupos, unos de Oposición y otros de la Revolución Bolivariana. Todos tienen una coincidencia: la salida de Nicolás Maduro del poder.

Se ha desatado una carrera de grupos, que tiene a militares en cada uno de ellos. Los llamados Febreristas (los del 4F) están divididos, unos en la Oposición y otros en la Revolución, siendo estos últimos más allegados a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Constituyente y quien tiene su propio espacio de poder.

Observen que el viernes 21 de junio es detenido un grupo de oficiales, entre retirados y activos, cuando aún Michelle Bachelet estaba en territorio venezolano. No se sabe si esas detenciones fueron parte de las razones por las cuales el Gobierno decidió no hacer el desfile del 24 de junio Día de la Batalla de Carabobo y Día del Ejército. Lo que sí es seguro es que el desfile no fue suspendido, sencillamente nunca se organizó, y solo se preparó la parada militar.

Diosdado Cabello no estuvo en el acto, y según dijo en su programa no lo hizo "porque no les vamos a dar papaya", expresión que en Venezuela se entiende como 'no le vamos a facilitar las cosas'. La pregunta es, ¿por qué Nicolás Maduro sí podía "dar papaya" asistiendo al acto, aunque haya sido con un operativo de protección bien diseñado?

El Día del Ejército en Venezuela, con la notoria ausencia de Cabello y sin la realización del tradicional desfile (Reuters)
El Día del Ejército en Venezuela, con la notoria ausencia de Cabello y sin la realización del tradicional desfile (Reuters)

Dos cosas por dilucidar. ¿Cabello sabía que en el acto pasaría algo que el resto de los venezolanos desconocemos, pero que tendría que ver, según lo que ha dicho Jorge Rodríguez después, con un atentado y un plan para derrocar al Gobierno? Diosdado consideraría entonces que él no debe correr riesgo alguno, que mejor lo haga Maduro y el Alto Mando Militar, y por eso no dio "papaya" no asistiendo al acto. O en tal caso que Maduro corriera el riesgo, en un acto de valentía, aunque tuviera la amenaza de que podría sufrir un atentado.

Por otra parte, el Ministerio Público, en la persona de Tareck William Saab, le abrió investigación a 14 militares y civiles, de los cuales la mitad son ancianos, están presos o fuera del país y ninguno tiene cargos de comando ni poder de fuego.

Aunque Diosdado hizo muchos esfuerzos, en su programa Con el Mazo Dando, para tratar de dar la impresión de que a él lo informaron de todo lo que estaba ocurriendo con esa conspiración, la realidad es que se debió limitar a reproducir lo que el día anterior el ministro de comunicación había enseñado a través del canal del Estado.

Atrás quedó aquella época en que el programa Con el Mazo Dando era la estrella de los videos, de las declaraciones o confesiones de los detenidos. Ya el Jefe del Sebin, general Gustavo González López no le facilita al Mazo, o quizá no tiene la exclusividad de los interrogatorios.

Una fuente reveló que "varios de los señalados, el día anterior por Jorge Rodríguez, son hombres del grupo cercano a Diosdado Cabello y que lo han acompañado durante años en la Asamblea Nacional y luego en la Constituyente", aunque el número 2 del poder tuvo bastante precaución en no hacer mención alguna de esos hombres en su programa.

Brote de conspiraciones

Pero si hombres de Diosdado están bajo sospecha, hay otro grupo hasta hace poco ubicado del lado de la revolución que no pretende que les quiten el poder, y por eso apuestan a la salida de Maduro para ubicar a algún líder chavista. Además se ha ido configurando el grupo de los radicales, el que cree en las armas en manos de civiles para conservar el poder.

Nicolás Maduro y Diosdado Cabello (EFE)
Nicolás Maduro y Diosdado Cabello (EFE)

Y por supuesto algunos que se hacen llamar hijos de la revolución, que están en el exterior y manejan cuantiosas fortunas, producto del manejo indebido que hicieron de los dineros de la nación, con lo que pagan a ejércitos de civiles o mercenarios para lograr la salida de Maduro por la vía que sea.

Otro tanto ocurre en el sector de quienes adversan a Maduro y a la revolución bolivariana. Hay un peligroso grupo en la frontera de llamados radicales que se han relacionado con paramilitares en el sector La Parada de Cúcuta y han captado a varios jóvenes venezolanos, con promesas de dinero y entrenamiento para enfrentar a la guerrilla y bandas armadas que hay del lado venezolano.

Hay grupos más formales con oficiales de alto rango que manifiestan no estar dispuestos a permitir la destrucción de la Fuerza Armada. Por otra parte hay oficiales superiores que insisten en que la salida debe ser militar, pero no por intervención extranjera, sino por actuación de los militares venezolanos.

La Fuerza Armada está siendo brutalmente sacudida por fuerzas internas. Mientras los jefes militares celebran, brindan, homenajean, dan discursos, se dan abrazos y besos, un vendaval de conspiraciones sacude a la institución castrense.

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