“Aspiro a que el mundo escuche después de 9 días de violencia, de destrucción de muerte. Si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia, y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate, jamás nos rendiremos. Lo que no se pudo con los votos lo haríamos con las armas”, dijo amenazante Nicolás Maduro, y volvió a encender las alarmas en Venezuela.

Maduro pidió "al mundo" escuchar esta advertencia, transmitida en su país en cadena obligatoria de radio y televisión, luego de tres meses de protestas antigubernamentales cuya represión ha dejado 93 muertos.

"Que nadie se llame a engaño, queremos paz, somos hombres y mujeres de paz, pero somos guerreros", agregó el mandatario.

El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Julio Borges (Reuters)
El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Julio Borges (Reuters)

Para el presidente del Parlamento venezolano, el opositor Julio Borges, con estas declaraciones Maduro "ha dejado en claro su manera de pensar". "Rechazamos completamente este mensaje", dijo, y agregó: "Sepan que él está exponiendo lo que es, es la fractura, la pobreza y que Venezuela vaya al caos".

El opositor advirtió que "lo que quiere es perpetuarse en el poder, a costa del hambre, de la violencia y la miseria que viven los venezolanos".

Y Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, consideró a través de su cuenta en la red social Twitter que con estas palabras el jefe de Estado "declaró hoy la guerra a los venezolanos".

Maduro ha planteado elegir una ANC para redactar una nueva Constitución como "el único camino para lograr la paz" en el país sudamericano que atraviesa por una alta crispación social y política.

La coalición opositora, en cambio, ha llamado a sus simpatizantes a seguir manifestándose en las calles y a prepararse para impedir que los centros electorales sean usados "para un fraude" el 30 de julio.

El régimen militar de Nicolás Maduro ha advertido que cualquier saboteo del proceso electoral será pagado con cárcel.

Con información de EFE