Las novelas de Sally Rooney ya no se venderán en el Reino Unido

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Rooney y su editorial dijeron que ya no podría recibir regalías de las ventas británicas porque se comprometió a donar los ingresos de los libros a Palestine Action, que está prohibido en el Reino Unido.

Sally Rooney y su editorial informaron el miércoles que sus novelas ya no se venderán en el Reino Unido debido a su apoyo a un grupo de protesta propalestino que el gobierno británico prohibió el año pasado por considerarlo una organización terrorista.

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La editorial, Faber, dijo en un comunicado que la "legislación actual" significaba que ya no podía pagar regalías desde el Reino Unido a Rooney. Por lo tanto, ha decidido, dijo el comunicado, no distribuir su obra "en el Reino Unido en ningún formato".

El pago de regalías a Rooney podría violar la ley porque ella ha prometido donar fondos de las ventas de sus libros al grupo prohibido, Palestine Action.

Rooney dijo, en un comunicado publicado por su agente, que la decisión de la editorial de detener las ventas en el Reino Unido se había tomado "después de un proceso de consulta y deliberación, y con mi total acuerdo".

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La decisión de retirar sus libros significa que los británicos ya no podrán comprar las novelas exitosas que incluyen Gente normal y Conversaciones entre amigos, las cuales han sido adaptadas para la televisión y se han vuelto muy populares.

El acontecimiento probablemente intensificará el debate sobre la polémica decisión del gobierno laborista en 2025 de utilizar la legislación sobre terrorismo para prohibir Palestine Action, que se ha atribuido la responsabilidad de varios actos de vandalismo pero no promueve la violencia contra las personas. Los miembros del grupo dañaron repetidamente instalaciones vinculadas a un fabricante de armas israelí y, en junio de 2025, irrumpieron en la RAF Brize Norton, la base de la fuerza aérea más grande del Reino Unido, y pintaron dos aviones con aerosol.

La prohibición de Palestine Action fue la primera vez que el gobierno británico utilizó sus poderes antiterroristas contra un grupo por causar "daños graves a la propiedad", en lugar de por el uso o la amenaza de violencia contra las personas, lo que provocó críticas de una amplia gama de grupos de derechos humanos y organismos internacionales.

Como resultado de la prohibición, más de 3000 personas han sido arrestadas por expresar su apoyo al grupo en manifestaciones, incluso por sostener carteles o usar camisetas que dicen "Me opongo al genocidio, apoyo a Palestine Action". El arresto de manifestantes pacíficos ha provocado un intenso debate sobre la libertad de expresión y el derecho a la protesta.

También ha puesto a Rooney y a su editorial en riesgo de infringir la ley británica porque, después de que Palestine Action fuera prohibido el año pasado, Rooney dijo que usaría el dinero recaudado de las ventas de sus libros para apoyar al grupo. En un artículo en el Irish Times el año pasado, escribió: "Quiero dejar en claro que tengo la intención de usar estas ganancias de mi trabajo, así como mi plataforma pública en general, para seguir apoyando a Palestine Action".

Brindar cualquier tipo de apoyo a organizaciones designadas en virtud de la Ley de Terrorismo es un delito penal en Gran Bretaña, y pagar regalías a la autora, dadas sus abiertas intenciones, podría, por lo tanto, exponer a su editorial a un proceso judicial.

En un comunicado publicado por su agente, Rooney reiteró su intención de apoyar a Palestine Action, "que no es un grupo proscrito ni prohibido de ninguna otra forma aquí en la República de Irlanda", aunque publicar su obra en el Reino Unido "ahora podría constituir un delito penal grave".

Rooney dijo que había "hecho todo lo posible para ser honesta con el público sobre mis creencias e intenciones", y que estaba "totalmente preparada para aceptar las consecuencias".

En su comunicado, su editorial dijo que "vender la obra de un escritor y no poder transferirle las ganancias es una situación inconcebible para una editorial".

Agregó: "Seguimos siendo la orgullosa editorial de su notable obra, la cual continuaremos vendiendo en otros territorios".

El Ministerio del Interior del Reino Unido, que introdujo la prohibición sobre Palestine Action, dijo que la prohibición "siguió un riguroso proceso de toma de decisiones basado en evidencia, respaldado por el Parlamento".

En un comunicado agregó: "La proscripción de Palestine Action no afecta la protesta legal en apoyo a la causa palestina, la cual sigue siendo un derecho democrático fundamental".

La cofundadora de Palestine Action, Huda Ammori, describió la detención forzada de las ventas de los libros de Rooney en el Reino Unido como "un nuevo punto bajo en el creciente ataque a la libertad de expresión causado por la proscripción de Palestine Action".

En un comunicado, agregó: "Que una autora de renombre mundial tema ser arrestada y se vea obligada a retirar sus libros de nuestras librerías expone las escalofriantes consecuencias de esta ley autoritaria, la cual ha sido utilizada para realizar más de 3700 arrestos simplemente por sostener carteles de siete palabras".

La prohibición de Palestine Action como grupo terrorista ha sido impugnada en una sucesión de audiencias legales. El Tribunal Superior de Justicia determinó inicialmente que la prohibición era ilegal, diciendo que era desproporcionada y violaba los derechos de libertad de expresión. Pero los jueces del Tribunal de Apelación revocaron eso en junio. Ammori apeló ese fallo, y la decisión final ahora recae en el Tribunal Supremo del país, que se espera que escuche el caso el próximo mes.

Stephen Castle es corresponsal del Times en Londres y escribe ampliamente sobre el Reino Unido, su política y la relación del país con Europa.

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