Lula da Silva acusa a Meta de favorecer a la campaña de Flávio Bolsonaro

Reportajes Especiales - Business

Imagen WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI
Guardar

El equipo del presidente de Brasil alega un trato desigual en las plataformas digitales de Meta; la compañía atribuye algunos casos a fallas técnicas o errores involuntarios.

A menos de dos semanas de la segunda vuelta de la elección presidencial, el presidente izquierdista de Brasil y grupos de supervisión independientes acusan a Meta y a sus plataformas de redes sociales de darle a su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, un trato favorable.

PUBLICIDAD

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y las organizaciones que monitorean las redes sociales han sostenido que los resultados de búsqueda omiten a los activistas progresistas, los videos que critican al contendiente de derecha son eliminados sin explicación y las publicaciones que elogian a Lula llegan a menos personas.

La campaña de Lula, que trata de conseguir millones de votos más antes de la segunda vuelta contra Bolsonaro que se celebrará el 25 de octubre, presentó una queja ante el tribunal electoral del país el sábado, en la que exige un trato justo en línea.

"El escenario es", según el documento, "el de una plataforma que practica ilegalmente la selectividad algorítmica, en medio de una feroz contienda presidencial".

Meta ha rechazado firmemente las afirmaciones de sesgo político, y en una respuesta al tribunal dijo que "no opera sus sistemas para perjudicar o favorecer candidaturas". Atribuyó algunos de los problemas que destaca la campaña de Lula a fallas técnicas o errores involuntarios. Meta también desestimó los hallazgos de grupos de investigación independientes que sugieren un trato desigual, con el argumento de que son casos anecdóticos e imposibles de verificar.

PUBLICIDAD

"Es lamentable que problemas técnicos menores se estén convirtiendo en una narrativa política", dijo Meta en un comunicado. "Nada podría estar más lejos de la verdad".

En Brasil, donde las redes sociales y la desinformación han desempeñado un papel central en elecciones recientes, los temores de que el debate en línea pueda volver a influir en una reñida contienda presidencial han tocado un punto sensible. La tormenta en torno a Meta también ha planteado dudas sobre la neutralidad de las plataformas de redes sociales, en un momento en el que los movimientos políticos pasan de las plazas públicas a los espacios digitales.

Las plataformas de redes sociales, al controlar cómo entregan y amplifican los mensajes políticos a millones de personas, tienen una enorme influencia, según Marilda Silveira, destacada abogada brasileña y experta en plataformas digitales y derecho electoral.

"Las propias plataformas desempeñan un papel en la curaduría de este contenido, y esto no es ni aleatorio ni neutral", dijo. "Y no solo desempeñan un papel, tienen poder aquí".

El debate sobre la libertad de expresión en línea es familiar para los brasileños. Para combatir una avalancha de desinformación en línea, Brasil ha implementado algunas de las regulaciones de redes sociales más estrictas del mundo.

Alexandre de Moraes, un juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, lideró esos esfuerzos. Al argumentar que las falsedades en línea amenazaban la democracia, ordenó a plataformas como Meta y YouTube que eliminaran miles de publicaciones, bloqueó cuentas influyentes de derecha e incluso prohibió que X, la plataforma de Elon Musk, operara en Brasil cuando se rehusó a acatar las leyes brasileñas.

Algunos elogiaron estas medidas por considerarlas intentos de proteger la democracia, pero los críticos dijeron que censuraban las voces de derecha.

De Moraes, sin embargo, ahora está involucrado en un escándalo por sus presuntos vínculos con un banquero caído en desgracia en el centro de un amplio esquema de corrupción. Con otro juez al frente del poderoso tribunal electoral de Brasil, los expertos dicen que las empresas de redes sociales enfrentan menos presión.

Si bien el tribunal establece reglas estrictas sobre lo que se puede decir en línea durante las elecciones y pide a las empresas de redes sociales que vigilen sus plataformas y permanezcan neutrales, no les exige demostrar que sus algoritmos son imparciales.

Después de que Bolsonaro emergiera como el favorito en la primera ronda de votaciones este mes, los simpatizantes de Lula han recurrido a las redes sociales con la esperanza de revertir una elección reñida. El margen de Bolsonaro sobre Lula fue el más estrecho después de una votación de primera vuelta en la historia de Brasil.

Los videos críticos de Bolsonaro, el hijo del expresidente encarcelado por intentar organizar un golpe de Estado, han inundado las plataformas de redes sociales. Pero los influentes y defensores de izquierda, algunos con cientos de miles de seguidores, se han quejado de una interacción inusualmente baja y de fallas extrañas como conteos de visualizaciones congelados o botones de compartir rotos.

En una queja de 30 páginas ante el tribunal electoral de Brasil, la campaña de Lula acusó a Meta de suprimir publicaciones de la cuenta del presidente y de las de sus aliados progresistas.

A fines de septiembre, días antes de la primera ronda de votación, Meta también bloqueó temporalmente las cuentas de publicidad pagada de Lula en Facebook e Instagram por violaciones no especificadas a sus reglas. En su respuesta al tribunal, la empresa dijo que la suspensión duró una hora y fue el resultado de un error involuntario provocado por un nuevo filtro antifraude.

La campaña de Lula también señaló un informe reciente de Ekō, un grupo de supervisión mundial e independiente, que dijo que Meta permitió que cuentas fantasma, algunas manejadas desde fuera de Brasil, compraran anuncios políticos que promovían desinformación y videos falsos generados por inteligencia artificial entre los votantes brasileños.

Estos anuncios, aprobados por Meta pero que al final no se publicaron, contenían imágenes generadas por IA que mostraban al presidente del tribunal electoral de Brasil declarando falsamente una nueva fecha de elección. También incluían videos falsos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los que respaldaba a Bolsonaro. Meta desestimó el informe, y argumentó que sus filtros habrían detectado y bloqueado los anuncios antes de que se publicaran.

Esta semana, CTRL + Z, una organización brasileña independiente sin fines de lucro, también publicó un informe en el que decía que había identificado 1088 casos de censura electoral, suspensiones de cuentas y restricciones de alcance en las plataformas de Meta. El grupo dice que estas medidas afectaron de manera desproporcionada el contenido que apoyaba a Lula en comparación con el contenido que respaldaba a Bolsonaro. (Uno de los fundadores de CTRL+Z, exejecutivo de WhatsApp, ha expresado su apoyo a Lula, pero el grupo no está alineado ni afiliado a ningún partido político).

Meta no respondió a las preguntas enviadas por correo electrónico sobre los hallazgos del grupo. En su respuesta ante el tribunal, admitió que una falla el 7 de octubre hizo que algunos usuarios vieran menores recuentos de visualizaciones en sus publicaciones, pero dijo que el problema mundial se resolvió en cuestión de horas y que también afectó a las publicaciones a favor de Bolsonaro.

El miércoles, la indignación pública creció cuando un destacado periodista publicó fotos del agente de IA integrado en WhatsApp, la plataforma de mensajería de Meta, que se negaba a generar imágenes de Lula, pero sí generaba imágenes de Bolsonaro cuando se le pedía.

Álvaro Marzochi, de 39 años y creador de contenido en redes sociales que apoya a Lula, dijo que sospechaba que Instagram podría favorecer las publicaciones de derecha, por lo que creó una nueva cuenta para probar la neutralidad de la plataforma.

Instagram, dijo, le mostró automáticamente publicaciones que elogiaban a Bolsonaro y le recomendó cuentas de derecha favorables al candidato. "No es un terreno de juego equitativo", dijo Marzochi, cuyo video del experimento se volvió viral.

Los expertos dijeron que los algoritmos podrían haber amplificado simplemente las publicaciones dirigidas a una audiencia de brasileños de derecha con mayor interacción, quienes durante años han aprovechado el poder de las redes sociales para construir su movimiento político. Los políticos y los influentes de derecha han acumulado enormes cantidades de seguidores, lo que podría ayudar a que su contenido llegue a una audiencia más amplia.

Pero Silveira dijo que sin transparencia sobre cómo funcionan los algoritmos de las redes sociales para entregar contenido a los usuarios, es imposible saber si son verdaderamente imparciales. "Se nos pide que simplemente confiemos en su palabra", dijo.

Muchos brasileños ahora están adoptando un nuevo enfoque en línea. Para intentar engañar al algoritmo, los influentes de izquierda han comenzado a grabar videos vistiendo la camiseta amarilla de Brasil --un símbolo de la derecha-- y a usar etiquetas amigables con el movimiento de Bolsonaro. Algunos de esos videos se han vuelto enormemente populares, lo que se suma a la sospecha pública hacia Meta.

En lo que comenzó como una broma, Luís Felipe Rissati Faria, de 23 años, un creador de contenido con 800.000 seguidores, publicó un video en el que declaraba sarcásticamente su voto por Bolsonaro, pero al ritmo de una mordaz canción de campaña que denunciaba al candidato. El video atrajo rápidamente 14 millones de visualizaciones.

"No sé si solo era pegadiza o si confundió al algoritmo", dijo Faria, "pero ningún otro video mío ha llegado a tantas personas".

En días recientes, el escrutinio sobre el debate en línea llegó a la principal autoridad electoral de Brasil.

En un caso separado, el presidente del tribunal electoral, quien fue designado por el padre del candidato, respondió a una solicitud de Flávio Bolsonaro para cerrar un canal de WhatsApp que movilizaba a los simpatizantes de Lula en las redes sociales. El canal había atraído rápidamente a cuatro millones de suscriptores.

En su fallo, el juez Kássio Nunes Marques dijo que el canal estaba difundiendo falsedades y ordenó a Meta que lo eliminara. Pero luego de que la decisión fuera impugnada por otro miembro del tribunal, el canal fue suspendido de manera temporal antes de que se le permitiera reiniciar bajo nuevas reglas.

André Janones, un legislador de izquierda que inició el canal, calificó los esfuerzos por cerrarlo de intento de silenciar al movimiento de la izquierda.

"Estaba enseñando a los simpatizantes a usar las redes sociales", dijo. "Esta es una revolución digital. Es lo que necesitamos para ganar".

Steven Lee Myers colaboró con reportería desde San Francisco, Adam B. Ellick desde São Paulo, Thayz Guimarães desde Brasilia, e Isabela Cruz, Leonardo Coelho y Lis Moriconi desde Río de Janeiro.

Ana Ionova es corresponsal del Times y cubre Brasil y los países vecinos.

Steven Lee Myers colaboró con reportería desde San Francisco, Adam B. Ellick desde São Paulo, Thayz Guimarães desde Brasilia, e Isabela Cruz, Leonardo Coelho y Lis Moriconi desde Río de Janeiro.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD