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La aplicación que empareja a personas con discapacidad

Reportajes Especiales - Lifestyle

Andres Rodriguez, 30, and Ellen Froliklong, 33, who met on Dateability and have been seeing each other regularly since last December, in Chicago, July 21, 2026. Dateability, a dating app for people with disabilities and chronic medical conditions, has a user base that has almost doubled since 2025, reaching 65,000 users as of this month, according to the company. (Nolis Anderson/The New York Times)
Andres Rodriguez, 30, and Ellen Froliklong, 33, who met on Dateability and have been seeing each other regularly since last December, in Chicago, July 21, 2026. Dateability, a dating app for people with disabilities and chronic medical conditions, has a user base that has almost doubled since 2025, reaching 65,000 users as of this month, according to the company. (Nolis Anderson/The New York Times)
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Andrés Rodríguez de 30 años y Ellen Froliklong de 33, que se conocieron en Dateability y llevan saliendo juntos desde el pasado diciembre, en Chicago, el 21 de julio de 2026. (Nolis Anderson/The New York Times)

Andrés Rodríguez y Ellen Froliklong conectaron la Navidad pasada. Él usa una silla de ruedas debido a una enfermedad de desgaste muscular y ella está bajo tratamiento tras una crisis de salud mental ya estabilizada.

Terminaron hablando hasta las cuatro de la madrugada.

"Él dijo que buscaba algo serio y que era un libro abierto", dijo Froliklong de 33 años. "Me preguntó por mi historial de salud mental y fui sincera, aunque creía que eso lo podía ahuyentar".

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Ella contó que se mostró comprensivo de inmediato. Hizo una pausa y añadió: "También me pareció atractivo".

Los dos conectaron en Dateability, una aplicación de citas para personas con discapacidad y enfermedades crónicas. Aunque el alcance de la aplicación es modesto en comparación con muchas plataformas de citas convencionales, la base de usuarios casi se ha duplicado desde 2025; ya alcanzó los 65.000 usuarios este mes, según la empresa. Otras aplicaciones, como SpecialBridge y Dating4Disabled, también están dirigidas a personas con discapacidad.

Froliklong había evitado las aplicaciones de citas convencionales desde que se le diagnosticó la enfermedad. Cobra una pensión por discapacidad y dijo que se sentía incómoda con el gran énfasis que se pone en la carrera profesional. Además, temía que la vieran como "demasiado dañada". Rodríguez, que vive con sus padres, dijo que nunca había tenido una relación seria.

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"El atractivo de Dateability era saber desde un inicio que todos los demás tienen una discapacidad. No te van a juzgar", dijo Froliklong, que ahora viaja desde su casa en Cleveland a Chicago para ver a Rodríguez dos veces al mes.

Muchos usuarios dijeron sentirse atraídos por Dateability tras experiencias incómodas en citas con personas sin discapacidad que conocieron en otras aplicaciones, o después de que les rompieran el corazón parejas que tenían poca paciencia con sus problemas médicos o que les fallaron durante una crisis de salud.

"Había gente con la que intercambiaba mensajes en otras aplicaciones que en cuanto mencionaba algo sobre cualquier problema de salud, dejaban de contestar", dijo Jessica Stewart de 29 años, de Nueva Jersey, que conoció a su pareja en Dateability.

Stewart padece una enfermedad congénita poco frecuente que afecta el sistema digestivo y reproductivo. Dijo que nunca sabía cuál era el momento indicado para contar algunos de los detalles más delicados, íntimos e incluso dolorosos de su diagnóstico. Entre ellos, el hecho de que no puede tener hijos, aunque desea ser madre, y que depende de una bolsa de ostomía fijada a su abdomen para recoger los desechos corporales.

"Si estaba besándome con alguien y él intentaba quitarme la camiseta, tenía que parar y decirle: 'Tengo que darte una clase de anatomía'", expresó. "Era agotador".

Collin LaFon de 28 años contó que en otras aplicaciones sentía que tenía que competir con otros hombres y se encontraba en desventaja.

"Tengo la sensación de que, cuando las mujeres ven a alguien con problemas de salud en una aplicación de citas, piensan algo como: 'Uy, una señal de alarma, mejor me mantengo alejada'", dijo LaFon de 28 años, que tiene parálisis cerebral y usa una silla de ruedas. Afirmó que cree que muchas mujeres buscan a un hombre "que sea el sustento de la familia y que las cuide"

Varias mujeres dijeron que los hombres con los que habían conectado en otras aplicaciones perdían el interés en cuanto les decían que no podían tener hijos. "Se considera casi un fracaso moral", dijo Lori Adams de 31 años, de Van Buren, Arkansas.

El estigma es real, según muestran las investigaciones. Los datos indican que las personas con discapacidad tienen menos probabilidades de casarse que las personas que no la tienen. En las encuestas, los adultos jóvenes han señalado que no están dispuestos a salir con personas con discapacidad, especialmente con aquellas que tienen discapacidad intelectual o de desarrollo.

Cuando una persona sana y sin discapacidad se casa con alguien con discapacidad, a menudo se le llama "cuidador" y le dicen: "Vaya, sí que eres un santo", dijo Rhoda Olkin, psicóloga y escritora que sobrevivió a la poliomielitis y depende de una silla de ruedas para desplazarse.

"No se reconoce el valor que la persona con discapacidad aporta a la relación", dijo Robyn M. Powell, profesora adjunta de Derecho en la Universidad de Stetson en Gulfport, Florida, que escribe sobre las barreras en el matrimonio con las que se enfrentan las personas con discapacidad y ella misma tiene una.

Alrededor de ocho millones de estadounidenses con discapacidad corren el riesgo de perder el derecho a los programas federales de prestaciones económicas o de sufrir fuertes recortes en dichas prestaciones si se casan o viven en unión libre, según Ayesha Elaine Lewis, abogada sénior de la organización sin fines de lucro Disability Rights Education & Defense Fund. El matrimonio también puede poner en peligro el acceso de las personas con discapacidad al seguro médico público, que provee servicios a domicilio esenciales.

"Todos estos programas se basan en la suposición de que las personas con discapacidad no tienen relaciones sentimentales ni formarán una familia", afirmó Powell. "Todo se reduce a: '¿Quieres amor o te quieres levantar de la cama?'". Las personas con discapacidad tienen que elegir".

Dateability es una idea original de Jacqueline Child de 32 años, que padece lupus, artritis reumatoide y otras afecciones crónicas, y de su hermana, Alexa Child.

A las dos se les ocurrió la idea durante la pandemia de COVID, después de que Jacqueline tuviera varias experiencias desagradables en aplicaciones de citas convencionales. Contó que en una cita le dijeron que sería egoísta de su parte tener hijos dadas sus afecciones médicas y en otra ocasión, la madre le dijo a su hijo que su vida "sería miserable" si se quedaba con ella. Alexa describió cómo una cita la dejó plantada después de que ella insistiera en cenar al aire libre, algo que hizo para proteger a personas inmunodeprimidas como su hermana.

Lanzaron Dateability en 2022, con aplicaciones para el teléfono y una versión para navegadores a la que ahora pueden acceder personas con discapacidad visual o con destreza manual limitada. Los usuarios tienen la opción de exponer sus problemas de salud en sus perfiles, ya sea seleccionándolos de una lista de discapacidades y enfermedades crónicas o escribiéndolos directamente.

"La discapacidad es mucho más común de lo que la gente cree y varía muchísimo", dijo Jacqueline Child. "Alguien con depresión podría identificarse como discapacitado o con una enfermedad crónica o alguien diabético. La verdad es que somos muchos".

Dijo que poder conectar con otras personas en una situación similar les da a las personas una sensación de normalidad.

La aplicación no pretende marginar a las personas con discapacidad ni dar a entender que solo deban salir con otras personas con discapacidad; los adultos sanos y sin discapacidad también pueden registrarse libremente, dijo Alexa Child.

Hasta ahora, la aplicación ya dio lugar al menos a una boda: LaFon y su esposa, Kaci, que padece un trastorno hereditario del tejido conectivo. Se conocieron en mayo de 2024 y se comprometieron en noviembre de ese mismo año. La boda se celebró el pasado mes de septiembre y apareció en la revista People.

En estos momentos, la pareja vive en un piso en el sótano de la casa de la madre de Collin LaFon, cerca de Birmingham, Alabama; pero sueñan con tener su propia casa en Atlanta. Quieren viajar --Francia e Irlanda encabezan la lista-- y dicen que les gustaría tener hijos, aunque tendrían que recurrir a una madre de alquiler.

"Tal vez no sea como la gente normal espera o en el plazo en el que la gente normal suele hacerlo, pero podemos adaptarnos a cualquier situación", dijo LaFon.

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