
Pete Hegseth, como secretario de Defensa, ha buscado cultivar la imagen de un líder afín a la manosfera.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció el miércoles un nuevo programa de evaluación obligatoria para examinar anualmente a todos los miembros del servicio de 30 años o más, incluidas las mujeres, en busca de deficiencia de testosterona.
PUBLICIDAD
El tratamiento hormonal para los elementos con baja testosterona será voluntario.
"Nuestra ventaja táctica más decisiva siempre será el combatiente individual", dijo Hegseth en un video desde su oficina del Pentágono. "Tenemos el deber sagrado de mantener esa ventaja".
PUBLICIDAD
El objetivo, dijo en un mensaje de redes sociales que acompañaba al video, era un "Departamento de Guerra de Alta T", el nombre que Hegseth prefiere para el Departamento de Defensa.
El enfoque de Hegseth en los niveles de testosterona en un momento en que las fuerzas estadounidenses intensifican los ataques en Irán es poco ortodoxo. Los secretarios de Defensa suelen dedicarse a cuestiones estratégicas más amplias, que involucran las alianzas, la guerra y la producción de armas.
PUBLICIDAD
Pero Hegseth, quien fue oficial de la Guardia Nacional del Ejército y es veterano de la guerra de Irak, no ha rehuido involucrarse en las minucias de la vida de los miembros del servicio, como ordenar nuevos estándares de arreglo personal para los soldados a los que, debido a afecciones en la piel, se les había permitido previamente dejarse crecer la barba.
"No más barbarraros", proclamó.
Los elementos menores de 30 años pueden ofrecerse como voluntarios para ser evaluados, y cualquiera con niveles hormonales bajos tendrá la opción de recibir terapia de reemplazo de testosterona, o TRT. "Se trata de restaurar y optimizar su capacidad natural", dijo Hegseth.
PUBLICIDAD
El objetivo, dijo, es preparar mejor a los miembros del servicio para un campo de batalla moderno que Hegseth describió como "brutal e implacable".
En los hombres, un nivel clínicamente bajo de testosterona puede causar pérdida de masa muscular, fatiga, obesidad y disfunción sexual, y está vinculado a otros problemas de salud graves, como la diabetes, la osteoporosis y la depresión.
PUBLICIDAD
El estrés, la falta de sueño y las lesiones en la cabeza, que son parte de la vida militar, también pueden causar niveles hormonales más bajos. Estudios recientes han identificado una condición llamada "síndrome del operador", en la que los elementos que han servido por largos periodos en unidades de operaciones especiales tienen más probabilidades de reportar problemas médicos, incluida la disminución de la testosterona.
El consumo de la hormona conlleva riesgos para la salud, más notablemente para la fertilidad, al detener la producción de esperma. Puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y a menudo causa acné y caída del cabello.
PUBLICIDAD
Debido al estigma persistente, muchos miembros del servicio militar evitan las evaluaciones por baja testosterona o buscan terapia hormonal de fuentes ilícitas o de venta directa al consumidor, dijo Theodore Crisostomo-Wynne, urólogo del Centro Médico del Ejército Madigan, en un panel de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por su sigla en inglés) en diciembre.
"Hay miembros del servicio que trabajan toda su carrera para obtener estos estatus de servicio especial que son muy codiciados", dijo Crisostomo-Wynne. "Y les preocupa que, si reciben atención médica por esta enfermedad y son tratados por ella, puedan perder ese estatus".
PUBLICIDAD
Aunque las mujeres también producen testosterona, los hombres la producen en niveles de 10 a 20 veces superiores. No existe un tratamiento de testosterona aprobado por la FDA para mujeres.
Aunque la TRT tiene un uso médico legítimo, la popularidad de la hormona también se ha disparado en Estados Unidos como un fármaco de estilo de vida para desarrollar masa muscular. La demanda ha crecido de menos de 1 millón de recetas en 2000 a casi 12 millones en 2025.
PUBLICIDAD
La baja testosterona afecta con mayor frecuencia a los hombres a medida que envejecen. Sin embargo, últimamente, el uso de la TRT está aumentando más rápidamente entre los hombres más jóvenes, muchos de los cuales no tienen niveles de testosterona clínicamente bajos. Influentes populares, entre ellos Joe Rogan y Andrew Huberman, han hablado en público sobre su propio uso de TRT, al igual que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
Como secretario de Defensa, Hegseth ha buscado cultivar la imagen de un líder afín a la manosfera. Se ejercita regularmente con las tropas. Ha supervisado una prohibición a los miembros transgénero del servicio y ha cuestionado si las mujeres son un detrimento para las unidades de combate terrestre. El secretario de Defensa ha bloqueado repetidamente los ascensos de mujeres a los rangos de general y almirante, incluso después de haber sido seleccionadas por juntas compuestas por oficiales de alto rango.
También ha adoptado el escepticismo a las vacunas que prevalece en la manosfera. A principios de este año, ordenó que se eliminaran las vacunas anuales obligatorias contra la gripe, y calificó la política anterior como un mandato "absurdo y extralimitado". Dos meses después, después de un brote de gripe en el entrenamiento básico de la Fuerza Aérea que enfermó a cientos y mató a un recluta, las fuerzas armadas cambiaron de rumbo y comenzaron a exigir vacunas contra la gripe para todos los elementos y reclutas en las unidades de ingreso inicial.
La orden de Hegseth podría tener implicaciones para el mandato que él y el presidente Trump emitieron el año pasado que prohíbe a las personas transgénero servir en las fuerzas armadas. La prohibición, que está siendo impugnada en tribunales federales, se basa en parte en la insistencia del Pentágono de que los elementos transgénero del servicio podrían no poder acceder a terapia hormonal en una zona de guerra.
"Las Fuerzas Armadas deben adherirse a altos estándares de salud física y mental para garantizar que nuestro ejército pueda desplegarse, combatir y ganar, incluso en condiciones austeras y sin el beneficio de tratamiento médico de rutina o disposiciones especiales", afirma la prohibición de enero de 2025 emitida por el gobierno de Trump.
El Pentágono no ha dicho por qué brindar terapia hormonal sería un problema si es para los individuos transgénero, pero no si es para el resto de las fuerzas, aunque la orden ejecutiva que instituyó la prohibición decía que la "ideología de género radical" era perjudicial para la cohesión de las tropas.
"La recomendación de Hegseth de que los miembros masculinos del servicio tomen testosterona deja muy claro que la política que prohíbe a las tropas transgénero tomar el mismo medicamento es puro prejuicio", dijo Shannon Minter, el director jurídico del Centro Nacional de Derechos LGBTQ. "Este es un doble rasero flagrante y subraya la irracionalidad de la prohibición".
La medida de Hegseth va en consonancia con un esfuerzo reciente de Kennedy para ampliar el acceso a la TRT entre los hombres estadounidenses. Estudios en varios países han demostrado que los niveles de testosterona, que disminuyen lentamente con la edad, son más bajos entre las generaciones más jóvenes de hombres que los promedios históricos.
Aunque muchos investigadores han argumentado que la tendencia está siendo impulsada por el aumento de la obesidad y los estilos de vida cada vez más sedentarios, Kennedy ha calificado la disminución de testosterona como una amenaza "existencial" para la humanidad.
Greg Jaffe cubre el Pentágono y el ejército de Estados Unidos.
Azeen Ghorayshi es reportera de ciencia para el Times.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
¿Demasiados libros?
Reportajes Especiales - Lifestyle

Cómo protegerte del síndrome de alfa-gal
Reportajes Especiales - Lifestyle

La Tierra tiene un nuevo mono
Reportajes Especiales - Lifestyle

Trump exagera sus afirmaciones sobre las vulnerabilidades electorales
Reportajes Especiales - News

Un técnico de teleprompter de la Casa Blanca apostaba a los discursos de Trump, dice Kalshi
Reportajes Especiales - Business


