Al menos 12 personas mueren en un incendio forestal en el sur de España

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Más de 20 personas seguían desaparecidas tras el incendio en Andalucía, uno de los más mortíferos de la historia del país. Muchas de las víctimas eran turistas extranjeros, dijo la policía española.

Al menos 12 personas murieron y otras 23 estaban desaparecidas el viernes después de que un incendio forestal arrasara un matorral seco en el sur de España, lo que convierte este incendio en uno de los más mortíferos de la historia del país, mientras Europa se prepara para una temporada de incendios de alto riesgo avivada por las temperaturas abrasadoras.

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Casi todas las víctimas confirmadas eran extranjeros, entre ellos belgas y británicos, según Juanma Moreno, presidente de Andalucía. Algunas de las personas fallecidas no habían seguido las órdenes de evacuación o de refugiarse en el lugar una vez que las llamas se acercaron demasiado, dijo en una rueda de prensa.

"Estamos ante una tragedia, una tragedia mayúscula", añadió Moreno.

Más de 500 bomberos y miembros de Protección Civil lucharon contra el incendio, que se declaró cerca del municipio de Los Gallardos, en Almería, el jueves por la tarde. Las llamas se extendieron rápidamente por la zona, que es montañosa, accidentada y muy popular entre los turistas.

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"Es la primera vez que nos enfrentamos a un fuego tan demoledor", declaró el viernes Francisco Miguel Reyes, alcalde de Los Gallardos, a una emisora de radio española, y añadió: "Parece que ha caído una bomba" sobre el pueblo.

Ángel Collado, el alcalde de Bédar, una aldea situada en la zona del incendio, dijo en una rueda de prensa que las autoridades habían ido de puerta en puerta instando a los vecinos a evacuar. Uno de los vecinos, que sobrevivió, se negó a marcharse y aconsejó a otro grupo de nueve personas que también se quedaran en casa, dijo Collado.

El grupo huyó posteriormente por una ruta diferente a la de evacuación recomendada por las autoridades, y siete de ellos murieron, añadió Collado.

Moreno, el presidente regional, dijo que esa decisión resultó fatal. "Lamentablemente no hicieron caso a las peticiones", dijo. "Lamentablemente la no atención a esas recomendaciones probablemente ha causado el triste suceso de tener ese número de fallecidos".

Se encontraron cuatro víctimas dentro de un coche con volante a la derecha y se cree que eran británicos, dijo el viernes Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de Andalucía. Además, otras ocho personas resultaron heridas, añadió.

El incendio forestal comenzó cuando se rompió una línea eléctrica, lo que provocó lo que en un principio fue un "un fuego urbano, un fuego de poca intensidad", según Moreno. Pero las fuertes ráfagas de viento, de unos 50 kilómetros por hora, impulsaron las llamas hacia la ladera, dijo.

El fuego ya había arrasado unas 300 hectáreas, añadió, y señaló que los equipos tenían dificultades para contener las llamas debido al tiempo seco, el terreno escarpado y el acceso limitado para los camiones de bomberos.

"Este incendio está siendo duro y está siendo complejo", dijo Moreno. Dijo que había 23 personas no localizadas, aunque no significaba que estuvieran fallecidas. "A veces están en otra zona y no se han identificado, por lo tanto hay que ser prudentes", añadió.

Víctor Fernández, un sacerdote de la zona, dijo a una emisora de radio española: "Es que fue todo muy rápido".

Relató que había ido a dar misa a un pueblo cercano, "se veía algo de humo a las 7 de la tarde, y a las 9 cuando salí ya se veían las llamas que devoraban casi hasta la autovía".

"La tarde muy seca, el viento muy fuerte, lo que verdaderamente podríamos decir un infierno", añadió.

Laurens Soenen, vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores belga, dijo el viernes en un correo electrónico que varios ciudadanos belgas seguían desaparecidos tras el incendio, pero que no podía precisar cuántos.

Gran parte de Europa se ha enfrentado a una serie de olas de calor abrasadoras este verano, y los meteorólogos han advertido de que el calor implacable está creando un peligro sin precedentes de incendios forestales en algunos países.

"Estamos viviendo un comienzo excepcionalmente intenso de la temporada de incendios forestales de 2026", dijo Julien Marion, director de la agencia francesa de protección civil y gestión de crisis, en una rueda de prensa celebrada el viernes en París.

Las lluvias del invierno y la primavera dieron lugar a una vegetación frondosa que se ha secado tras sucesivas olas de calor y ha generado una gran cantidad de combustible para los incendios forestales, dijo Marion. Más de 8000 incendios han arrasado casi 260 kilómetros cuadrados en lo que va de año en Francia, añadió, lo que supone aproximadamente el doble de la superficie afectada en la misma época del año pasado.

Las autoridades dijeron el lunes que un incendio forestal en la zona de los Pirineos franceses, en la frontera con España, obligó a más de 10.000 personas a evacuar sus hogares.

En todo el sur de España se han ordenado evacuaciones en varias zonas debido a los incendios forestales. Unas 1000 personas tuvieron que abandonar sus hogares en la localidad de Benhavís, en la provincia de Málaga, después de que el jueves se desatara un incendio forestal, dijo el servicio regional de emergencias.

Se necesita un análisis exhaustivo para relacionar una sola ola de calor con el cambio climático, pero los científicos no tienen ninguna duda de que estas olas son cada vez más intensas, más frecuentes y más duraderas en todo el mundo. Europa se está calentando más rápido que cualquier otro continente.

En Alemania, una ola de calor sin precedentes a finales de junio provocó unas 5100 muertes, según las estimaciones publicadas el jueves por el Instituto Robert Koch, el instituto federal de salud pública.

Christopher F. Schuetze colaboró con reportería desde Berlín, Qasim Nauman desde Seúl, Koba Ryckewaert desde Bruselas, y Aurelien Breeden desde París.

Christopher F. Schuetze colaboró con reportería desde Berlín, Qasim Nauman desde Seúl, Koba Ryckewaert desde Bruselas, y Aurelien Breeden desde París.

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