Medidas de seguridad llevaron a Trump a usar el antiguo Air Force One al salir de Turquía

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El Servicio Secreto dijo que el presidente no debía usar el avión donado por Catar al salir de Ankara. Este cambio provoca más dudas sobre la adaptación del nuevo avión.

El presidente Donald Trump salió de Turquía el miércoles por la noche en el antiguo Air Force One en lugar de en su nuevo Boeing 747-8 donado por Catar, como medida de seguridad relacionada con la reanudación de las hostilidades con Irán, según personas al tanto de los planes, que indicaron que el cambio se produjo a instancias del Servicio Secreto.

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Este intercambio aviva las dudas sobre si el nuevo avión, que el presidente había presionado para que estuviera listo lo antes posible, se equipó con suficientes medidas de seguridad durante el último año. Varios legisladores y algunos funcionarios han expresado su preocupación sobre si el plazo tan ajustado permitió la incorporación de un sistema avanzado de defensa antimisiles y otras modificaciones necesarias para proteger al presidente.

En un comunicado, Steven Cheung, director de comunicación de la Casa Blanca, dijo que "el nuevo Air Force One es un avión de última generación que ha sido equipado con protocolos de seguridad de alto nivel que garantizan la seguridad del presidente y de su equipo".

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"Como dijo recientemente el presidente, hay muchos enemigos de Estados Unidos que lo tienen en el punto de mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance --incluidas las distracciones y las maniobras de despiste-- para hacer frente a esas amenazas", añadió.

Pero personas informadas sobre las capacidades del nuevo avión, que hablaron bajo condición de anonimato para abordar cuestiones delicadas de seguridad, dijeron que el nuevo avión no cuenta con todas las características del anterior. El cambio de avión del presidente al salir de Turquía fue una medida de precaución tomada por recomendación del Servicio Secreto y no debido a una amenaza concreta, dijeron.

Trump, quien se ha maravillado con los detalles de lujo de su nuevo jet, voló en él el lunes por la noche para ir a Turquía a una cumbre de la OTAN. Tras su llegada, el conflicto con Irán se reavivó, y Estados Unidos lanzó una serie de ataques contra dicho país mientras Trump y los líderes de la OTAN estaban a unos 16oo kilómetros de distancia, en Ankara.

El miércoles, el presidente negó que el cambio de avión se debiera a motivos de seguridad. En su lugar, afirmó que este se hizo para que el nuevo jet pudiera salir antes y hacer paradas en bases militares estadounidenses para enseñárselo a los soldados, ya que el avión es "magnífico".

Pero cuando los periodistas de Ankara lo presionaron sobre el motivo del cambio, Trump también señaló varias veces que él era el objetivo número uno de Irán y, en un momento dado, mencionó que había visto o le habían informado sobre una lista de objetivos de Teherán en los últimos días.

El miércoles por la mañana, Trump escribió en una publicación en redes sociales que volaría a bordo del avión más antiguo "por los viejos tiempos" desde Ankara, para que el avión más nuevo pudiera lucirse en la base aérea de Mildenhall, en Inglaterra, y así dar a los soldados estadounidenses la "oportunidad de visitar el avión".

El Servicio Secreto se negó a hacer comentarios, remitiéndose a la publicación del presidente como explicación del cambio.

Cuando Trump salió de Ankara, subió al avión antiguo con una rapidez inusual, antes de que los periodistas que viajaban con él pudieran verlo o fotografiarlo al subir las escaleras, como suelen hacer. Además, se pidió a los pasajeros que bajaran las persianas de las ventanas antes del despegue.

El avión aterrizó en Mildenhall a última hora del miércoles, y luego el presidente se cambió al nuevo jet para volver a Washington.

Después de su partida, Trump dijo a los periodistas que probablemente les habían ordenado bajar las persianas al salir de Ankara porque iban "en un avión peligroso" debido a la amenaza de Irán.

Según se ha informado ampliamente, el avión más antiguo está equipado con un sistema diseñado para cegar a un misil antiaéreo que se aproxime, junto con "señuelos" que se pueden lanzar para despistar al misil y desviarlo de su rumbo.

No está claro cuántas de esas capacidades, si es que alguna, se han instalado en el avión más nuevo donado por Catar, que Trump está ansioso por poner en servicio.

Fuentes del sector y del Pentágono han dicho que una mejora tan grande podría tener un costo de hasta un millardo de dólares y tardar hasta dos años en completarse. Pero en su comparecencia ante el Congreso, Troy E. Meink, secretario de la Fuerza Aérea, estimó que las modificaciones costarían "probablemente menos de 400 millones de dólares".

La Fuerza Aérea empezó a modernizar el avión 747 en Estados Unidos el verano pasado.

Los oficiales de la Fuerza Aérea dijeron en su momento que modificaban el avión para dar apoyo al "transporte aéreo ejecutivo", por orden del secretario de Defensa, Pete Hegseth, pero que el resto de detalles sobre la mejora eran confidenciales.

El plan suscitó de inmediato críticas por parte de algunos miembros del Congreso. Los legisladores expresaron su preocupación por que Trump presionara a la Fuerza Aérea para que realizara el trabajo tan rápido que no se incorporaran al avión medidas de seguridad suficientes, como sistemas de defensa antimisiles o incluso sistemas para protegerlo de los efectos electromagnéticos de una explosión nuclear.

Gran parte de las adaptaciones y renovaciones que describió la Fuerza Aérea se llevaron a cabo en unas instalaciones de Texas conocidas por sus proyectos tecnológicos secretos.

Andrew P. Hunter, el exsubsecretario de la Fuerza Aérea que estuvo a cargo del programa del Air Force One durante el gobierno de Joe Biden, dijo que una verdadera adaptación de un avión 747 para convertirlo en el Air Force One requeriría más de un año de trabajo.

Esto se debe a que el avión base, aunque tenga un interior lujoso, necesita modificaciones importantes en su estructura física para incorporar mejoras especiales de seguridad, un trabajo que habría llevado más tiempo del que tenía la Fuerza Aérea para adaptar el avión donado por Catar.

Hunter no quiso nombrar una por una las mejoras de seguridad más complicadas, ya que se consideran información clasificada. Pero otros funcionarios del gobierno han dicho a The New York Times que este trabajo más complejo incluye sistemas avanzados de defensa antimisiles y el refuerzo del cableado del avión para protegerlo de un pulso electromagnético, en caso de que se produzca un ataque nuclear. No está claro si se llevó a cabo ese trabajo en el avión de Catar.

"En el tiempo del que disponían, podrían haber incorporado mejoras en las comunicaciones", dijo Hunter, en referencia al equipo de seguridad esencial que permite al presidente estar en contacto en todo momento. "Pero nada que requiriera un trabajo estructural significativo".

Hunter añadió: "Para hacer una mejora completa equivalente a la del Air Force One sí que se necesitan modificaciones estructurales".

El Times preguntó a la Fuerza Aérea a principios de este año si se habían incluido este tipo de medidas en las actualizaciones del avión de Catar. La Fuerza Aérea se negó a responder a las preguntas.

Doug Mills y David E. Sanger colaboraron con reportería.

Tyler Pager es corresponsal del Times en la Casa Blanca y reporta sobre el presidente Trump y su gobierno.

Julian E. Barnes cubre las agencias de inteligencia estadounidenses y asuntos de seguridad internacional para el Times. Ha escrito sobre temas de seguridad durante más de dos décadas.

Eric Schmitt es corresponsal de seguridad nacional para el Times. Ha informado sobre asuntos militares estadounidenses y antiterrorismo durante más de tres décadas. Se le puede contactar de manera segura en Signal: @ericschmitt.36.

Eric Lipton es un periodista de investigación que profundiza en una amplia gama de temas, desde el gasto del Pentágono hasta los productos químicos tóxicos.

Doug Mills y David E. Sanger colaboraron con reportería.

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