
En la historia de la sátira musical, no hay nada que se parezca a Flight of the Conchords, el dúo de neozelandeses de modales amables y apacibles que lo parodian todo, desde David Bowie hasta el rap de gánsteres, con sutileza y un tipo de absurdo romántico tan pegadizo como hilarante.
En la década de los 2000, Jemaine Clement, que ahora tiene 52 años, y Bret McKenzie, de 49, quienes comenzaron en la escena de la comedia alternativa antes de protagonizar una exitosa serie de HBO que llevaba el nombre de su grupo, estaban más de moda que Weird Al y tenían un tono mucho más suave que Spinal Tap o Lonely Island.
PUBLICIDAD
A pesar de que solo rodaron dos temporadas antes de dar el salto a carreras en Hollywood, Flight of the Conchords se mantiene popular e influyente (Bo Burnham dijo que se inspiró en ellos al principio de su carrera), en parte porque sus videos tienen mucho éxito en las redes sociales. Clement, a quien actualmente se puede ver en Alice and Steve en Hulu, ha aparecido en numerosas películas y ha creado la serie de culto Lo que hacemos en las sombras, basada en la película que dirigió junto a Taika Waititi. McKenzie ganó un Oscar por componer una canción para los Muppets. Pero dicen que su agente les pregunta con frecuencia sobre la posibilidad de volver a Flight of the Conchords. Tras su último reencuentro, que dio lugar a un especial de HBO hace ocho años, dijeron que no en repetidas ocasiones, hasta este año.
Tras empezar a tocar juntos de forma esporádica, volvieron a presentarse en lo que acabó siendo un concierto con todas las entradas agotadas en el Greek Theatre de Los Ángeles el mes pasado. Antes de esa presentación, ambos, vestidos con camisetas y con el aspecto de unos padres atléticos en el parque infantil, se reunieron conmigo en el club Largo. Parecían interesados en hacer una película de Flight of the Conchords, de la cual ha habido rumores durante mucho tiempo, si tuvieran el espacio y la idea adecuada. Pero hablaron de ello con cierta indiferencia propia de la generación X, con la que daban a entender que también era muy posible que nunca llegara a suceder.
PUBLICIDAD
A continuación, se incluyen extractos editados de nuestra conversación:
Han vuelto a tocar como Flight of the Conchords por primera vez en casi una década. ¿Qué ha cambiado?
BRET McKENZIE: Yo bromeaba diciendo que las canciones son viejas, pero que ya se nos olvidaron, así que para nosotros son nuevas.
JEMAINE CLEMENT: Esta es la primera vez que no hemos incluido ninguna canción nueva en nuestro repertorio. La única diferencia es que el público ya no se ríe igual, porque ya se saben el chiste.
PUBLICIDAD
¿Ha cambiado su relación con las canciones?
McKENZIE: Parte de ello se siente un poco inquietante. Hay una canción, "Ladies of the World", que me encanta, pero es muy diferente verla interpretada por jóvenes que por un par de hombres de mediana edad.
PUBLICIDAD
CLEMENT: Antes había un verso que decía "Sweet 16 is not M16". Desde luego, ya no se dice eso. Hemos cambiado esa frase.
¿Qué les inspiró a volver?
CLEMENT: Hace ocho años, recuerdo haber dicho: "No quiero volver a hacer esto nunca más por la forma en que lo gestionó la dirección".
McKENZIE: Fue estresante porque lo grabamos, y eso mete mucha presión.
CLEMENT: Queríamos trabajarlo en un local pequeño, pero nos ponían en recintos gigantes. Es difícil trabajar material ante 18.000 personas. No me parece bien.
¿Qué cambió?
CLEMENT: Empecé a echarlo de menos.
McKENZIE: Había gente que se me acercaba después de mis conciertos en solitario y me decía: "Nos encanta el espectáculo. Significa mucho para nosotros". Les ayudó a superar momentos difíciles. La gente tiene una fuerte conexión emocional con la serie de televisión, y me di cuenta de que a la gente le encantaría vernos. En cierto modo, había perdido de vista eso.
PUBLICIDAD
Volví a ver la segunda temporada, que se emitió en 2009, y algo que me llamó la atención esta vez es el tema de la migración ilegal. Al principio nos enteramos de que son indocumentados y, al final, los deportan a los dos. Ahora esto parece tener un carácter más político.
CLEMENT: No fue algo especialmente intencionado.
McKENZIE: Creo que solo fue una forma de ponerle fin a la serie. Era gracioso y ya.
CLEMENT: Ahora quizá ya no es tan gracioso.
En muchos dúos cómicos, gran parte de los chistes surgen del conflicto. Pero en la relación de ustedes se percibe una calidez y una amabilidad auténticas.
PUBLICIDAD
CLEMENT: Cuando empezamos, muchos comediantes de Nueva Zelanda eran agresivos, gritones y provocadores. Para destacar, optamos por ser tranquilos y cordiales. Una de mis cosas favoritas era que, cuando alguien nos interrumpía, hablábamos de por qué eso había herido nuestros sentimientos.
McKENZIE: Mucha de la comedia surge del conflicto y de menospreciarse mutuamente. Por eso, cuando nos levantábamos y decíamos cosas como: "Oh, muy bien hecho, Jemaine", o "Buen trabajo, Bret", la gente se reía simplemente porque era algo muy poco habitual.
PUBLICIDAD
Su primer especial (y su gran salto a la fama en este país) fue en 2005, el mismo año en que otro grupo de comedia musical, Lonely Island, lanzó Lazy Sunday, que se convirtió en uno de los primeros videos virales.
McKENZIE: Su producción era de gran calidad y nosotros nos preguntábamos: "¿Por qué nuestros videos no tienen tan buen aspecto?".
En un pódcast reciente, los chicos de Lonely Island hablaron de cuando los conocieron en el verano de 2008.
McKENZIE: Rentaron una casa en el valle [de San Fernando] con una piscina enorme y una cancha de tenis para grabar su álbum.
Ellos contaron una anécdota en la que Jemaine les dijo: "Ustedes van directamente al chiste. Nosotros, en cambio, solemos darle vueltas un rato".
CLEMENT: Sí, pero eso no es una crítica. Venimos de entornos diferentes. Ellos proceden de la televisión y nosotros de presentarnos en bares.
McKENZIE: La diferencia está en el estribillo. Si puedes cambiar la imagen, como se hace en la televisión, puedes repetir el estribillo. Pero en un club de comedia, tienes que cambiarlo [la letra del estribillo]. En muchas de nuestras canciones, casi nada se repite. O, si se repite, lleva una pequeña improvisación. Porque el público, una vez que ha oído el chiste, se aburre al instante.
PUBLICIDAD
CLEMENT: Lo mejor de Lonely Island son sus estribillos: dan ganas de cantarlos. Nosotros, en cierto modo, ni siquiera habíamos pensado en eso.
McKENZIE: Pero no se podría hacer en vivo. Apuesto a que tendrían problemas. No funcionarían tan bien en un club de comedia.
Ustedes dos se dedicaban a la sátira musical en el momento en que YouTube daba sus primeros pasos y ahora tanto su trabajo como el de Lonely Island gozan de gran popularidad allí, donde las nuevas generaciones los redescubren.
CLEMENT: Parecía una evolución paralela en la que algo muy similar surgió de lugares distintos al mismo tiempo.
McKENZIE: Los admirábamos un poco.
CLEMENT: Ellos compraban temas a productores y nosotros creábamos los nuestros, intentando grabar todos los instrumentos. Eso nos estaba matando. HBO no pagaba por los temas.
McKENZIE: El resultado es que el sonido es un poco más indie. Si estaban haciendo un tema de hip-hop, sonaba como un tema de hip-hop.
CLEMENT: En nuestro caso, los ritmos eran sencillos y solo había un par de guitarras acústicas. La diferencia entre cómo imaginamos que sonamos y cómo sonamos realmente es, en gran medida, la base de nuestro humor.
Dijeron que eso los estaba matando. ¿Es por eso por lo que abandonaron el programa?
McKENZIE: El trabajo había terminado. Terminamos la segunda temporada, nos preguntaron si queríamos volver a hacerlo y dijimos que no.
CLEMENT: Creo que en el estilo estadounidense de hacer las cosas, a eso le dicen renunciar.
McKENZIE: Sí, era una locura. Era demasiado trabajo.
CLEMENT: Solía pensar todos los días en cómo Dave Chappelle había renunciado [a su programa de Comedy Central]. Y yo me decía a mí mismo que siempre podía hacer lo que Chappelle.
Ahora que han vuelto y han hecho algunos espectáculos, ¿van a seguir adelante?
McKENZIE: Quizá dentro de otros ocho años. Aimee Mann vino al espectáculo el otro día y dijo que éramos como las cigarras.
Jason Zinoman es crítico de la sección de Cultura del Times y escribe una columna sobre comedia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Venezuela busca sobrevivientes, y un milagro, tras un devastador doblete sísmico
Reportajes Especiales - News

La Corte Suprema da más poder a Trump en su cruzada contra la migración
Reportajes Especiales - News

En la calle y en internet, los venezolanos buscan desesperadamente a sus familiares
Reportajes Especiales - News

Por qué se produjeron los terremotos en Venezuela y qué podemos esperar ahora
Reportajes Especiales - News

Una solución a la creciente demanda energética de la IA: los hogares
Reportajes Especiales - Business



