Un exaliado de Pedro Sánchez es condenado por cohecho

Reportajes Especiales - News

Guardar
Google icon
Imagen WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI

José Luis Ábalos, que en su día fue ministro en el gobierno del presidente Pedro Sánchez, ha sido condenado por delitos de corrupción. La sentencia agrava la crisis en el entorno de Sánchez.

El Tribunal Supremo de España declaró culpable el lunes a un exfuncionario de alto rango del Partido Socialista Obrero Español, actualmente en el gobierno, y lo condenó a 24 años de cárcel por cohecho y otros delitos de corrupción. La sentencia ha aumentado la presión sobre el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en un momento en que las investigaciones se ciernen sobre sus exaliados y su familia.

PUBLICIDAD

José Luis Ábalos era un alto cargo del Partido Socialista Obrero Español de Sánchez y ministro de Transportes, donde tenía control sobre millardos de euros del presupuesto español. El tribunal lo declaró culpable de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. La mano derecha de Ábalos, Koldo García --antiguo portero de discoteca y chófer convertido en intermediario del gobierno--, también fue declarado culpable de varios delitos de corrupción, entre ellos aceptar sobres llenos de sobornos para el ministro. Fue condenado a 19 años de prisión. Ambos se habían declarado inocentes, y sus abogados no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.

La condena supone un duro golpe para Sánchez, un líder de izquierda que se ha labrado una imagen en el extranjero como un favorito de los liberales, dispuesto a plantarle cara al presidente Donald Trump y a la extrema derecha, pero que en su país se ve desbordado por los acusados de corrupción entre sus colaboradores y familiares.

PUBLICIDAD

Hace una década, cuando Sánchez se embarcó en una campaña de primarias que aceleró su notable ascenso a la cima del gobierno español, recorrió España en su Peugeot negro junto a Ábalos y García. Ese viaje se convirtió en un elemento central de la mitología política de Sánchez. Con estas condenas, se ha transformado en una pesadilla política.

También se han iniciado investigaciones o procesos judiciales contra:

Begoña Gómez, la esposa de Sánchez, a quien el sábado se le ordenó entregar su pasaporte y comparecer ante el tribunal acusada de corrupción y tráfico de influencias en un caso que ha estado en investigación desde 2024. David Sánchez, el hermano de Sánchez, fue juzgado a principios de este mes por las acusaciones de haber recibido un puesto de amiguismo. José Luis Rodríguez Zapatero, ex primer ministro y aliado de Sánchez, acusado en mayo de recibir sobornos de hasta cerca de 2,4 millones de dólares por, entre otras cosas, ayudar a convencer al gobierno de que rescatara una aerolínea. El Partido Socialista Obrero Español, cuya sede fue registrada el mes pasado por agentes de policía que buscaban pruebas de una campaña de desprestigio liderada por el sustituto de Ábalos contra los jueces que investigaban a la familia de Sánchez. Sánchez ha dicho que los casos contra su mujer y su hermano --quienes han negado las acusaciones-- tienen motivaciones políticas, y muchos expertos judiciales y analistas políticos han expresado sus dudas sobre esos juicios. También ha respaldado a Zapatero, quien ha sostenido su inocencia. Pero Sánchez había intentado desesperadamente distanciarse de Ábalos. En conjunto, los juicios han dado a los oponentes conservadores de Sánchez munición de sobra. "Estamos en una situación límite de la democracia española", dijo el lunes Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, el principal partido conservador de la oposición en España. Dijo que "fue Pedro Sánchez quien lo convirtió en su mano derecha" y destacó la ironía de que Ábalos pronunciara en 2018 un discurso --ahora tristemente célebre-- en el Congreso, cuando el gobierno conservador anterior se enfrentaba a escándalos de corrupción. Ese discurso dio pie a una moción de censura y allanó el camino para el ascenso al poder de Sánchez. Ahora, dijo Feijóo, todos los escándalos que rodean a Sánchez son "insoportables e incompatibles" con "la normalidad democrática" y es hora de que se vaya. Sánchez ha negado cualquier implicación en casos de corrupción. El lunes, su oficina dijo que no tenía ningún comentario inmediato. El Partido Socialista Obrero Español afirmó en un comunicado que "la Justicia ha hablado y sus resoluciones deben respetarse y cumplirse". Añadió que, a diferencia del Partido Popular, tenía "tolerancia cero con la corrupción". En el caso de Ábalos, los tres jueces del tribunal dictaminaron por unanimidad que había recibido comisiones ilegales mensuales relacionadas con la adjudicación de un contrato público para el suministro de mascarillas durante la pandemia de coronavirus. El tribunal dictaminó que Ábalos también recibió un piso para su examante y se benefició de acuerdos ventajosos en otras operaciones inmobiliarias. Se trata de "actos que socavan la arquitectura democrática de nuestro Estado social y democrático de Derecho", dijo el tribunal en su sentencia. En un comunicado aparte, el tribunal añadió que se había producido un "grave deterioro de la confianza ciudadana". Durante semanas, el juicio, que se transmitió a menudo por televisión, mantuvo en vilo a España y llenó las portadas de los periódicos conservadores. Los acusados se sentaban juntos en la sala, a veces con la cabeza entre las manos, mientras los fiscales y los testigos revelaban pruebas condenatorias y, en ocasiones, humillantemente sórdidas, como cuando la exesposa de Koldo testificó en términos poco halagadores sobre la exesposa de Ábalos. Cuando las autoridades registraron por primera vez la casa de Ábalos el año pasado, dijeron que encontraron un disco duro externo, que contenía posibles pruebas, escondido en los pantalones de una mujer que había trabajado como actriz porno y a quien Ábalos le había pedido que sacara a pasear a su perro, según un informe policial al que tuvo acceso The New York Times. Carlos Barragán contributed reporting. Jason Horowitz es el jefe del buró en Madrid del Times; cubre España, Portugal y cómo vive la gente en Europa. Carlos Barragán contributed reporting.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD