La derrota de Orbán en Hungría es un gran momento para la Unión Europea. ¿Por qué?

Reportajes Especiales - News

Guardar
Imagen WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI

El primer ministro Viktor Orbán ha obstaculizado a la UE durante años. La elección de Péter Magyar podría cambiar esta situación.

Viktor Orbán ha sido un desafío y un foco de frustración para la Unión Europea por mucho tiempo, y que reconociera su derrota en las elecciones de Hungría del domingo fue recibido por los principales líderes de la UE como un posible momento para un cambio determinante después de años de enfrentamientos entre Bruselas y Budapest.

"Con este resultado, nuestra unión es más fuerte", dijo Ursula von der Leyen, presidenta del brazo ejecutivo de la Unión Europea, durante una conferencia de prensa el lunes en Bruselas. "Ayer fue una noche excepcional".

Orbán se ha interpuesto a menudo en el camino de objetivos políticos críticos para la Unión Europea, incluido el bloqueo de un préstamo a Ucrania y de paquetes de sanciones contra Rusia. Su gobierno también ha sido considerado un riesgo para la seguridad en reuniones delicadas debido a sus lazos relativamente estrechos con el Kremlin.

Con la victoria del partido húngaro de la oposición, dirigido por Péter Magyar, eso podría empezar a cambiar.

Magyar y su partido Tisza han adoptado un tono más amistoso hacia la Unión Europea y la OTAN. Mientras se celebraba la votación del domingo, señaló que ocurría en el aniversario de una votación de 2003 a favor de la adhesión de Hungría a la Unión Europea, una posible señal de que quería romper con la animadversión de Orbán hacia Bruselas.

De forma más inmediata, se espera que el nuevo dirigente despeje el camino para un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania, que lleva semanas congelado debido a las objeciones de Orbán.

"El resultado de las elecciones cambia las reglas del juego para Europa", dijo Mujtaba Rahman, director gerencial para Europa del Grupo Eurasia, una consultora de riesgo político.

Pero Magyar también se muestra escéptico ante ciertas políticas europeas. En un momento en que el bloque intenta cortar sus lazos energéticos con Rusia, él ha indicado que, aunque Hungría debe desprenderse de la dependencia, las importaciones rusas deben seguir siendo una opción. Su partido también se ha opuesto a algunos cambios que se avecinan en las políticas migratorias.

Y hay muchas áreas en las que Hungría era solo una voz divisoria en la Unión Europea. Ahora pueden salir a la luz otros desacuerdos entre los Estados miembros sobre cuestiones espinosas que requieren unanimidad, como la ampliación de la UE.

"Facilita las cosas: no tienes el chantaje sistemático", dijo Eric Maurice, analista político del European Policy Center, en referencia a los frecuentes obstáculos que Orbán ha montado. "Pero no hace que las cosas sean fáciles".

Von der Leyen sugirió que el bloque debería aprender de su experiencia con Orbán. Dijo el lunes que "también deberíamos fijarnos en las lecciones aprendidas dentro de la Unión Europea", y que dejar de exigir el voto unánime en asuntos de política exterior podría ser una "forma importante" de evitar futuros bloqueos.

El gobierno de Orbán ha sido complicado para los funcionarios europeos en varias cuestiones, como el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania.

Los líderes europeos acordaron realizar el préstamo a finales de 2025, y Hungría permitió que se aprobara el plan. Pero Orbán y su partido sorprendieron a Bruselas al detener el préstamo en febrero, y dieron como argumento la lentitud de Ucrania en arreglar un oleoducto que atraviesa territorio ucraniano antes de suministrar combustible ruso a Hungría y Eslovaquia.

El retraso se vio como un posicionamiento antes de las elecciones húngaras, en las que el partido de Orbán, Fidesz, adoptó una línea abiertamente antiucraniana y anti-Unión Europea. Fidesz colocó imágenes poco favorecedoras del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en vallas publicitarias por toda Hungría, y lo culpaba a él y a la UE del aumento del desempleo y del estancamiento del crecimiento, y los acusaba de intentar quedarse con el dinero húngaro.

Orbán también ha supuesto un obstáculo habitual a los esfuerzos por paralizar la economía rusa con sanciones, pues a menudo ha utilizado el veto de Hungría como palanca para obtener exenciones o acceso a la financiación de Bruselas.

El gobierno de Orbán también supuso un reto para los funcionarios de la UE cuando prohibió un desfile del Orgullo en 2025.

Más recientemente, el partido Fidesz de Orbán ha sido objeto de un intenso escrutinio y censura por las filtraciones a Rusia. Los medios de comunicación europeosinformaron que miembros del gobierno de Orbán habían compartido información de reuniones de la UE con el Kremlin.

Una colaboración más fluida con Bruselas podría resultar lucrativa para Hungría. Es probable que Magyar intente desbloquear financiación por valor de miles de millones de euros que Bruselas ha congelado, incluido un paquete de subvenciones de unos 10.000 millones de euros que requiere medidas antes de finales de agosto. Hungría también trabaja para conseguir 16.000 millones de euros en préstamos para el rearme.

La derrota de Orbán significa que la Unión Europea pierde quizás a su crítico interno más enconado.

En el periodo previo a las elecciones, el bando de Orbán había insistido en que la Unión Europea se estaba inmiscuyendo en la votación, y a menudo hizo afirmaciones con escasas pruebas. El gobierno de Donald Trump se adhirió a esa línea, y el vicepresidente JD Vance acusó a Bruselas de ser "uno de los peores ejemplos de injerencia electoral que jamás haya visto o incluso leído" durante una visita a Budapest la semana pasada.

Los funcionarios de la Unión Europea negaron las acusaciones. Mientras se celebraba la votación, evitaron hacer comentarios sobre las elecciones, temerosos de entrar en la narrativa de la injerencia.

"Siempre me ha parecido extraño que un vicepresidente de la Comisión Europea no pueda hacer comentarios sobre las elecciones, mientras que el vicepresidente de Estados Unidos sí los hace sobre las elecciones y la campaña", dijo la semana pasada Stéphane Séjourné, vicepresidente de la Comisión Europea.

Al conocerse la noticia de la victoria de Magyar el domingo por la noche, los líderes de la Unión Europea aplaudieron el cambio.

"El lugar de Hungría está en el corazón de Europa", escribió en las redes sociales Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, el domingo por la noche.

Jeanna Smialek es la jefa de la corresponsalía del Times en Bruselas.