Lo que sabemos sobre la presencia de la TSA y el ICE en los aeropuertos

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Los agentes de la TSA han dejado de ir a trabajar o renunciado tras semanas sin cobrar durante el cierre parcial del gobierno. Agentes del ICE han empezado a cubrir sus funciones.

Las largas filas de seguridad en algunos aeropuertos de Estados Unidos empezaron a reducirse durante el fin de semana, ya que los agentes de la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA, por su sigla en inglés) esperaban recibir su pago a partir del lunes, tras llevar más de un mes sin cobrar.

Los agentes de la TSA llevan desde el 14 de febrero trabajando sin cobrar debido a un cierre parcial del gobierno que ha paralizado la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés). A medida que han ido pasando las semanas, los miembros del personal de seguridad de los aeropuertos han dejado de presentarse a trabajar, y el viernes se batió un récord en el número de empleados de la TSA que no se presentaron. Unos 500 agentes han renunciado desde que comenzó el cierre. La semana pasada, el gobierno de Donald Trump envió agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) para ayudar.

Los republicanos de la Cámara de Representantes rechazaron el viernes un acuerdo bipartidista del Senado para poner fin al cierre de gran parte del DHS, incluidos los agentes del aeropuerto.

Mientras continuaba ese estancamiento, el presidente Trump firmó el viernes una orden para aprovechar una fuente de fondos diferente, aprobada previamente, para pagar a los agentes de la TSA.

Los agentes del ICE podrían permanecer en los aeropuertos hasta que las operaciones vuelvan a la normalidad.

Esto es lo que sabemos sobre el impacto del cierre parcial del DHS en los aeropuertos estadounidenses.

Los pasajeros han esperado horas en las filas de seguridad de algunos aeropuertos importantes

Los viajeros que vuelan por todo el país han esperado en filas de seguridad tan largas en algunos aeropuertos que han serpenteado por terminales y aparcamientos mientras se cerraban los puntos de control debido a la escasez de agentes de la TSA. Los pasajeros de Houston, Nueva York y Atlanta han esperado horas para pasar el control.

Dos cierres del gobierno en menos de un año han frustrado a los trabajadores de la TSA, de quienes se espera que sigan trabajando, pero que deben esperar a cobrar hasta que el Congreso les asigne fondos.

La ofensiva del presidente Trump contra la migración en Minnesota desembocó en este cierre reciente

Este reciente corte de financiación, que supone el cierre parcial más prolongado de la historia, afecta únicamente a los organismos dependientes del DHS, entre los que se encuentra la TSA. El Departamento de Seguridad Nacional fue eliminado de un proyecto de ley presupuestaria más amplio, mientras demócratas y republicanos trataban de llegar a un acuerdo con Trump sobre la represión de la migración por parte del gobierno, que había provocado la muerte de dos estadounidenses a manos de agentes federales migratorios en Minnesota.

Los agentes de la TSA tampoco cobraron durante el amplio cierre del gobierno en octubre, que también batió récords cuando el estancamiento duró 42 días.

Cientos de agentes de la TSA han renunciado

Unos 50.000 agentes de la TSA han trabajado sin cobrar desde que comenzó el cierre en febrero. Más de 500 empleados han renunciado, y miles más han dejado de presentarse a trabajar mientras batallaban para cubrir sus necesidades básicas para llegar siquiera a sus turnos.

El viernes, más de 3560 agentes de la TSA, aproximadamente el 12 por ciento de la plantilla de la agencia, no se presentaron a trabajar. En algunos aeropuertos, el porcentaje de ausencias era de un 40 por ciento. La escasez de personal se ha producido durante la ajetreada temporada de viajes de las vacaciones de primavera.

Aunque los agentes cobrarán por su tiempo una vez que la interrupción de la financiación finalice, los dirigentes sindicales de la TSA dijeron que muchos empleados seguían lidiando con los efectos económicos del cierre del gobierno de octubre. Muchos acumularon intereses en tarjetas de crédito, cargos por pagos atrasados y comisiones bancarias por retirada de fondos.

Con el aumento del precio de la gasolina debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán, a los agentes de la TSA les está resultando costoso desplazarse al trabajo, dijeron los dirigentes sindicales. Algunos agentes han tenido que buscar segundos empleos y no pueden presentarse a sus turnos programados en los controles de seguridad de los aeropuertos.

El ICE está asumiendo algunas tareas de la TSA

La semana pasada, el gobierno de Trump dijo que se enviarían agentes del ICE a los aeropuertos para ayudar con la escasez de agentes de la TSA. Durante los primeros días, se vio a agentes paseando por los aeropuertos, controlando las filas y repartiendo botellas de agua a los pasajeros.

Pero el miércoles, en algunos aeropuertos, se ampliaron las responsabilidades de los agentes federales migratorios. Se vio a agentes del ICE formándose con agentes de la TSA, revisando documentos de viaje y dirigiendo a los pasajeros para que cargaran su equipaje en cintas transportadoras que conducían a escáneres.

El domingo, el máximo responsable de fronteras de Trump, Tom Homan, dijo que no estaba claro cuántos agentes de la TSA volverían al trabajo tras sufrir los costosos efectos de dos de los cierres de gobierno más largos de la historia. Dijo que lo más probable era que los agentes del ICE permanecieran en los aeropuertos hasta que las operaciones volvieran a la normalidad.

Los agentes de la TSA podrían cobrar el lunes

El viernes, Trump firmó una orden ejecutiva para que los empleados de la TSA recibieran su salario a partir del lunes, la primera vez que cobrarían en más de un mes.

Se esperaba que el gobierno utilizara los fondos proporcionados al DHS el verano pasado como parte de la gran ley de recorte fiscal y política interior del presidente. No se requeriría ninguna orden ejecutiva, de emergencia o de otro tipo, para acceder a esos fondos.

Trump intervino en el momento en que los republicanos de la Cámara de Representantes y el Senado llegaban a un punto muerto sobre el lapso de financiación del DHS. Aunque la orden ejecutiva pagaría a los trabajadores de la TSA, los empleados de otras divisiones del departamento, como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, tendrían que seguir trabajando sin sueldo.

Christina Morales es una reportera del Times que cubre las comunidades latinas en Estados Unidos.