Los miembros de la realeza que se mantuvieron cerca de Epstein

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Correos electrónicos, mensajes de texto, fotos y videos muestran cómo Jeffrey Epstein, incluso después de convertirse en delincuente sexual convicto, reforzó sus vínculos con miembros de las familias reales de varios países y sus asesores.

Una exduquesa británica llamó a Jeffrey Epstein el "hermano que siempre deseé". La futura reina de Noruega escribió "Echo de menos a mi amigo loco" cuando sus delitos de trata ya eran ampliamente conocidos. Un asesor de la corte real saudí intercambió mensajes burdos y cargados de complicidad con Epstein.

"Estoy seguro de que estás abriendo muchas piernas ahí", escribió Raafat al Sabbagh, asesor de la corte real saudita y estrecho colaborador del príncipe heredero Mohammed bin Salman, a Epstein, quien se encontraba en su casa de Florida.

Existe, por supuesto, una larga y sórdida historia de miembros de la realeza que se han comportado mal en todo el mundo.

Pero los documentos sobre Epstein publicados el viernes por el Departamento de Justicia revelan nuevas pruebas de cómo algunos miembros de las familias reales, así como personas en sus órbitas, restaron importancia en repetidas ocasiones a la sórdida reputación del delincuente sexual convicto, mientras lo colmaban de elogios y le hacían peticiones de dinero, regalos y atención.

Epstein utilizó su acceso al dinero y la obtención de niñas y mujeres para entablar y reforzar relaciones con personas de inmenso poder, estatus y riqueza, y cientos de los mensajes de texto, correos electrónicos, fotos y videos recientemente publicados muestran cómo extendió esa cercanía a la realeza y a sus allegados.

Decía pagar sus deudas, les proporcionaba apartamentos temporales, los transportaba en aviones privados y los recibía en sus casas. A cambio, algunos de sus contactos reales y cercanos a la realeza parecían no estar preocupados por su condena penal de 2008, aunque los archivos recién publicados no prueban que supieran de otras actividades delictivas de Epstein.

"Eres un encanto", decía un correo electrónico de 2012 enviado a Epstein, al parecer, por la princesa heredera Mette-Marit de Noruega.

En algunos casos, las revelaciones están agravando la agitación en las familias reales, donde parientes y funcionarios de los gobiernos se apresuran a distanciarse de aquellos que han tenido un contacto incómodamente cercano con Epstein.

"Da la impresión de que era un tipo extraordinariamente transaccional, que compraba influencias en las altas esferas", dijo Ed Owens, historiador de la realeza. "Se trataba esencialmente de Epstein utilizando sus medios financieros personales para comprar influencia con figuras clave".

Dijo que algunos miembros de las familias reales permitieron que una relación cordial con Epstein se convirtiera en una amistad, y añadió: "Esa es exactamente la razón por la que encontraron un amigo tan útil en Epstein: precisamente porque se ganó su confianza".

Las comunicaciones entre Epstein y la realeza están llenas de referencias sugerentes a su búsqueda de mujeres más jóvenes. En un correo electrónico de Epstein a la princesa heredera de Noruega escribe que había conocido a dos mujeres noruegas de 24 y 25 años. "me gusta oslo", dijo.

"¿Las chicas tienen 24 y 25 años?", respondió al parecer la princesa desde una cuenta llamada HKH Kronprinsessen, que en noruego significa SAR (su alteza real) princesa heredera. "A mí también me gusta Oslo".

El primer ministro Jonas Gahr Store dijo que la princesa heredera había "reconocido que ha actuado con falta de criterio, y yo estoy de acuerdo con ella".

Las conexiones de Epstein con políticos y ejecutivos de empresas acaudalados han generado titulares escandalosos durante años, tanto antes como después de que muriera por suicidio en prisión en 2019, a los 66 años, mientras esperaba el juicio por cargos federales de tráfico sexual. La larga lista de sus antiguos conocidos incluye al presidente Donald Trump, al expresidente Bill Clinton, a Bill Gates, a Elon Musk y a muchos otros. Todos ellos niegan haber tenido conocimiento de las actividades ilegales de Epstein.

Los nuevos archivos amplían esa lista a miembros de la corte real saudí.

Una serie de mensajes de texto y correos electrónicos entre Epstein y Al Sabbagh datan de 2016 y 2017, los años en que el príncipe Mohammed ascendía al poder y trataba de entablar relaciones en Estados Unidos.

Epstein parece haber mantenido una relación cordial con Al Sabbagh, y le ofreció contactos en Silicon Valley y otros lugares. Le enviaba saludos en la festividad musulmana del Eid y en el mes sagrado del Ramadán y le ofrecía consejos a "su jefe" sobre política, negocios y mercados del petróleo. A su vez, Al Sabbagh pidió la opinión de Epstein sobre la campaña de Trump a la presidencia.

Durante varios meses de 2016, Epstein presionó ansiosa y repetidamente a Al Sabbagh para que se reuniera con su "jefe", una aparente referencia al príncipe Mohammed, quien estaba de visita en Estados Unidos en ese momento. Cuando Epstein voló a Arabia Saudita en noviembre de 2016 para un viaje, recibió ayuda del "protocolo real", una rama del gobierno que se ocupa de la logística de los visitantes que se reúnen con altos miembros de la realeza.

"¿Necesitas que te reserve el Four Season en Riad? ¡¿O se encargará el rey?!", le preguntó la ayudante de Epstein, mientras organizaba su itinerario. Epstein tenía una fotografía de él con el príncipe Mohammed expuesta en su casa, aunque no está claro cuándo y dónde se produjo su encuentro.

Por su correspondencia, parece claro que Al Sabbagh conocía la reputación de Epstein. En un mensaje, Al Sabbagh compartió un artículo de prensa sobre una "reina de belleza rusa" que había ido a Dubai a "vender su virginidad por 13.000 dólares".

"Por fin me envías algo que vale la pena", respondió Epstein.

El Centro de Comunicación Internacional del gobierno saudí, que se ocupa de las consultas de los medios de comunicación, no respondió a una solicitud de comentarios, como tampoco lo hizo Al Sabbagh.

En el Reino Unido, la familia real lleva años lidiando con las repercusiones de la amistad de Epstein con Andrew Mountbatten-Windsor, antes conocido como príncipe Andrés y duque de York. Su hermano, el rey Carlos III, lo despojó de sus títulos en septiembre.

Tras la publicación este fin de semana de unas imágenes en las que se ve a Mountbatten-Windsor agachado sobre una mujer tendida en el suelo, el primer ministro británico, Keir Starmer, pidió que declarara ante el Congreso sobre Epstein.

Los archivos también incluyen correspondencia electrónica revelada recientemente entre Epstein y Sarah Ferguson, exesposa de Mountbatten-Windsor y en su día Duquesa de York, después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales en 2008.

Un correo electrónico de 2009 revela que Epstein probablemente pagó los vuelos de "la duquesa y las niñas de Heathrow a Miami", una aparente referencia a un viaje de Ferguson y sus hijas, las princesas Eugenia y Beatriz. En 2010, en otro intercambio de correos electrónicos, Ferguson lo calificó de "leyenda", y añadió: "Realmente no tengo palabras para describir mi amor, gratitud por tu generosidad y amabilidad. Xx Estoy a tu servicio. Ya cásate conmigo".

Los correos electrónicos no solo documentan una estrecha relación, sino que también sugieren que Epstein esperaba que la duquesa utilizara su influencia para ayudar a mejorar su imagen pública. En un correo electrónico, Epstein sugiere que Ferguson publique una declaración afirmando que él no era "un pedófilo".

No hay pruebas de que lo hiciera.

Los representantes de Ferguson no respondieron esta semana a las peticiones de comentarios. Su organización benéfica, Sarah's Trust, anunció el martes el cierre de sus operaciones.

En el caso de algunas familias reales, como en el de otras personas prominentes, los documentos publicados socavan las explicaciones públicas anteriores sobre el alcance de las relaciones con Epstein. Ferguson le envió un correo electrónico meses después de admitir en 2011 que Epstein le había ayudado a pagar sus deudas y de disculparse por su "terrible falta de criterio" al "tener algo que ver con Jeffrey Epstein".

Los archivos recién publicados también sugieren que él y la princesa Mette-Marit eran más cercanos de lo que se había informado anteriormente. Los correos electrónicos que parecen proceder de la princesa heredera, a menudo firmados "Mm" y "Mette m", incluyen conversaciones sobre viajes de compras, recomendaciones de libros, vacaciones, enfermedades y compromisos.

La princesa, que se convertirá en reina cuando su esposo, el príncipe heredero Haakon, ascienda al trono, dijo en una declaración el lunes que asumía "la responsabilidad por no haber investigado más a fondo los antecedentes de Epstein" y que lamentaba "haber tenido contacto alguno con Epstein". Dijo que las víctimas de Epstein contaban con su "profunda condolencia y solidaridad".

Una portavoz de la familia real noruega declinó hacer más comentarios.

Las revelaciones más recientes no son bien recibidas en una familia real que ya se ha visto sacudida por el escándalo. La publicación de los correos electrónicos amistosos entre la princesa heredera y Epstein se produjo pocos días antes de que comenzara un juicio por un caso de violación en contra de su hijo de un matrimonio anterior.

Amelia Nierenberg y Megan Specia colaboraron con reportería.

Michael D. Shear es un corresponsal sénior del Times que cubre la política y la cultura del Reino Unido y la diplomacia de todo el mundo.

Amelia Nierenberg y Megan Specia colaboraron con reportería.