Jill Ellis todavía quiere ganar

La ex entrenadora de la selección femenina de fútbol de Estados Unidos es ahora la presidenta del San Diego Wave, que se encuentra en las semifinales de los playoffs de la Liga Nacional de Fútbol Femenino

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Jill Ellis, presidenta del Wave
Jill Ellis, presidenta del Wave de San Diego

Cuando Jill Ellis dejó de ser entrenadora tras ganar dos Copas Mundiales consecutivas en 2015 y 2019 con la selección femenina de Estados Unidos, su esposa, Betsy Stephenson, pensó que quizá se verían menos partidos de fútbol en su casa.‌

Se equivocó.‌

En 2021, Ellis se convirtió en presidenta del Wave de San Diego, un equipo de expansión de la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL, por su sigla en inglés). La pareja y su hija se mudaron al sur de California desde Florida, y el televisor de su sala permanece sintonizado a maratones de fútbol durante todo el día.‌Un sábado reciente, Ellis, de 57 años, navegaba por aplicaciones de emisión en continuo, observando a los rivales, así como a su propio equipo, mientras ofrecía comentarios sobre alineaciones, jugadoras que tenían un futuro prometedor y, por supuesto, decisiones de árbitros con las que no estaba de acuerdo.‌

”Lo que mi trayectoria me ha hecho entender es que, si crees que algo es grandioso, puede ser grandioso”, dijo Ellis. “Para mí ha sido un viaje increíble hasta poder ver esto en este punto, pero no hemos terminado”.‌

Tras dedicar años a guiar a la selección femenina de Estados Unidos hasta la cúspide del fútbol internacional, Ellis ahora está completamente concentrada en su trabajo en la NWSL, la cual —luego de dos intentos fallidos de establecer una liga femenina— tiene motivos para ser optimista a largo plazo, 11 años después de su fundación.‌

El Wave se unió a la liga al mismo tiempo que el Angel City FC, un equipo con sede en Los Ángeles. Ambas organizaciones están dirigidas por mujeres y sus grupos propietarios están dispuestos a invertir importantes cantidades de dinero en los clubes. Además, cada club ha encontrado una base de seguidores devotos en su comunidad.‌

Este año, 4 de los 12 equipos de la NWSL están camino a generar más de 10 millones de dólares en ingresos, incluidos tres que se fundaron en los últimos tres años: el Wave, el Angel City y el Current de Kansas City. En toda la liga, la asistencia aumentó un 32 por ciento en comparación con la temporada pasada, y el Wave lidera a todos los equipos con una asistencia promedio de más de 20.000 fanáticos por partido, la cual rompió el récord de la liga en una sola temporada.‌

Tras registrar el mejor récord de la liga en temporada regular, el Wave llega al partido de la semifinal del domingo contra OL Reign, de Seattle, con la oportunidad de hacer lo que ningún equipo de expansión ha hecho en sus primeros dos años: ganar el campeonato de la NWSL.‌‌El desempeño del Wave es personal para Ellis. Después de dejar la selección femenina de Estados Unidos, comenzó a asesorar al inversionista multimillonario Ron Burkle, quien quería iniciar un nuevo club en la NWSL. Mientras lo escuchaba describir el tipo de equipo que quería crear, se dio cuenta de que ella podía ser la indicada para hacerlo.

“Le dije algo como: ‘Ron, ya sabes, no fui a Wharton’”, relató Ellis, en referencia a la escuela de negocios de la Universidad de Pensilvania. “Pero creo que puedo construir un club y quiero dirigirlo todo”.‌

Es por eso que, en lugar de pasearse por la línea lateral y analizar a las rivales en busca de vulnerabilidades, Ellis ve los juegos desde una suite, donde evalúa las cifras de asistencia y sopesa cuánto deberían pagar los fanáticos por el estacionamiento. Ellis ha aceptado con gusto los aspectos más logísticos de su nuevo cargo, como cursos intensivos sobre términos como “precios dinámicos” y “mercadeo digital”, y decisiones sobre si los pantalones cortos del uniforme del Wave deberían ser rosados o blancos (optó por el rosa). Señala con orgullo que fue idea suya que hubiera un patrón de olas atravesando los números de los uniformes.‌

Sin embargo, algo que Ellis no necesitó aprender es que la clave para el éxito general de la franquicia serían las victorias en el campo. La primera jugadora que firmó fue alguien a quien conocía muy bien: Abby Dahlkemper, una defensora a quien Ellis reclutó para la Universidad de California, Los Ángeles, entrenó en la Copa del Mundo de 2019 y decidió construir la plantilla del Wave en torno a ella. Para el segundo fichaje del Wave, Ellis optó por Alex Morgan, el rostro del fútbol estadounidense. Ninguna de las dos necesitó mucho convencimiento.‌”Cualquier cosa en la que Jill esté involucrada tendrá incluida la excelencia”, dijo Dahlkemper.

En 2020, Ellis y la Federación de Fútbol de Estados Unidos, el órgano rector nacional de este deporte, iniciaron el Fondo de Becas Jill Ellis para brindar ayuda financiera y tutoría a mujeres que buscaban licencias de entrenadoras. Amy Rodríguez, quien jugó para Ellis en la selección femenina de Estados Unidos, fue parte de la primera generación de jugadoras activas en obtener una licencia de entrenadora cubierta en parte por la beca. Hace poco, fue nombrada entrenadora en jefe de los Royals de Utah, club que se unirá a la NWSL la próxima temporada. Rodriguez, quien anteriormente fue entrenadora en la Universidad del Sur de California, dijo que Ellis no vaciló en felicitarla y ofrecerle apoyo.‌”Es una mentora muy útil en ese sentido”, comentó Rodríguez. “Me dijo en múltiples oportunidades: ‘Quiero que tengas éxito en esto. Quiero que te vaya bien. Estamos muy emocionados por ti’”.

Ganar el título de la NWSL en su segundo año como presidenta consolidaría el legado de Ellis en una faceta completamente nueva, no como entrenadora, sino como arquitecta de un equipo que está ayudando a cambiar la percepción de la liga.‌

”El fútbol femenino no estaría dónde está hoy sin Jill Ellis”, aseguró Dahlkemper. “Creo que es difícil encontrar una entrenadora que sea una gran estratega en el fútbol, pero también una gran administradora de personas y jugadoras”.‌El domingo se espera que unas 32.000 personas asistan a ver si el Wave logra continuar con su éxito. Ellis también estará allí, observando desde el palco de la presidencia, probablemente dirigiendo en voz alta sus opiniones hacia el campo.

© The New York Times 2023