Un coral blanco blanqueado en el fondo y coral muerto en primer plano cubierto de algas. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)
Un coral blanco blanqueado en el fondo y coral muerto en primer plano cubierto de algas. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)

Frente a la costa del Pacífico, el océano se está calentando, lo que pone en riesgo los arrecifes de coral y muchos medios de subsistencia en Hawái, además de preocupar a los habitantes por lo que se avecina.

“El océano es muy importante para nosotros”, explicó Ka’imi Kaupiko, residente de Milolii, comunidad a la que con frecuencia se hace referencia como el último pueblo pesquero de Hawái, en la Gran Isla. En este lugar, la forma de vida depende de los peces del arrecife, ecosistema que ahora ha enfermado debido a las aguas templadas.

“Afecta mucho nuestra supervivencia en el futuro”, comentó Kaupiko.

Algunos investigadores afirman que la ola de calor les recuerda 2014, cuando comenzó a formarse un punto de calor en el Pacífico, al que apodaron la “mancha”. Ese punto se extendió y permaneció en gran parte de la costa del Pacífico, desde México hasta Alaska, durante años.

PRIMERO, CORAL SALUDABLE

Ambas olas de calor marinas son "de lo más inusuales”, según Andrew Leising, oceanógrafo investigador de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, o NOAA, por su sigla en inglés. Casi todas las demás olas de calor marinas registradas por NOAA en cuarenta años de monitoreo satelital son minúsculas a comparación.

“El fenómeno de 2014-2015 afectó un área equivalente a casi diez veces la superficie de Alaska. El actual es casi del mismo tamaño”, señaló Leising. “Después de esos dos, hay una separación muy amplia hasta el tercer y cuarto lugar”.

Según los investigadores, el cambio climático influyó en gran medida en la creación de la “mancha” original.

Un arrecife de coral con áreas blancas blanqueadas y áreas marrones que han muerto recientemente y están comenzando a estar cubiertas por una pelusa de algas. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)
Un arrecife de coral con áreas blancas blanqueadas y áreas marrones que han muerto recientemente y están comenzando a estar cubiertas por una pelusa de algas. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)

La mancha también produjo el primer fenómeno de blanqueamiento masivo observado en Hawái, que ocurre cuando los arrecifes de coral, debido a la tensión causada por las temperaturas extremas, rechazan a la planta simbiótica que no solo les da su vibrante colorido, sino también les proporciona oxígeno.

“Algunas partes de Hawái sufrieron la pérdida de casi el 50 por ciento de sus corales a consecuencia del suceso de 2015”, indicó en un correo electrónico Jamison Gove, oceanógrafo investigador de NOAA. “Tuvo consecuencias especialmente devastadoras en áreas cercanas a la isla de Hawái y Maui”. Algunos observadores del coral externaron su preocupación por la posibilidad de que se repita.

TRAS EL BLANQUEAMIENTO, LOS PRONÓSTICOS NO SON ALENTADORES

La vez anterior, los investigadores no estaban preparados para la ola de calor marina, dijo Greg Asner, director del Centro Global para el Descubrimiento y la Conservación de la Universidad Estatal de Arizona, que trabaja en Hawái parte del año.

Esta vez, además de observar el área con satélites y una red de sensores que desplegaron en julio, los investigadores decidieron aplicar un proyecto científico comunitario que consiste en que miembros del público usen una plataforma en línea para documentar cualquier avistamiento de coral blanqueado. Esta información ayuda a guiar las decisiones de los investigadores sobre los sectores que deben examinar, en vista de lo dispersas que están las islas hawaianas.

Un arrecife de coral saludable. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)
Un arrecife de coral saludable. (Shreya Yadav/J. Madin Lab/Hawaii Institute of Marine Biology/University of Hawaii via The New York Times)

Las secciones que aparecen en color verde en los mapas de la plataforma indican que no hay blanqueamiento; amarillo y anaranjado indican un poco; y rojo quiere decir mucho blanqueamiento. “Si me hubieras preguntado hace un mes, solo había unos cuantos puntos amarillos”, explicó Asner. “Entonces empezaron a aparecer los anaranjados, y ahora hay rojos”.

ENCIMA DE TODO, LAS ALGAS

Pescaderías enteras desaparecieron del Pacífico durante la ola de calor anterior, pues las altas temperaturas alteraron la red alimentaria acuática. Según algunos cálculos, cien millones de bacalaos desaparecieron en la costa sur de Alaska.

El calentamiento del agua puede provocar que las algas desprendan una neurotoxina llamada ácido domoico. Los mariscos se comen las algas y, cuando los animales comen esos mariscos, enferman y mueren. Decenas de miles de aves marinas aparecieron muertas en las playas cuando se generó la mancha, al igual que leones marinos enfermos y a punto de morir, muy probablemente por envenenamiento con ácido domoico. En 2016, el ácido domoico también fue el motivo por el cual las autoridades cerraron la pescadería del cangrejo dungeness de California.

*Copyright: c.2019 The New York Times Company