
En un reciente encuentro público, el Príncipe William reveló que su hijo mayor, el Príncipe George, ha desarrollado una nueva pasión: el buceo. Este interés fue compartido por el príncipe William durante una visita a la piscina comunitaria de Birtley en Tyne and Wear, el 3 de octubre. La declaración llamó la atención sobre el entusiasmo de George, de 11 años, por esta actividad acuática.
“A George le encanta bucear. Tiene 11 años. Lo llevamos bajo el agua pensando que se volvería loco. Le encanta. Es simplemente una introducción al mundo del agua”, afirmó el príncipe William al medio británico Hello! Esta afición ha causado sensación por ser un pasatiempo poco común entre los jóvenes de su edad y por evidenciar la conexión de la familia real con los deportes acuáticos.
PUBLICIDAD
La inclinación de George por el buceo podría haber sido inspirada por sus padres, el Príncipe William y Kate Middleton. Ambos habían mostrado interés por este deporte y han disfrutado de experiencias similares en el pasado. En 2022, durante una gira real por el Caribe, la pareja aprovechó la oportunidad para bucear en South Water Caye, donde exploraron la barrera de coral de Belice.
La visita del príncipe William a la piscina comunitaria de Birtley tenía un objetivo más amplio: celebrar la reapertura de esta instalación y resaltar los beneficios de la natación tanto para la salud física como mental. Durante el evento, el príncipe habló sobre la importancia de apoyar y fomentar las actividades acuáticas dentro de las comunidades locales. Además, esta piscina es un ejemplo del compromiso de la Fundación Real, que se espera que 16.000 personas participen en actividades de natación en la piscina cada mes, incluyendo 6.500 niños. Según la fundación, la visita del príncipe subrayó la relevancia de contar con instalaciones accesibles y la necesidad de fomentar la educación acuática, especialmente en una comunidad que ha trabajado activamente para salvar la piscina de su cierre definitivo.
PUBLICIDAD

La Fundación Real
La Fundación Real, liderada por el Príncipe William y la Princesa Kate, ha desempeñado un papel crucial en la reapertura y el apoyo de la piscina comunitaria de Birtley. Esta colaboración tiene como objetivo ofrecer a la comunidad local acceso a clases de natación y formación de salvavidas, permitiendo que más de 16.000 personas participen en actividades acuáticas cada mes, incluyendo a 6.500 niños y jóvenes. Esta asociación busca resaltar el impacto positivo que tienen las instalaciones de natación accesibles en el desarrollo de habilidades esenciales y en el bienestar de los niños y jóvenes en el Reino Unido.
En marzo de 2023, la fundación se involucró activamente con la comunidad de Birtley para proporcionar subvenciones y recursos, ayudando a las escuelas primarias a ofrecer clases de natación subsidiadas y permitiendo que estudiantes de secundaria se formen como salvavidas. La piscina, que había sido cerrada en 2023 debido a problemas de financiación, fue reabierta en septiembre de 2024 gracias a los esfuerzos de la fundación y de la comunidad local. Además, la fundación organizó un taller en la piscina con diversos actores del sector de la natación, como Swim England, para abordar temas sobre cómo derribar barreras de acceso a la natación y cómo aumentar las oportunidades de participación en todo el país.
PUBLICIDAD
La afición de la familia real británica por la natación no es nueva. El Príncipe William practicó waterpolo durante su tiempo en Eton College y la Universidad de St. Andrews, y la Princesa Kate ha expresado en distintas ocasiones su gusto por la natación en aguas frías como parte de su rutina de ejercicio.

Otras aficiones
El Príncipe George ha mostrado interés en otras actividades deportivas más allá del buceo, siguiendo la tradición activa de la familia real británica. Además del buceo y del fútbol —con una afición declarada por el equipo Aston Villa—, George ha tomado lecciones de vuelo, según reportó The Sun. Durante el final de las vacaciones de verano, el joven príncipe voló con un instructor en el aeródromo White Waltham, cerca de Maidenhead, Berkshire, a solo 20 minutos en auto de su casa en Windsor, mientras sus padres lo observaban desde tierra.
PUBLICIDAD
Este interés por volar parece ser heredado, ya que tanto su padre, el Príncipe William, como su bisabuelo, el Príncipe Felipe, han tenido formación en vuelo. En 2009, William se formó como piloto de búsqueda y rescate, lo que demuestra su propia conexión con la aviación. Asimismo, el difunto príncipe Felipe comenzó su entrenamiento de vuelo en 1952 en White Waltham, y recibió sus alas de la Royal Air Force en 1953.
Esta afición por volar no es la única forma en que George ha seguido los pasos deportivos de su familia. A lo largo de su vida, el príncipe ha acompañado a sus padres a eventos deportivos importantes, como el Campeonato Europeo de la UEFA en Alemania y un día en Wimbledon con su madre, la Princesa Kate. Con esta diversidad de actividades, el joven George parece estar siguiendo la línea de los deportes y hobbies que tanto caracterizan a la familia real británica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La madre de Máxima sufre demencia: síntomas de una enfermedad que afecta a más 57 millones de personas en el mundo
El testimonio de la reina holandesa pone en primer plano la importancia del diagnóstico temprano y el acompañamiento familiar en el tratamiento de los distintos tipos de demencia

Del ajo al foie gras: los alimentos que la familia real británica evita en sus menús, según un exmayordomo
Grant Harrold, quien sirvió durante años en la corte, reveló a Hello! Magazine una serie de restricciones que mezclan protocolo diplomático, precauciones sanitarias y los gustos personales del monarca
El menú secreto de la reina Isabel II: los rituales, las reglas y la historia detrás de su plato más insólito
Desde la selección de ingredientes hasta la prohibición de ciertos alimentos, las costumbres en la mesa revelan una disciplina alimentaria que sorprende por su rigor y originalidad

El lado oculto de la vida escolar de la realeza europea: cómo el acoso y la adaptación afectaron a los royals
De Bélgica a Reino Unido y Dinamarca, los cambios escolares de príncipes y princesas muestran una realidad compartida con miles de estudiantes

El ritual secreto de la reina Isabel II: así era el pastel de chocolate que solo ella podía terminar
De Buckingham a Windsor y durante 96 años, la monarca británica seguía una rutina inquebrantable durante su cumpleaños, con una tradición tan misteriosa como deliciosa



