
Los duques de Sussex, Harry y Meghan, han dejado las redes sociales y “no planean” recurrir a Twitter o Facebook para promover la labor de su nueva fundación Archewell, informa este domingo The Sunday Times. El periódico, que cita fuentes próximas a la pareja, afincada en Estados Unidos, señala que también “es muy improbable” que regresen a las redes a título personal, tras los ataques sufridos desde que se casaron sobre todo ella.
Según detalla el medio, Harry y Meghan, que acumularon más de 10 millones de seguidores en su cuenta oficial real de Instagram, se han desilusionado por el “odio” que encontraron en Internet. De hecho, su cuenta @sussexroyal no ha publicado ningún contenido nuevo desde marzo de 2020.
La decisión de los Sussex, que hace un año anunciaron que se distanciaban de la monarquía británica para impulsar sus propios proyectos y su independencia financiera, marca un nuevo paso en esa separación, apunta el rotativo. La reina Isabel II, el príncipe Carlos y Camilla y los duques de Cambridge, William y Kate, difunden sus actividades y obras benéficas a través de Twitter, Instagram y Facebook, entre otros canales.
Antes de casarse con el príncipe Harry el 19 de mayo de 2018, Meghan Markle, conocida como actriz en la serie “Suits”, tenía mucha presencia en las redes, con 1,9 millones de seguidores en Instagram; 350.000 en Twitter y 800.000 “me gusta” en Facebook.

También tenía una página web y un blog sobre estilo de vida, Tig, donde promovía empresas y productos que apoyaba y ofrecía consejos de alimentación y viajes.
En abril de 2019, Harry y Meghan, que tienen un hijo de más de un año y medio en común, Archie, batieron un récord al conseguir un millón de seguidores en apenas seis horas en su cuenta de Instagram @sussexroyal pero, tras romper con la Casa Real para trasladarse a Norteamérica, la pareja dejó de usar esa marca.
Meghan ha hablado en varias oportunidades sobre el número “casi insuperable” de abusos en línea que sufrió y cómo le afecta lo que se dice de ella y su familia en los medios de comunicación y en las redes sociales.
En una entrevista para el podcast de Terapia para Adolescentes en octubre del año pasado reveló que sigue sufriendo por cómo la tratan. “En 2019 fui la persona más buscada del mundo. Ese año ni siquiera asistí a eventos públicos, tuve un bebé y estaba en casa”, contó. Y agregó: “Pero lo que se pudo fabricar y producir fue enorme. Y no me importa si tienes 15 o 25 años, si la gente dice cosas sobre ti que no son ciertas, lo que eso hace a tu salud mental y emocional es muy perjudicial”.
De acuerdo con el periódico, a partir de ahora los duques de Sussex, que en noviembre revelaron que en julio habían perdido un bebé, se centrarán en promover su trabajo en vídeos en internet y con intervenciones en televisión en medios de su elección, y a través de su web Archewell, que lanzaron en fines de año.
Además, la pareja ha firmado acuerdos multimillonarios con Spotify y Netflix, con planes de producir una serie de podcasts y documentales.
Aunque la decisión parece ser mantenerse alejados de las redes, no han cerrado las cuentas por lo que podrían reaparecer en cualquier momento.
MÁS SOBRE ESTE TEMA:
Últimas Noticias
La nueva batalla legal que impulsa el príncipe Harry contra medios en el Reino Unido
El proceso judicial se desarrolla luego de que varias audiencias previas provocaran fallos que ambas partes han interpretado como triunfos parciales
De qué habla un rey con una mujer supercentenaria, la persona más longeva del mundo
Una reunión marcada por la memoria histórica unió a tres generaciones en Surrey y reflejó el legado de quienes atraviesan siglos

De Eadwig a Isabel II: cómo los romances reales marcaron el destino del Reino Unido
Escándalos y rupturas sentimentales fueron algunos de los temas que marcaron a la corona británica, donde la vida privada de monarcas y herederos se fusionó con leyes, tradiciones y hasta la mirada de la sociedad

“Kate Middleton será una reina que realmente escucha”, aseguran fuentes cercanas a la familia real
The Times destacó que el papel emergente de la princesa de Gales como figura socialmente conectada e innovadora, plantea un posible cambio profundo en el tradicional modelo de la monarquía del Reino Unido y sus dinámicas familiares



