
Narcoestado es el país en el que sus “instituciones políticas se encuentran influenciadas de manera importante por el poder y las riquezas del narcotráfico, cuyos dirigentes desempeñan simultáneamente cargos como funcionarios gubernamentales y miembros de las redes de tráfico de drogas narcóticas ilegales amparados en sus potestades legales”.
Lamentablemente ese es el México que dejó Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y que sostiene la presidenta Claudia Sheinbaum, cuya obligación legal e histórica es desmontar el narcoestado.
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Además de construir el narcoestado, AMLO hizo de México un gobierno “para dictatorial”, esto es un “gobierno democrático que sirve a las dictaduras de crimen organizado, las sostiene, busca legitimarlas e incumple obligaciones internacionales, traicionando y perjudicando sus intereses nacionales”.
México al servicio de la dictadura de Cuba, comprándole piedras, contratando médicos y personal esclavo, condecorando al dictador y dándole petróleo; al servicio de la dictadura de Venezuela recibiendo a Maduro como jefe de estado en lugar de detenerlo por la orden de captura como a jefe del cartel de los soles; operando para dar impunidad al dictador Evo Morales haciéndolo fugar en avión oficial mexicano en coordinación con Jorge Tuto Quiroga; encubriendo a la dictadura de Ortega de Nicaragua; dando impunidad a sentenciados de la dictadura de Correa en Ecuador comprometiendo su embajada en Quito, y más.
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La identificación y prueba del narcoestado establecido por AMLO y continuado con “normalidad” por Sheinbaum consta de documentos oficiales como el que reporta que “el cartel de Jalisco tiene el control de puertos mexicano, Veracruz, Manzanillo y Lázaro Cárdenas en los estados de Veracruz, Colima y Michoacán”, reportado en agosto de 2023 por el periodista Ricardo Alemán citando informes de la DEA al Congreso de los EEUU. Demuestra el incremento de “las muertes por consumo de fentanilo en EEUU hasta superar las cien mil vidas perdidas en 2022” y la duplicación de las remesas de mexicanos desde EEUU por “el pago por el masivo ingreso de fentanilo a ese país”.
Un análisis editorial de 14 de agosto 2024 de El Sol de México afirma que “la constante exposición a noticias sobre colusiones entre funcionarios y carteles de drogas refuerzan la impresión de que el narcotráfico tiene un control considerable sobre la vida política y social del país”, agregando que “para muchos ciudadanos el concepto de narcoestado no es solo una definición académica, sino una realidad palpable que condiciona la seguridad y la justicia en su vida diaria”.
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López Obrador reinstauró la frase “abrazos y no balazos” de la contracultura chicana de 1960, que definió su política con la narrativa de que “la violencia es producto de la profunda desigualdad y a falta de oportunidades lo que provoca la violencia”. La opinión de Alexander Aviña historiador de la Universidad Arizona State que estudia el narcotráfico en México expresa que “en realidad no hay una oposición entre los carteles malos y el Estado bueno”.
La primera causa de muerte entre jóvenes son los homicidios dolosos como lo informó Infobae citando datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México, que confirmó que el sexenio de AMLO superó en México los 200 mil homicidios dolosos.
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La detención del Mayo Zambada en EEUU motivó la “protesta del gobierno de López Obrador lo que para muchos fue la confirmación de una relación que es un secreto a voces: la existencia de fuertes vínculos entre el partido Morena, el Cartel de Sinaloa y grupos delictivos mexicanos”.
Ahora México sorprendió con la extradición a EEUU de 29 acusados de narcotráfico entre los que están Rafael Caro Quintero y Antonio Oseguera Cervantes hermano de “El Mencho”.
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Desde el envío de tropas a la frontera con EEUU para frenar la migración forzada, hasta la extradición repentina del grupo de acusados de narcotráfico que incluye a responsables del asesinato de agentes y funcionarios norteamericanos, el gobierno de México se esfuerza en evitar la imposición de aranceles a sus productos exportados a EEUU. Se trata de una atenuación de la “guerra híbrida” operada y consentida por el gobierno de AMLO y continuada por Sheinbaum contra EEUU, pero no parece un cambio de conducta por el mensaje que Sheinbaum sostiene internamente.
Lo que conviene a México, a su pueblo, a su economía y a su seguridad, es “desmontar el narcoestado” establecido en el sexenio de AMLO y sostenido por la actual presidente Sheinbaum. Consiste en restituir el “estado de derecho”, priorizar la seguridad del pueblo y de la nación mexicanas, cumplir los convenios internacionales y dejar de proteger y sostener a dictadores jefes de narcoestados que violan los derechos humanos y ejercen terrorismo de Estado como Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.
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México es la plataforma de agresión a EEUU y que no puede seguir pretendiendo prosperidad económica a costa del país al que ataca con discurso antiimperialista y servicio a dictaduras/narcoestados.
- El autor es abogado y Politólogo. Director del Interamerican Inxstitute for Democracy.
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