Etiopía necesita ayuda urgente

Los etíopes que acaban de cruzar un río de Etiopía al Sudán para huir de la región de Tigray, caminan hacia el campamento de tránsito de refugiados de Hamdeyat, que alberga a los refugiados que huyen de los combates, en la frontera con el Sudán, el 1 de diciembre de 2020. REUTERS/Baz Ratner TPX IMÁGENES DEL DÍA
Los etíopes que acaban de cruzar un río de Etiopía al Sudán para huir de la región de Tigray, caminan hacia el campamento de tránsito de refugiados de Hamdeyat, que alberga a los refugiados que huyen de los combates, en la frontera con el Sudán, el 1 de diciembre de 2020. REUTERS/Baz Ratner TPX IMÁGENES DEL DÍA

Aquel día era uno como cualquier otro para Anna. Como oficial de salud pública, se encontraba trabajando en el centro sanitario de su barrio, pero su trabajo se vio interrumpido apenas escuchó unos gritos. Ahí ella supo que tenía que correr para salvar su vida. Esa noche, Anna y su familia huyeron gracias a la ayuda de un vecino, pero en el camino fueron emboscados por un grupo de hombres armados. Ahí se separó de su marido y sus hijos, llegó a la ciudad de Hamera, y tras cinco días escondida, asustada, logró cruzar la frontera de Sudán sana y salva.

La historia de Anna es una de las miles que se repiten desde que estalló el conflicto armado a principios de noviembre en la región de Tigray, en Etiopía, y que ya obligó a más de 47 mil personas a cruzar las fronteras. Personas que llevaban una vida tranquila, entre ellos maestros; enfermeras; agricultores; estudiantes, y vieron cómo en cuestión de días su presente se vio despedazado, obligándolos a dejarlo todo. A tener que abandonar sus casas, sus pertenencias, sus sueños, para salvar sus vidas. Incluso perdiendo en el camino a parte de su familia.

Actualmente, miles personas caminan por día durante largas horas hacia Sudán, atemorizadas y sin posibilidad de mirar atrás, en busca de un lugar seguro. En un escenario en el que no se garantiza el acceso humanitario libre, seguro y sin obstáculos para que la asistencia pueda llegar a las personas que dependen de ella, hoy más que nunca ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, necesita del involucramiento de todos para poder llevar ayuda directa a los refugiados etíopes.

La situación es grave: casi la mitad de los refugiados en el lugar son niños y niñas, que en muchos casos están malnutridos También hay madres embarazadas y lactantes, y personas enfermas que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. La respuesta humanitaria está sobrecargada para satisfacer las crecientes necesidades y hay problemas logísticos que complican la distribución de ayuda de primera necesidad.

A este panorama hay que sumarle el empeoramiento de la situación humanitaria en Tigray, tanto para las personas desplazadas como para unos 96.000 refugiados eritreos que están por quedarse sin comida, y que desde hace décadas son acogidos por Etiopía.

ACNUR está trabajando a contrarreloj para hacerles llegar agua, alimentos, abrigos, medicamentos y otros artículos de primera necesidad a las personas refugiadas. Además, en los campamentos está suministrando comidas calientes, instalando más puntos de distribución de agua y aumentando la cantidad de camas para poder alojar a más personas.

Recientemente, la agencia realizó envíos de lámparas solares, mosquiteros, láminas y rollos de plástico, carpas familiares y depósitos prefabricados, entre otros materiales, para satisfacer las necesidades de refugio inmediatas de miles de personas.

Junto con otras agencias humanitarias, ACNUR ha anunciado que se va a necesitar un valor estimado de 147 millones de dólares para poder brindar asistencia a las personas refugiadas de Etiopía durante un período de seis meses.

La situación continúa desbordándose con cada minuto que pasa y la ayuda humanitaria se hace más urgente. ACNUR necesita del apoyo inmediato de los donantes para poder seguir prestando asistencia al creciente número de refugiados.

Hoy, desde Argentina, como de cualquier rincón del mundo, podemos hacer algo por estos niños, mujeres y hombres que lo han perdido todo y se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad, ingresando a https://donar.fundacionacnur.org/etiopia. No podemos mirar para otro lado, Etiopía necesita ayuda urgente

*Facundo Funes es Director de Comunicaciones de Fundación ACNUR Argentina.