Un político alemán desató una polémica tras ser padre por gestación subrogada en Estados Unidos

Jens Spahn y su esposo, Daniel Funke, publicaron en redes sociales una foto junto al bebé Georg, nacido mediante un método prohibido en el país europeo

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Jens Spahn Daniel Funke
Jens Spahn y su esposo, Daniel Funke, se convirtieron en padres mediante gestación subrogada en Estados Unidos (Instagram)

Jens Spahn, jefe del bloque parlamentario CDU/CSU, quedó en el centro de una fuerte polémica nacional tras convertirse en padre mediante la gestación subrogada en Estados Unidos, un método prohibido en Alemania pero legal en el país norteamericano.

La noticia comenzó a circular luego de que su esposo, Daniel Funke, compartiera en redes sociales una fotografía con el recién nacido Georg, confirmando así la llegada del hijo de la pareja.

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“Estuve indeciso durante mucho tiempo. Pero fue precisamente a través de esta lucha y reflexión sobre el tema que decidimos tomar este camino. Es sencillamente maravilloso, una sensación maravillosa”, dijo.

La revelación generó un inmediato revuelo dentro del propio partido de Spahn, ya que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) sostiene desde hace años una postura inflexible contra la gestación subrogada y renovó ese rechazo en su último congreso. La ley alemana sanciona este procedimiento con hasta tres años de prisión o multas, aunque no penaliza la crianza en Alemania de hijos nacidos por este método en el extranjero.

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“En Alemania, la facilitación de la gestación subrogada y el tratamiento médico, por ejemplo, la implantación de un óvulo y todo el seguimiento médico del proceso, están prohibidos. Eso es lo que está prohibido. Ser padre o madre subrogada no es un delito”, se defendió Spahn.

Jens Spahn lidera el bloque parlamentario CDU/CSU en el Bundestag alemán (Reuters)
Jens Spahn lidera el bloque parlamentario CDU/CSU en el Bundestag alemán (Reuters)

Dentro de la CDU, Daniel Peters, líder en Mecklemburgo-Antepomerania, reclamó la dimisión de Spahn y señaló que el presidente del bloque parlamentario debía ser ejemplo de coherencia y respeto a la ley. Por su parte, Marion Rosin, referente de la CDU en Turingia, opinó que la credibilidad política se quebró y que la renuncia es el único camino posible.

Klaus Holetschek, integrante de la CSU bávara, ratificó la prohibición de la gestación subrogada y subrayó que no caben excepciones, aunque reconoció la dimensión personal de la decisión de Spahn y Funke.

Con respecto a eso, Spahn reflexionó acerca de si continuará como jefe del partido parlamentario de la CDU/CSU: “Por supuesto, hablaré sobre cómo procederemos con el grupo cuando nos reunamos de nuevo en septiembre. En última instancia, solo el grupo parlamentario puede decidir cómo se desarrollarán los acontecimientos. De igual manera, una cosa me queda clara: para mí, y cada vez soy más consciente de ello, no hay nada más importante que mi familia”, aseguró.

El escándalo se agravó porque Spahn, en su etapa como ministro de Salud, defendió públicamente la normativa vigente y rechazó propuestas para flexibilizarla. Incluso, en el pasado, escribió que como hombre gay y cristiano le resultaba difícil aceptar la gestación subrogada.

Ante la presión, Spahn explicó que su pareja y él atravesaron un largo proceso de reflexión antes de optar por la subrogación en Estados Unidos, donde el procedimiento se realiza bajo condiciones reguladas y se verifica la estabilidad de la mujer gestante.

Spahn y Funke eligieron Estados Unidos por las condiciones legales y médicas de la gestación subrogada (Instagram)
Spahn y Funke eligieron Estados Unidos por las condiciones legales y médicas de la gestación subrogada (Instagram)

“Lo más importante para un niño es el amor: ser aceptado, recibir apoyo, sentir y experimentar seguridad. Eso es lo que queremos y daremos a nuestro hijo. Y al mismo tiempo, seremos muy abiertos con él”, reflexionó Spahn.

La situación escaló en el ámbito político y llevó al canciller y líder de la CDU, Friedrich Merz, a anunciar que el tema se discutirá en la próxima reunión de la dirección partidaria. Merz reconoció que el caso abre un debate profundo en lo social, legal y ético, y recordó que el partido reiteró su rechazo a la gestación subrogada para evitar que se convierta en un modelo comercial.

(Con información de EFE y Bild)

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