El Comando Central de Estados Unidos dio detalles de cómo será el nuevo bloqueo a los puertos de Irán

Cualquier barco cuyo origen o destino sea un puerto del país persa puede ser identificado, interceptado y obligado a modificar su rumbo. La medida vuelve a poner al estrecho de Ormuz en el centro de la disputa por una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta

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Estados Unidos restableció el bloqueo marítimo a los puertos de Irán para impedir el comercio con la República Islámica y aumentar la presión económica sobre Teherán

La decisión del presidente Donald Trump de restablecer el bloqueo marítimo contra los puertos de Irán abre un nuevo capítulo en la confrontación entre Washington y Teherán y vuelve a situar al estrecho de Ormuz en el centro de una crisis con implicaciones mucho más amplias que el enfrentamiento militar entre ambos países. La medida busca impedir el comercio marítimo con la República Islámica, reforzar la presión económica sobre el régimen iraní y garantizar, según la Casa Blanca, la seguridad de una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que sus fuerzas navales reanudarán el bloqueo naval sobre las embarcaciones que entren o salgan de puertos iraníes, una operación que ya había sido aplicada entre el 13 de abril y el 18 de junio antes de quedar suspendida tras el acuerdo de alto el fuego firmado por ambas partes.

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Aunque la medida ha sido presentada como un "bloqueo naval“, no supone el cierre físico del estrecho de Ormuz ni la interrupción total de la navegación comercial en el Golfo Pérsico. Su objetivo es más específico: impedir que los buques comerciales mantengan intercambios con Irán mediante un sistema de vigilancia, interceptación y desvío de embarcaciones administrado por la Marina estadounidense.

En la práctica, cualquier barco cuyo origen o destino sea un puerto iraní puede ser identificado, interceptado y obligado a modificar su ruta. Si el capitán acata las instrucciones, la embarcación continúa navegando. Si las desobedece, Estados Unidos advierte que podrá inmovilizarla mediante operaciones militares.

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El CENTCOM reanudó el control sobre los buques que entren o salgan de puertos iraníes mediante vigilancia, interceptación y desvío de embarcaciones. (EUROPA PRESS/ARCHIVO)
El CENTCOM reanudó el control sobre los buques que entren o salgan de puertos iraníes mediante vigilancia, interceptación y desvío de embarcaciones. (EUROPA PRESS/ARCHIVO)

Washington sostiene, al mismo tiempo, que el resto del tráfico comercial seguirá contando con protección para atravesar las aguas de la región, por lo que pidió a todos los navegantes mantenerse en contacto con las fuerzas navales estadounidenses al aproximarse al Golfo de Omán y a los accesos del estrecho de Ormuz.

La diferencia entre bloquear los puertos iraníes y cerrar el estrecho de Ormuz resulta clave para entender el alcance de la medida. Ormuz continúa siendo un corredor marítimo internacional abierto al tránsito de embarcaciones de distintos países. Sin embargo, prácticamente todos los grandes puertos iraníes del Golfo Pérsico dependen de ese paso para conectarse con el comercio internacional, de modo que controlar el acceso a esas terminales supone ejercer una fuerte presión sobre la economía iraní sin impedir completamente la navegación global.

El restablecimiento del bloqueo marítimo llega después de que Donald Trump declarara roto el memorando de entendimiento alcanzado en junio, al considerar que Irán continuó atacando buques mercantes en las inmediaciones del estrecho de Ormuz pese al compromiso de reducir las hostilidades. La medida coincide además con una intensificación de las operaciones militares estadounidenses.

Donald Trump dio por roto el acuerdo de junio con Irán al acusarlo de continuar los ataques contra buques mercantes en las inmediaciones de Ormuz. (EFE/ARCHIVO)
Donald Trump dio por roto el acuerdo de junio con Irán al acusarlo de continuar los ataques contra buques mercantes en las inmediaciones de Ormuz. (EFE/ARCHIVO)

Durante el fin de semana, las fuerzas de Estados Unidos informaron haber atacado alrededor de 140 objetivos militares iraníes mediante aviones de combate, drones y buques de guerra. El CENTCOM también confirmó el primer uso operativo de drones marítimos para destruir un centro de mantenimiento de submarinos y embarcaciones en Bandar Abbas, el principal puerto militar iraní y uno de los enclaves estratégicos sobre el estrecho de Ormuz.

Teherán respondió elevando el tono de la confrontación. El portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohamad Akraminia, aseguró que las Fuerzas Armadas “no cederán ni un ápice” sobre el estrecho de Ormuz y sostuvo que esa vía marítima “nunca será reabierta mediante la guerra, la agresión o los ataques de Estados Unidos“. La Guardia Revolucionaria reiteró que el cierre del estrecho permanecerá vigente mientras continúe la intervención estadounidense en la región y advirtió que cualquier intento de modificar esa situación recibirá una respuesta militar.

El CENTCOM reanudó el control sobre los buques que entren o salgan de puertos iraníes mediante vigilancia, interceptación y desvío de embarcaciones. (REUTERS)
El CENTCOM reanudó el control sobre los buques que entren o salgan de puertos iraníes mediante vigilancia, interceptación y desvío de embarcaciones. (REUTERS)

En paralelo, Irán ha intensificado sus ataques contra embarcaciones que navegan cerca del estrecho de Ormuz y lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses y países aliados de Washington, entre ellos Baréin, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Omán, ampliando el alcance regional del conflicto.

La nueva ofensiva estadounidense también recupera una estrategia que ya había sido utilizada durante la primera fase del bloqueo marítimo. Entre abril y junio, el CENTCOM aseguró haber desviado más de 140 embarcaciones que acataron las órdenes de sus fuerzas navales, inutilizado nueve barcos que incumplieron el bloqueo y autorizado el paso de más de 50 buques comerciales que transportaban ayuda humanitaria.

Más allá de su dimensión militar, el restablecimiento del bloqueo naval tiene un fuerte componente económico. Las navieras que mantengan operaciones con Irán deberán asumir un mayor riesgo de ser interceptadas, mientras que los costos de los seguros marítimos y del transporte marítimo podrían aumentar si la tensión continúa escalando.

Irán intensificó sus ataques cerca del estrecho de Ormuz y lanzó misiles y drones contra bases de Estados Unidos y países aliados como Baréin, Qatar y Kuwait. (REUTERS/ARCHIVO)
Irán intensificó sus ataques cerca del estrecho de Ormuz y lanzó misiles y drones contra bases de Estados Unidos y países aliados como Baréin, Qatar y Kuwait. (REUTERS/ARCHIVO)

La importancia del estrecho de Ormuz explica la preocupación de los mercados. Antes del inicio de la guerra, cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo atravesaba diariamente ese corredor marítimo. Aunque Estados Unidos insiste en que la navegación internacional permanecerá abierta para los buques que no comercien con Irán, cualquier incidente militar en la zona tiene capacidad para alterar las cadenas de suministro energético y generar nuevas presiones sobre los precios internacionales del crudo.

A ello se suma otro factor de incertidumbre: Donald Trump anunció que Estados Unidos comenzará a cobrar una compensación equivalente al 20 % del valor de la carga transportada a los buques que soliciten protección estadounidense para cruzar el estrecho de Ormuz. De concretarse, la iniciativa no solo incrementaría los costos del comercio marítimo, sino que consolidaría el papel que Washington busca asumir como garante de la seguridad en una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, una pretensión que Irán rechaza de plano y que amenaza con prolongar la confrontación en el Golfo Pérsico.

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