
Un profesor de literatura francesa inventó un premio internacional comparable al Nobel, organizó ceremonias con figuras de renombre mundial y utilizó el galardón para obtener un ascenso y un aumento de sueldo en su universidad. Florent Montaclair, docente en la Universidad Marie y Louis Pasteur de Besançon, enfrenta una investigación judicial por presunta falsificación, uso de documentos falsificados, suplantación de identidad y fraude.
De acuerdo con el diario británico The Guardian, en 2016 se celebró una ceremonia en la Asamblea Nacional francesa a la que asistieron premios Nobel, exministros, diputados, científicos y académicos. En ese evento, Montaclair, entonces de 46 años, recibió la Medalla de Oro de Filología de una supuesta Sociedad Internacional del mismo nombre. Se informó a los asistentes que era el primer francés en recibir el galardón, que anteriormente había sido otorgado al lingüista italiano Umberto Eco.
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Sin embargo, según el mismo medio, la sociedad no existía. La universidad a la que supuestamente estaba afiliada solo tenía presencia en internet y su dirección correspondía a una joyería en Lewes, Delaware, Estados Unidos. La medalla había sido comprada por el propio Montaclair a un joyero de París por 250 euros (USD 294,14) para otorgársela a sí mismo.
El perfil de un profesor limitado a la enseñanza secundaria
Hasta 2015, cuando un periódico local publicó un artículo afirmando que estaba a punto de ganar el equivalente a un premio Nobel, Montaclair era un profesor de enseñanza secundaria cuya actividad académica consistía en la docencia y la escritura de libros de fantasía en su tiempo libre, muchos de ellos sobre vampiros.
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El fiscal Paul-Édouard Lallois, con sede en Montbéliard, al este de Francia, analizó las motivaciones del profesor. “La pregunta es: ¿por qué este hombre arriesgó toda su carrera para hacer esto? Es muy inteligente, culto e interesante. Tuvo una buena trayectoria en el sistema de educación pública, aunque parecía haberse estancado un poco. Solo puedo imaginar que lo hizo para obtener un poco de gloria y reconocimiento por parte de la comunidad académica y sus compañeros”, señaló el fiscal en declaraciones recogidas por el diario británico.
Chomsky y otros académicos, involucrados sin saberlo
Después de la ceremonia en la Asamblea Nacional francesa, Montaclair decidió que el siguiente galardonado debía ser el intelectual estadounidense Noam Chomsky, entonces de 87 años, quien viajó a París para recoger el premio ante 200 personas. En 2018, el académico rumano Eugen Simion, de 85 años, fue designado como nuevo ganador.
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Fue justamente este último galardón el que destapó el fraude. Periodistas rumanos de la revista cultural rumana Scena9, intrigados por el honor otorgado a uno de sus compatriotas, investigaron más a fondo y descubrieron que tanto la Universidad de Filología y Educación como la Sociedad Internacional de Filología existían solamente a través de sitios web creados y alojados en Francia. Su artículo llevó el título: El falso premio Nobel que engañó a la Academia Rumana.

El ascenso que desató la investigación judicial
De acuerdo con el diario británico, el supuesto engaño podría no haberse descubierto si no fuera por la ambición de Montaclair. En 2018, solicitó un ascenso al Ministerio de Educación Superior francés, respaldando su solicitud con un “doctorado estatal” otorgado por la misma universidad ficticia basada solo en internet en Estados Unidos. Si bien el título no fue reconocido en Francia, fue ascendido y nombrado profesor asociado.
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Tras ser alertados del presunto fraude, el fiscal Lallois y la policía llegaron a la casa de Montaclair en febrero con una orden de registro. Les preguntó de inmediato: “Supongo que es por la medalla”, relató el fiscal en declaraciones al medio londinense.
Las implicaciones legales y la defensa del acusado
Montaclair admitió haber encargado la medalla y creado o gestionado ciertos sitios web, pero niega haber cometido alguna irregularidad. Su abogado, Jean-Baptiste Euvrard, aseguró que el caso no constituye delito penal y defendió que “la gente dice que hace 10 años todos cayeron en una trampa monstruosa, pero todo el mundo tiene derecho a ser ‘imaginativo’”, según declaró Euvrard al diario francés Le Monde.
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El fiscal Lallois señaló que el centro de la investigación es determinar si Montaclair obtuvo beneficios materiales concretos por la medalla y el diploma falsos. A juicio del fiscal, “todo fue un engaño gigantesco. De ser declarado culpable, Montaclair se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión”. El fiscal indicó que volvería a interrogarlo en las próximas semanas para decidir si se presentan cargos formales.
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