Así es R1, el robot que guía a los visitantes por uno de los palacios históricos más importantes de Italia

El humanoide financiado por la Unión Europea con cuatro millones de euros recorre la colección barroca del Palazzo Madama de Turín, se orienta solo y corrige sus errores en tiempo real

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Robot blanco con cabeza negra brillante y ojos azules LED en un interior de arquitectura clásica, con grandes escaleras de piedra y barandales ornamentados
El robot guía R1 acompaña a los visitantes durante los recorridos por la colección barroca del Palazzo Madama. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La llegada del robot guía autónomo al Palazzo Madama de Turín ha modificado la manera en que los visitantes recorren la colección barroca del museo. R1, el robot desarrollado por el Instituto Italiano de Tecnología para el proyecto Convince y financiado por la Unión Europea, acompaña a los asistentes en su visita por el histórico palacio, según informó Artnet News.

R1 es un robot humanoide equipado con cámaras, brazos articulados y una batería con autonomía de dos horas. Se encarga de presentar la historia de la familia Saboya, así como de detallar las obras, tapices y muebles que conforman la exposición permanente.

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La interacción se produce en la primera planta, ya que el dispositivo no opera en escaleras. Los visitantes pueden solicitar información adicional, pedir que avance o detener la explicación para personalizar su recorrido.

Palacio Madama
La integración de tecnología robótica transforma la experiencia museística en el histórico palacio de Turín

El robot guía realiza las visitas de manera autónoma. En diciembre de 2025 completó 30 recorridos, demostrando su capacidad para integrarse en el entorno museístico, según destacó Artnet News.

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Se desplaza a poco más de 1,6 kilómetros por hora (alrededor de una milla por hora) y está diseñado para hacer más amena la experiencia sin reemplazar al personal humano, sino complementándolo mientras guía a grupos por los amplios salones del museo.

Según responsables del museo citados por Euronews, la función principal de R1 es brindar soporte al personal durante los picos de afluencia, cuando la cantidad de visitantes puede aumentar cerca de un 30%.

R1 - robot humanoide
R1 utiliza cámaras y sistemas inteligentes para ubicarse y sortear obstáculos en las salas del museo

Los primeros comentarios recogidos reflejan un marcado interés: más del 80% de los usuarios reportan interacciones positivas con el robot, aunque algunos aún prefieren las explicaciones de los guías humanos para obtener mayor profundidad en los recorridos.

Desarrollo tecnológico y apoyo europeo al robot guía

La puesta en marcha de R1 es resultado del trabajo del Instituto Italiano de Tecnología y su interés por trasladar la investigación en robótica a contextos aplicados. El proyecto Convince recibió una financiación de EUR 4 millones de la Unión Europea, según consignó Artnet News, con el objetivo de perfeccionar la autonomía y la capacidad de corrección de errores en ambientes reales.

A diferencia de otras iniciativas de robótica, en el Palazzo Madama el foco está en garantizar la seguridad y la fiabilidad, ya que el espacio posee una gran riqueza artística y una circulación constante de personas.

Instituto Italiano de Tecnología
El entorno artístico y patrimonial plantea desafíos únicos para la navegación autónoma de R1

El desarrollo apunta a que el robot colabore con los guías humanos, siguiendo una tendencia que ya han implementado otros museos internacionales desde 2018, como el Smithsonian, de acuerdo con el medio citado.

Retos tecnológicos y autonomía de R1 en el museo

El entorno del Palazzo Madama presenta desafíos técnicos: el edificio es extenso, las conexiones de red son inestables y se requiere un movimiento seguro entre los visitantes y las obras. R1 debe navegar entre obstáculos y solucionar imprevistos incluso cuando falla la conectividad.

En declaraciones recogidas por el medio, Lorenzo Natale, coordinador del proyecto Convince, explicó que el robot “puede perderse al no ubicarse correctamente, pero el sistema detecta la anomalía de inmediato”. Gracias a su software de corrección y el sistema de cámaras, consigue localizar nuevamente su posición y continuar con la visita.

Sala de museo clásico con grandes pinturas en las paredes y varias personas observando el arte.
La experiencia de R1 en Turín anticipa el avance de la inteligencia artificial en otros museos europeos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La integración de inteligencia artificial y técnicas de aprendizaje, en un entorno tan exigente, convierte la experiencia de R1 en un avance para la robótica aplicada a escenarios reales. Esta autonomía en el museo representa, en opinión del Instituto Italiano de Tecnología, un paso fundamental para futuras aplicaciones, como destacó Artnet News.

Cada vez que R1 encuentra un obstáculo o se desorienta en su trayecto, analiza su entorno con las cámaras, reubica su posición y retoma la guía. Su capacidad para adaptarse y aprender sobre la marcha ilustra el potencial de la inteligencia artificial en espacios patrimoniales y museos europeos.

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