Tras el anuncio de Irán sobre el estrecho de Ormuz, petroleros se apresuran para para cruzar el paso marítimo

La decisión de habilitar la ruta marítima durante un alto el fuego fue recibida con reservas entre navieras internacionales, que demandan detalles sobre medidas de seguridad y condiciones prácticas antes de autorizar el retorno de sus flotas

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Irán anuncia la reapertura temporal del estratégico estrecho de Ormuz tras casi siete semanas de cierre por conflicto. (REUTERS)
Irán anuncia la reapertura temporal del estratégico estrecho de Ormuz tras casi siete semanas de cierre por conflicto. (REUTERS)

Al menos ocho petroleros se dirigieron al estrecho de Ormuz pocas horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán anunciara la reapertura total de la vía marítima, según datos de seguimiento citados por Bloomberg. Cinco de los buques, que permanecían anclados al norte de Dubái, comenzaron a moverse hacia el estrecho el viernes por la tarde tras el anuncio oficial, mientras otros tres, situados a unos 110 kilómetros al oeste, también pusieron rumbo al paso estratégico.

Los movimientos de estas embarcaciones representan uno de los indicios más claros hasta el momento de una posible reapertura de Ormuz al tráfico marítimo internacional no vinculado a Irán desde el inicio del conflicto regional el 28 de febrero. La clausura del paso provocó un alza en los precios internacionales del petróleo, combustibles y gas natural, al interrumpir el flujo de exportaciones y obligar a los principales productores de la región a recortar sus volúmenes.

El ministro iraní Abbas Araqchi anunció que la vía estará abierta a todos los buques mercantes durante los 10 días de alto el fuego pactados en Líbano, lo que generó una caída en los precios de materias primas y una subida de los mercados bursátiles. Sin embargo, medios iraníes como Tasnim informaron que los barcos y cargamentos de países considerados “hostiles” seguirían sujetos a restricciones, mientras que Fars citó a una fuente que advirtió que el paso sería cerrado si continúa el bloqueo naval estadounidense, considerándolo una violación del cese el fuego.

Las navieras recibieron el anuncio con cautela. Un portavoz de Hapag-Lloyd calificó la reapertura como “en general, una buena noticia”, pero subrayó la necesidad de aclarar rutas y el orden de paso, ante el riesgo de minas en la zona. “Mil barcos no pueden ir ahora mismo a la entrada del estrecho; sería un caos”, declaró Nils Haupt, portavoz de la compañía. “Estaríamos listos para salir muy pronto si algunas de estas cuestiones abiertas se resuelven durante el fin de semana”.

Una imagen de satélite muestra el movimiento de barcos en el Estrecho de Ormuz el 2 de abril, en el Espacio. EUROPEAN UNION/COPERNICUS SENTINEL-2/Handout via REUTERS ESTA IMAGEN HA SIDO SUMINISTRADA POR UN TERCERO CON CRÉDITO OBLIGATORIO.
Una imagen de satélite muestra el movimiento de barcos en el Estrecho de Ormuz el 2 de abril, en el Espacio. EUROPEAN UNION/COPERNICUS SENTINEL-2/Handout via REUTERS ESTA IMAGEN HA SIDO SUMINISTRADA POR UN TERCERO CON CRÉDITO OBLIGATORIO.

El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, señaló que se está verificando el anuncio de Irán para comprobar que se respete la libertad de navegación y la seguridad del tránsito. La Asociación Noruega de Armadores insistió en la necesidad de despejar dudas sobre la presencia de minas, las condiciones impuestas por Irán y su aplicación efectiva antes de reanudar operaciones. Desde la naviera Maersk se recibió con beneplácito la reapertura, aunque advirtieron que la certidumbre marítima aún no es total y es necesario conocer todas las condiciones asociadas al tránsito.

Un alto funcionario iraní aclaró a Reuters que todos los buques comerciales, incluidos los estadounidenses, pueden navegar por el estrecho, siempre y cuando coordinen sus planes con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). El tránsito estará limitado a rutas consideradas seguras por Teherán y se prohibirá el paso de buques militares.

La asociación BIMCO, a través de su jefe de seguridad Jakob Larsen, advirtió que la situación respecto a minas en el esquema de separación de tráfico iraní sigue siendo incierta, recomendando a las compañías navieras considerar evitar la zona. El secretario general de la International Chamber of Shipping, Thomas Kazakos, consideró el anuncio como “un paso positivo”, aunque remarcó la persistencia de incertidumbre sobre su aplicación práctica y la necesidad de que esto sea el inicio de un retorno más duradero a la libertad de navegación.

Antes del conflicto, el promedio de cruces diarios por el estrecho rondaba los 120, según informó Lloyd’s List. Datos de Bloomberg sitúan en unos 770 los buques de carga en el interior del golfo el jueves, de los cuales cerca de 360 eran petroleros o gaseros. El tránsito de naves comerciales por el estrecho seguirá dependiendo de la evolución de la seguridad, la implementación de las condiciones iraníes y la percepción de riesgo por parte de las navieras y sus tripulaciones.

(Con información de Bloomberg, AFP y Reuters)