
Las sucursales de la cadena de cafeterías Lamiz en Teherán fueron clausuradas tras una orden del poder judicial iraní. Las autoridades consideraron que los diseños en los vasos para llevar contenían referencias sospechosas al asesinato del líder supremo Ali Khamenei al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
El cierre se produjo luego de que algunos sectores intransigentes interpretaran los diseños a la ausencia pública de su hijo y sucesor, Mojtaba Khamenei, en un contexto regional marcado por la tensión y la violencia.
PUBLICIDAD
Los vasos retirados incluían una pintura original de 1975 del artista iraní Farshid Mesghali, en la que se observa una silla vacía rodeada por gotas de colores.
La cadena Lamiz publicó un comunicado en sus redes sociales, posteriormente cerradas, en el que negó cualquier intención política en la producción de los vasos.
“Las tazas no tienen ninguna relación con los acontecimientos recientes; su producción, desde la aprobación del diseño final hasta la impresión, se completó a lo largo de varios meses, y su entrega total a los almacenes ya se había realizado antes de que comenzaran estos acontecimientos”, sostuvo la empresa.
PUBLICIDAD
La cultura del café en Teherán y otras grandes ciudades iraníes ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, con la proliferación de cafeterías especializadas que funcionan como puntos de encuentro y espacios de expresión artística.
Los habitantes de Teherán viven bajo estrictas restricciones, pero mantienen una vida urbana activa y buscan espacios de encuentro pese a la vigilancia oficial
Estos locales han enfrentado sanciones por presuntas infracciones a las normas de vestimenta de la República Islámica para las mujeres y por su papel en períodos de protestas, como ocurrió en enero de 2026 durante las manifestaciones contra el sistema clerical.
PUBLICIDAD
La reciente clausura de Lamiz ocurre en un contexto de conflictos armados y tensiones crecientes en la región. En paralelo al cierre de las cafeterías, el ejército iraní informó este sábado haber atacado un buque logístico estadounidense cerca del puerto omaní de Salalah.
El portavoz del Comando Militar Central de Irán, Ebrahim Zolfaghari, declaró en la televisión estatal: “Un buque logístico que apoya al agresivo ejército estadounidense fue atacado por las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán a una distancia considerable del puerto de Salalah, en Omán”.

Las autoridades israelíes activaron los sistemas de defensa aérea y recomendaron a la población seguir las directrices oficiales hasta que, tras una evaluación, permitieron salir de las zonas protegidas.
PUBLICIDAD
Bajo este contexto de la guerra, el grupo rebelde hutí de Yemen, aliado de Irán, manifestó ayer su disposición a participar directamente en el conflicto si nuevos actores se sumaban a la ofensiva contra Irán o si el mar Rojo es utilizaba con fines hostiles contra la República Islámica o cualquier país musulmán.
Pero luego, tras esa advertencia, respondieron directamente al desafío.

El movimiento hutí lanzó su primer ataque directo, disparando misiles balísticos hacia objetivos militares en el sur del territorio israelí en coordinación con fuerzas alineadas a Irán.
El ejército israelí reportó la intercepción de al menos un misil cerca de Beersheba, sin registrar daños ni heridos, mientras los hutíes reivindicaron la operación como parte de una ofensiva conjunta con actores como Hezbolá y prometieron mantener sus acciones hasta lograr sus objetivos.
PUBLICIDAD
(Con información de AFP)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Murió un adolescente de 15 años en Israel por una munición sin detonar durante una excursión escolar
La policía atribuye la explosión a una bomba de racimo que Hezbollah habría lanzado hace unos tres años cerca de la frontera con el Líbano; el hecho reabre el debate sobre las submuniciones que quedan sin estallar
Ucrania aprueba una ley sobre minorías y desbloquea su adhesión a la Unión Europea
Kiev sancionó una norma exigida por Hungría para levantar su veto, mientras los veintisiete Estados miembros acordaron ampliar las conversaciones sobre el mercado único y la competitividad


