Ucrania afirma que recuperó 400 kilómetros cuadrados de territorio en el sur del país

El comandante en jefe Syrskyi confirma avances en la dirección de Oleksandrivka, en la intersección de tres óblasts, aunque analistas cuestionan el alcance real de las ganancias territoriales

Guardar
Militares de la 93.ª Brigada
Militares de la 93.ª Brigada Mecanizada Separada Kholodnyi Yar de las Fuerzas Armadas de Ucrania caminan por una carretera, en medio del ataque ruso contra Ucrania, cerca de la ciudad de Kostiantynivka, en la línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, el 19 de febrero de 2026 Fotografía tomada con un teléfono móvil REUTERS/Stringer

El ejército ucraniano anunció este lunes que ha recuperado más de 400 kilómetros cuadrados de territorio y ocho localidades en el frente sur desde finales de enero, en lo que representa uno de los avances localizados más significativos de los últimos meses. El general Oleksandr Syrskyi, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, confirmó la noticia tras visitar personalmente las unidades desplegadas en la llamada dirección Oleksandrivka, situada en la confluencia de los óblasts de Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Donetsk.

El anuncio llega en un momento de alta carga simbólica y política: el 24 de febrero se cumple el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa a gran escala, y Kiev lleva semanas empeñada en demostrar ante la comunidad internacional —y particularmente ante el presidente estadounidense Donald Trump— que la guerra no está perdida. Trump ha reiterado en varias ocasiones que Ucrania debería aceptar concesiones territoriales para alcanzar la paz, argumentando que Kyiv corre el riesgo de perder el conflicto.

La operación en el sur fue confirmada oficialmente el 22 de febrero por las Fuerzas de Asalto Aéreo (DShV), que la describieron como una misión diseñada para frenar los planes rusos de avanzar hacia las ciudades de Dnipro y Zaporiyia. Según esa unidad, en la zona se producen hasta 50 enfrentamientos diarios, y la fase activa de la operación continúa. Zelensky ya había adelantado el jueves anterior, en declaraciones a la agencia AFP, que las fuerzas ucranianas habían liberado unos 300 kilómetros cuadrados en el sur, cifra que Syrskyi actualizó este lunes.

Rusia lanzó a finales de 2025 una ofensiva de nueve brigadas a lo largo de un tramo de 41 kilómetros en el eje de Huliaipole, en Zaporiyia, con el objetivo de aproximarse a esa ciudad de 700.000 habitantes. En diciembre, las fuerzas rusas tomaron la localidad de Huliaipole, un nodo logístico de importancia. Ante esa presión, Ucrania inició a mediados de febrero operaciones de contraataque en la intersección de los óblasts de Dnipropetrovsk y Zaporiyia, aprovechando una perturbación en las comunicaciones rusas relacionada con el bloqueo de terminales Starlink de contrabando y las restricciones de Telegram impuestas por el Kremlin, que habrían dejado sin coordinación a varias unidades en el frente.

Miembros del Batallón de Propósitos
Miembros del Batallón de Propósitos Especiales de la Policía Nacional de la región de Zaporiyia preparan un dron de combate Gara antes de sobrevolar las posiciones de las tropas rusas, en medio del ataque de Rusia a Ucrania, cerca de la ciudad de Pokrovsk, en la línea del frente, en la región de Donetsk, Ucrania, 23 de enero de 2026 REUTERS/Stringer

El canciller alemán Friedrich Merz elogió este lunes los avances ucranianos de febrero, calificándolos de “asombrosos” y afirmando que demuestran que la resistencia de Kyiv es más efectiva de lo que suele presentarse. El comentario no es casual: Alemania es uno de los principales proveedores de armamento a Ucrania y ha reforzado ese papel tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, que ha generado incertidumbre sobre la continuidad del apoyo militar estadounidense.

La situación global del frente sigue siendo adversa para Ucrania. A lo largo de 2025, Rusia ocupó en términos netos 4.336 kilómetros cuadrados de territorio ucraniano, según el proyecto de cartografía de código abierto DeepState. Kyiv y sus aliados europeos argumentan, sin embargo, que Moscú ha pagado un precio desproporcionado por esos avances: desde 2023, Rusia apenas ha conquistado algo más del 1% del territorio ucraniano, y sus pérdidas humanas superan, según Syrskyi, el ritmo de reclutamiento. El propio comandante en jefe ucraniano afirmó en declaraciones recientes al diario francés Le Monde que las fuerzas rusas pierden entre 1.000 y 1.100 efectivos al día entre muertos y heridos.

En ese marco, los avances en el sur no alteran el equilibrio estratégico de la guerra, pero sí ofrecen a Kyiv un argumento concreto en las negociaciones que se insinúan en el horizonte. La pregunta que pende sobre el frente —y sobre las mesas diplomáticas— es si estos kilómetros recuperados son el preludio de una posición negociadora más sólida o simplemente el precio de mantener viva una guerra que, cuatro años después de su inicio, no encuentra todavía su fin.