
La Organización del Tratado del Atlántico Norte ha iniciado la planificación de Arctic Sentry, una misión de vigilancia reforzada en el Ártico que reforzará la posición militar de la Alianza en una región donde convergen los intereses estratégicos de las principales potencias mundiales.
El anuncio se produce en un momento de máxima tensión entre Estados Unidos y sus aliados europeos por las reiteradas amenazas del presidente Donald Trump de controlar Groenlandia, el vasto territorio autónomo danés que ocupa una posición geográfica clave en el Polo Norte.
PUBLICIDAD
El coronel Martin O’Donnell, portavoz del Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa, confirmó este martes que la planificación de la operación está en marcha, aunque declinó ofrecer detalles operativos. “Esta actividad fortalecerá aún más la posición de la OTAN en el Ártico y el Gran Norte”, señaló el militar estadounidense en declaraciones desde la sede del mando aliado en Bélgica.
La misión sigue el modelo de operaciones similares desplegadas por la OTAN en otras zonas de tensión con Rusia, como Baltic Sentry en el mar Báltico y las actividades de vigilancia reforzada en el frente oriental de la Alianza.
PUBLICIDAD

El comandante supremo aliado en Europa, el general Alexus Grynkewich, había indicado el pasado 22 de enero, durante la reunión de jefes de Defensa de la OTAN, que el mando aún esperaba directrices políticas para avanzar con la operación. El general estadounidense explicó entonces que el mando de las fuerzas conjuntas de la Alianza en Norfolk, Virginia, que supervisa la región nórdica y el Ártico, estaría “muy bien posicionado” para liderar las operaciones en la zona polar.
El despliegue de Arctic Sentry responde directamente a la creciente rivalidad geopolítica en el Ártico, donde el deshielo provocado por el cambio climático ha transformado una región históricamente inaccesible en un espacio de competencia estratégica. El retroceso del hielo polar facilita la apertura de nuevas rutas marítimas comerciales que reducirían significativamente los tiempos de transporte entre Asia y Europa, y permite el acceso a vastos recursos naturales que antes permanecían fuera del alcance de la explotación industrial.
PUBLICIDAD
Rusia, que controla más de la mitad del litoral del Polo Norte, posee dos tercios de las reservas de hidrocarburos de la región en su Zona Económica Exclusiva y ha invertido masivamente en infraestructura portuaria, bases militares y capacidades de rompehielos para asegurar su dominio sobre la Ruta del Mar del Norte. El Ártico alberga además importantes depósitos de minerales críticos como tierras raras, cobalto, níquel y platino, elementos esenciales para las industrias tecnológicas y de defensa.
China, aunque no es un estado con territorio en el Círculo Polar, se autodefinió en 2018 como “Estado cercano al Ártico” y ha desarrollado una ambiciosa estrategia para establecer presencia en la región mediante la llamada Ruta de la Seda Polar.
PUBLICIDAD

Beijing busca acceso preferencial a los recursos minerales y energéticos del territorio ruso en la zona, y ha intensificado su cooperación con Moscú en megaproyectos como Yamal LNG y Arctic LNG-2. Para China, con el 46% de su PIB dependiente del comercio marítimo, garantizar el acceso a las rutas polares resulta fundamental para su seguridad económica y su proyección como potencia global.
La planificación de Arctic Sentry se produce apenas dos semanas después del controvertido encuentro entre Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro Económico Mundial de Davos.
El presidente estadounidense anunció entonces que habían establecido “el marco de un futuro acuerdo” respecto a Groenlandia y toda la región polar, aunque los términos exactos del entendimiento permanecen envueltos en opacidad. Trump justificó su presión sobre la isla argumentando que Dinamarca carece de capacidad militar para protegerla de las ambiciones rusas y chinas.
PUBLICIDAD
Rutte explicó posteriormente que el marco acordado con Trump contempla dos líneas de trabajo paralelas. La primera propone que la OTAN asuma mayor responsabilidad en la defensa del Ártico para “evitar que los rusos y los chinos obtengan más acceso” a la región. La segunda línea establece un diálogo directo entre Estados Unidos y los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia, negociaciones en las que el secretario general de la OTAN no tiene mandato para intervenir.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha rechazado categóricamente cualquier posibilidad de negociar la soberanía sobre Groenlandia. “No tiene absolutamente ningún sentido hablar de la necesidad de que Estados Unidos se apodere de Groenlandia”, declaró en enero, y advirtió que un ataque de un país de la OTAN contra otro miembro de la Alianza significaría “el final de la OTAN”.
PUBLICIDAD
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, fue igualmente tajante: “No más fantasías de anexión”, sentenció tras vincular Trump las amenazas sobre Groenlandia con la intervención militar estadounidense en Venezuela.
Los ministros de Defensa de la OTAN tienen previsto reunirse el próximo 12 de febrero en Bruselas, donde se espera que aborden el futuro de Arctic Sentry y la estrategia aliada en la región polar. El secretario general Rutte ha defendido en múltiples ocasiones que la defensa del Ártico es “una prioridad” para la Alianza Atlántica, y ha asegurado que los estados miembros debaten los “próximos pasos” para garantizar que la zona “siga siendo segura”.
PUBLICIDAD
La tensión en torno a Groenlandia refleja una reconfiguración más amplia del orden internacional, donde el cambio climático no solo acelera la degradación ambiental sino que también redibuja los mapas de la competencia geopolítica. El Ártico, antes percibido como una zona de cooperación y baja tensión, se ha convertido en un nuevo escenario de rivalidad entre las grandes potencias, donde el acceso a recursos naturales y el control de rutas marítimas estratégicas determinan el equilibrio de poder del siglo XXI.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
António Guterres abrió la Asamblea de la ONU con una alerta sobre la IA y un pedido de paz en Medio Oriente: “Ya basta”
El secretario general de las Naciones Unidas rescató los valores de la carta fundadora del organismo internacional, planteó la necesidad de tener responsabilidad en los puestos de poder y sugirió cambios en el Consejo de Seguridad
Rubio no descartó un diálogo de EEUU con Irán en Nueva York: “El presidente dijo que está abierto a reunirse con todos”
En la semana de la Asamblea de la ONU, el secretario de Estado advirtió que la Casa Blanca no tiene una cita prevista y condicionó cualquier contacto a que ayude a impedir que Teherán obtenga armas nucleares
El régimen de Irán dijo que su delegación en la Asamblea de la ONU está autorizada a reiniciar el diálogo con Estados Unidos
La iniciativa, enviada a Washington el 16 de septiembre mediante intermediarios, plantea una reducción de la presión militar y un anuncio oficial estadounidense para resolver la disputa por la vía diplomática

EN VIVO | Donald Trump: “Tengo que tomar una decisión muy importante, haremos un trato con Irán o los aniquilo”
El secretario general António Guterres abrió las intervenciones de la jornada inicial, en la que destacan discursos de Donald Trump, Emmanuel Macron, Luiz Inácio Lula da Silva y Volodímir Zelensky, junto con ministros y representantes diplomáticos de decenas de países
Hallaron muertos a 10 leones en una reserva de Tanzania declarada Patrimonio de la Unesco y sospechan que fueron envenenados
La autoridad del área protegida descubrió los restos el 18 de septiembre en Ndutu y abrió peritajes para determinar si una sustancia tóxica causó los decesos y si hubo participación humana



