
Filipinas y China acordaron el martes “desescalar las tensiones” sobre el mar de China Meridional, según Manila, tras un violento enfrentamiento en las aguas en disputa.
“Las dos partes discutieron sus respectivas posiciones sobre Ayungin Shoal y afirmaron su compromiso de desescalar las tensiones sin perjuicio de sus respectivas posiciones”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores filipino en un comunicado, utilizando el nombre del país para el arrecife Second Thomas Shoal en las islas Spratly.
El mes pasado, guardacostas chinos armados con cuchillos, palos y un hacha rodearon y abordaron tres barcos de la armada filipina cerca del banco de arena, el último y más grave de una serie de enfrentamientos que han ido en aumento.
Un soldado filipino perdió un dedo en el enfrentamiento del 17 de junio, y Manila también acusó a los guardacostas chinos de saquear armas y dañar tres embarcaciones, así como equipos de navegación y comunicación.
Beijing insistió en que sus guardacostas se comportaron de forma “profesional y comedida” y culpó a Manila del enfrentamiento.

La subsecretaria de Asuntos Exteriores de Filipinas, Theresa Lazaro, y el viceministro de Asuntos Exteriores chino, Chen Xiaodong, mantuvieron “conversaciones francas y constructivas”, según el comunicado del martes.
“Tomando nota de los recientes incidentes en el mar de China Meridional, ambas partes reconocieron que es necesario restablecer la confianza y crear las condiciones propicias para un diálogo y una interacción productivos”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores filipino, señalando que “persisten diferencias significativas”.
China reclama casi la totalidad del mar de China Meridional, haciendo caso omiso de las reivindicaciones de varios países del sudeste asiático, entre ellos Filipinas, y de una resolución internacional que considera que su postura carece de base jurídica.
En enfrentamientos anteriores, las fuerzas chinas han utilizado cañones de agua y láseres de uso militar y han chocado con buques de reabastecimiento filipinos y sus escoltas.

Ambas partes firmaron un acuerdo sobre la mejora del Mecanismo de Comunicaciones Marítimas Filipinas-China y acordaron proseguir las conversaciones entre sus guardacostas.
China y Filipinas lanzaron la reunión consultiva en 2017 para promover la gestión pacífica de los conflictos en el mar de China Meridional.
El secretario de Asuntos Exteriores filipino, Enrique Manalo, dijo la semana pasada que la reunión de Manila buscaría establecer “medidas de fomento de la confianza” que puedan crear la base para “discusiones más serias”.
“Seguimos creyendo en la primacía del diálogo, y la diplomacia debe prevalecer incluso ante estos graves incidentes, aunque admito que también es un reto”, declaró Manalo en una audiencia pública en el Senado filipino sobre el enfrentamiento en torno a Second Thomas Shoal.
(Con información de AFP)
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