El presidente de Taiwán alertó sobre la creciente amenaza china: “Ven nuestra eliminación como una causa nacional”

William Lai dijo que Beijing busca la anexión de la isla para el “rejuvenecimiento de su pueblo”. Por eso, instó a las Fuerzas Armadas a proteger el país y salvaguardar su sistema constitucional libre y democrático

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El presidente taiwanés William Lai durante las celebraciones por el centésimo aniversario de la Academia Militar de la República de China (REUTERS/Ann Wang)
El presidente taiwanés William Lai durante las celebraciones por el centésimo aniversario de la Academia Militar de la República de China (REUTERS/Ann Wang)

China considera la “eliminación” de la República de China (nombre oficial de Taiwán) como una “causa nacional” para el “rejuvenecimiento” de su pueblo, aseguró este domingo el presidente taiwanés, William Lai (Lai Ching-te), durante un desfile militar en el que animó a las Fuerzas Armadas a “proteger” la isla.

“El mayor desafío es afrontar el fuerte ascenso de China, que está destruyendo el statu quo en el Estrecho de Taiwán y ve la anexión de Taiwán y la eliminación de la República de China como una causa nacional para el rejuvenecimiento de su pueblo”, manifestó Lai durante las celebraciones por el centésimo aniversario de la Academia Militar de la República de China, comúnmente conocida como Academia Whampoa.

“Trabajemos juntos para defender la soberanía nacional, salvaguardar la dignidad nacional y traer gloria y prosperidad al país", dijo Lai (REUTERS/Ann Wang)
“Trabajemos juntos para defender la soberanía nacional, salvaguardar la dignidad nacional y traer gloria y prosperidad al país", dijo Lai (REUTERS/Ann Wang)

Durante su discurso, en el que estuvieron presentes el ministro de Defensa, Wellington Koo, el secretario general del Consejo de Seguridad Nacional, Joseph Wu, y los jefes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, el presidente isleño instó a los cadetes a “salvaguardar el sistema constitucional libre y democrático” de Taiwán.

China reclama el Taiwán democrático como parte de su territorio, y los líderes chinos han intensificado su retórica en los últimos años para sugerir que la “unificación” es algo “inevitable”. Beijing también ha intensificado las presiones militares, la última vez lanzando juegos de guerra que rodearon la isla con aviones de guerra y buques de guerra días después de que Lai jurara su cargo el mes pasado.

“Debemos ser capaces de distinguir entre nosotros y el país enemigo y entre amigos y rivales, y en ningún caso aceptar la doctrina de capitulación de ‘la primera batalla es la última’”, aseveró Lai, en referencia a la hipótesis de que un primer ataque de China provocaría la rendición inmediata de las fuerzas taiwanesas.

El presidente isleño instó a los cadetes a “salvaguardar el sistema constitucional libre y democrático” de Taiwán. (REUTERS/Ann Wang)
El presidente isleño instó a los cadetes a “salvaguardar el sistema constitucional libre y democrático” de Taiwán. (REUTERS/Ann Wang)

El mandatario también recordó que la República de China y la República Popular China “no están subordinadas entre sí”, e insistió en que el futuro de Taiwán debe ser decidido por sus 23 millones de habitantes.

“Trabajemos juntos para defender la soberanía nacional, salvaguardar la dignidad nacional y traer gloria y prosperidad al país. Como presidente y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, mi responsabilidad es liderar el país, unir al pueblo, proteger conjuntamente a Taiwán y promover la democracia”, subrayó.

Al principio de su intervención, Lai repasó la historia de la Academia Whampoa, fundada en 1924 en la provincia sureña de Cantón por el entonces Gobierno nacionalista del Kuomintang (KMT), que actualmente se desempeña como el principal partido de la oposición de Taiwán.

"Dondequiera que esté la República de China, allí estará el espíritu de Whampoa”, aseguró Lai.  (REUTERS/Ann Wang)
"Dondequiera que esté la República de China, allí estará el espíritu de Whampoa”, aseguró Lai. (REUTERS/Ann Wang)

Con apoyo financiero y material de la Unión Soviética, la academia pretendía otorgar una formación óptima a los cuadros militares de la recién fundada República de China, pero la inestabilidad política provocada por la guerra civil con el Partido Comunista (PCCh), primero, y por la invasión japonesa de China, después, obligó a cambiarla de localización.

Así, y tras mudarse a Nanjing (este de China) en 1928 y Chengdu (centro) en 1937, la academia se trasladó definitivamente a Taiwán tras la derrota de las fuerzas nacionalistas a manos de las tropas comunistas en la guerra civil, emplazando su sede definitiva en la ciudad sureña de Kaohsiung en 1950.

“En los últimos cien años, aunque el escenario histórico haya cambiado, estamos firmemente convencidos de que dondequiera que esté la República de China, allí estará el espíritu de Whampoa”, aseguró Lai.

La Academia Whampoa fue fundada en 1924 en la provincia sureña de Cantón por el entonces Gobierno nacionalista del Kuomintang (KMT) 
(REUTERS/Ann Wang)
La Academia Whampoa fue fundada en 1924 en la provincia sureña de Cantón por el entonces Gobierno nacionalista del Kuomintang (KMT) (REUTERS/Ann Wang)

Taiwán se ha gobernado de forma autónoma desde el final de la contienda, pero China continúa reclamando la soberanía de la isla, a la que considera como una “provincia rebelde” para cuya reunificación no ha descartado el uso de la fuerza.

China considera a Lai un “peligroso separatista” y, antes del inicio de los juegos de guerra en mayo, afirmó que su discurso inaugural era similar a una “confesión de independencia de Taiwán”.

Lai había prometido en su discurso defender la democracia y la libertad de Taiwán, al tiempo que abogaba por el diálogo con China, roto desde 2016.

Al igual que su predecesora, Tsai Ing-wen, Lai sostiene que Taiwán no necesita una declaración formal de independencia -una línea roja para China-, puesto que “ya es independiente”.

(Con información de EFE y AFP)

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