
La central nuclear de Zaporizhzhia, ocupada por Rusia en el sur de Ucrania, volvió a quedar desconectada de la red eléctrica, informaron este lunes la administración rusa de ocupación y la agencia de energía atómica ucraniana. La conexión fue restablecida horas después del bombardeo, en la séptima vez que la planta sufre un “apagón” desde el inicio de la invasión rusa.
“Debido al corte de la línea de alta tensión Dniprovska (conectada a una central eléctrica en la región de Dnipró) la central nuclear de Zaporizhzhia perdió el suministro eléctrico externo”, dijo la administración rusa en Telegram.
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Posteriormente se encendieron los generadores diésel de emergencia de la central para garantizar su funcionamiento, agregó.
“El nivel de radiación en la central (...) está dentro de las normas”, añadió la administración, vinculada al grupo estatal ruso Rosatom.
El operador ucraniano Energoatom afirmó que el apagón se debió a un “ataque” nocturno de las fuerzas rusas que cortaron el enlace de la última línea de alta tensión que conectaba la central con la red ucraniana.
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Según el ejército ucraniano, la ciudad de Dnipró (centro-este) fue objeto de un ataque en la noche del domingo al lunes con 16 misiles y 20 drones explosivos rusos.
Durante este “ataque nocturno”, cuatro misiles y todos los drones rusos fueron derribados y al menos ocho civiles resultaron heridos, de acuerdo con la misma fuente en un comunicado publicado en Facebook y el gobernador local.
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Los generadores de emergencia activados en Zaporizhzhia disponen normalmente de combustible para funcionar unos 10 días, según Energoatom.
“Si no es posible de restablecer la alimentación externa durante este periodo, podría tener lugar un accidente con consecuencias radiactivas para todo el planeta”, advirtió la misma fuente.
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De su lado, el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, afirmó que la seguridad nuclear de la central es “extremadamente vulnerable”. “Debemos ponernos de acuerdo ahora para proteger la central. Esta situación no puede continuar”, indicó en Twitter.

Se trata oficialmente de la séptima vez que el enorme complejo nuclear de Zaporizhzhia queda aislado de la red eléctrica desde que fue ocupado por el ejército ruso el 4 de marzo de 2022.
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El anterior apagón, a principios de marzo, fue causado por una oleada de ataques con misiles rusos, según el operador estatal ucraniano Energoatom. La energía externa se restableció al cabo de unas horas.
La central, que producía el 20% de la electricidad de Ucrania, siguió funcionando en los primeros meses de la ofensiva rusa, a pesar de los periodos de bombardeos, antes de ser cerrada en septiembre.
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Desde entonces, ninguno de sus seis reactores VVER-1000 de la era soviética ha generado energía, pero la central sigue conectada al sistema energético ucraniano y consume la electricidad que produce para sus propias necesidades, incluida la refrigeración de los reactores.
(Con información de AFP)
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