
El ministro de Exteriores de Moldavia, Nicu Popescu, ha afirmado este lunes que más de 328.000 refugiados de Ucrania --entre ellos 48.254 menores-- han llegado a territorio moldavo desde el inicio de la ofensiva de Rusia en Ucrania.
“Aquí está la actualización diaria de la situación de los refugiados en la República de Moldavia: más de 328.000 refugiados cruzaron nuestras fronteras desde el comienzo de la guerra en Ucrania. Alrededor de 101K refugiados están en refugios o casas privadas en todo el país, incluyendo 48.254 menores”, ha informado en su cuenta de Twitter Popescu.
El 24 de febrero, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció una “operación militar especial” en Ucrania y desde entonces miles de personas refugiadas han huido del país.
Entretanto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, reclamó el lunes a la OTAN una zona de exclusión aérea sobre su país y advirtió que en caso contrario los miembros de la Alianza Atlántica serán atacados por Rusia.

“Si no cierran nuestro cielo, es solo cuestión de tiempo que los cohetes rusos caigan sobre su territorio, sobre el territorio de la OTAN”, dijo Zelensky en un discurso en video. El domingo 35 personas murieron en ataques aéreos contra una base militar en el oeste del país, cerca de la frontera con Polonia, miembro de la OTAN.
El sábado, el Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, aseguró que una zona de exclusión aérea sobre Ucrania apoyada por la UE supondría “extender el conflicto a una tercera guerra mundial”.
“Cuando alguien pide una zona de exclusión aérea eso implica tener la capacidad y voluntad de derribar los aviones rusos que la violen. Sería extender el conflicto a una Tercera Guerra Mundial y es evidente que no queremos hacerlo”, explicó Borrell en una entrevista a El Periódico de Cataluña.
El jefe de la diplomacia europea explicó que la Unión se mueve “en el límite” de sus capacidades para ayudar, sin entrar, eso sí, en “una situación de beligerancia” que haga a Bruselas formar parte del conflicto.
Borrell subrayó el papel de las sanciones económicas que, a pesar de no tener la capacidad de parar la guerra “de la noche a la mañana”, ofrecen la posibilidad de “debilitar a la economía rusa”. Estas sanciones, según ha detallado el Alto Representante de la UE, “van a costar muy caro a Rusia”.
Por su parte, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, aseguró la semana pasada que la alianza no tendrá aviones actuando en Ucrania, descartando así establecer una zona de exclusión aérea en ese país, algo que había solicitado el gobierno ucraniano.
(Con información de Europa Press)
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
La Casa Blanca afirmó que EEUU podría “neutralizar” la isla iraní de Kharg “en cualquier momento”
La subsecretaria de prensa de la residencia presidencial aseguró que sólo se avanzaría sobre el enclave si Donald Trump da la orden. El lunes pasado, el presidente estadounidense no descartó ampliar su ofensiva contra las reservas de petróleo del régimen
De Stranger Things a los museos: cómo la nostalgia se volvió una fuerza cultural poderosa
La evocación de épocas pasadas en la cultura y los medios alimenta tanto el entretenimiento como la reflexión sobre el modo en que construimos y consumimos la historia

Irak activó la fuerza mayor en los yacimientos de petroleras extranjeras en medio de la crisis en por el bloqueo del estrecho Ormuz
La exportación de crudo desde el sur del país quedó paralizada por la ausencia de embarcaciones disponible
La crisis es peor de lo que parece: los precios del petróleo no cuentan la verdadera historia del mercado
Las interrupciones en el suministro y el cierre del estrecho de Ormuz han impulsado los precios de productos derivados mucho más allá de las subidas observadas en los contratos de futuros, afectando a consumidores y empresas en múltiples sectores
El gobierno ucraniano intensifica la cooperación con países de Medio Orientepara contrarrestar drones iraníes
Las autoridades de Ucrania han desplegado expertos y sistemas antiaéreos en colaboración con socios árabes, mientras revisan nuevas solicitudes de naciones occidentales que enfrentan amenazas crecientes por el uso de tecnología iraní en la región



