
El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, afirmó en una entrevista que Vladimir Putin le prometió un nombramiento de rango militar en el ejército de Rusia y reveló que el jefe del Kremlin planea ascenderse a sí mismo.
“Putin es un coronel, y me prometió hacerme coronel. Todavía no lo ha hecho”, dijo el dictador en una entrevista a Vladimir Soloviov, un periodista portavoz del Kremlin.
“Lo prometió, que lo haga”, lanzó al presentador, según un video difundido el domingo en una cuenta Telegram vinculada a la presidencia de Bielorrusia.
El periodista, riendo a carcajadas, intenta poner en entredicho la veracidad de las afirmaciones de Lukashenko, que persiste en la idea, señalando que Putin le prometió hacerlo coronel del “ejército ruso” o “el ejército soviético”.
Posteriormente, añadió que el propio presidente ruso, ex coronel del KGB, “sería nombrado general”.

Lukashenko, cuyo régimen es defendido por el Kremlin, suele hacer declaraciones extravagantes.
Cuando el periodista le comentó que era difícil que el presidente de un Estado independiente fuera oficial del ejército de otro país, Lukashenko contestó: “Es mi problema, no el suyo”.
Principal aliado de Rusia
Lukashenko, al frente de Bielorrusia desde 1994 y considerado el último dictador de Europa, es el aliado más estrecho de Moscú, que le brindó un apoyo político clave durante las multitudinarias manifestaciones contra su reelección en 2020, que fueron duramente reprimidas.

Desde el otoño 2020, se presenta como último escudo de Rusia frente a Occidente. Incluso afirmó que su país entrará en guerra si su aliado era atacado, y prometió acoger a “cientos de miles” de soldados rusos en caso de conflicto, lo que ha despertado el recelo de la OTAN en medio de la tensión militar con Ucrania.
Rusia ha desplegado a decenas de miles de soldados en la frontera ucraniana y exige garantías a nivel de la seguridad. Además, junto a Bielorrusia realizará maniobras militares a las puertas de la Unión Europea con el objetivo de entrenarse para repeler un ataque en las fronteras del sur de su alianza.
Al respecto, Lukashenko aseguró que “habrá una guerra” si su país o “si (su) aliado, Rusia, era atacado directamente”.
“Nos alzaremos para defender nuestra tierra y nuestra patria”, dijo, añadiendo sin embargo que “no habrá ganadores en esta guerra” ya que “todos lo perderán todo”.

El mandatario bielorruso, considerando que la tensión actual en Europa es “crítica”, también prometió acoger al ejército ruso en su territorio en caso de guerra y lanzó una amenaza al asegurar que, junto a Putin, buscará “sin falta” devolver “a nuestra Ucrania al seno de nuestro eslavismo”.
“Somos pueblos eslavos hermanos, salidos de una misma pila bautismal. Nuestras raíces provienen de la profundidad de los siglos y eso hay que cuidarlo, cueste lo que cueste”, dijo Lukashenko. “La hermandad está muy por encima de rencores inventados y de ambiciones políticas localistas”.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Escala la tensión en Medio Oriente: Estados Unidos envía fuerzas anfibias al estrecho de Ormuz
En medio de la creciente presión con Irán, el despliegue incluye grupos de marines, buques de asalto y apoyo aéreo con capacidad para operaciones terrestres, en una de las rutas clave para el comercio mundial de petróleo

Un equipo de buzos halló tesoros y pedazos de mármol que podrían pertenecer al Partenón
El Ministerio de Cultura de Grecia reveló que los fragmentos fueron encontrados en las inmediaciones del naufragio del bergantín Mentor

El régimen de Irán difundió un nuevo mensaje de Mojtaba Khamenei, que sigue sin aparecer en público
El líder supremo de la teocracia persa aseguró que las fuerzas de su país están derrotando a Estados Unidos e Israel, pese a la destrucción de los recursos y la eliminación de los jefes militares y políticos, entre ellos su padre Alí Khamenei
Cómo se prepara la escolta de Estados Unidos a los petroleros amenazados por Irán en el Estrecho de Ormuz
Los convoyes contemplan defensas contra minas y lanchas rápidas, aunque las limitaciones actuales de flota y la ausencia de respaldo internacional generan incertidumbre sobre el alcance y los riesgos de la misión



