La hija del ex jefe de espías saudita denunció que el reino intentó llevarla al mismo consulado donde descuartizaron a Jamal Khashoggi

Hissah Al-Muzaini sufre la persecución que el príncipe Mohamed bin Salmán habría ordenado contra el entorno de Saad Aljabri, quien huyó del país en 2017 y amenaza con revelar altos secretos de la monarquía

Amanpour Muzaini (CNN)
Amanpour Muzaini (CNN)

Tengo suerte de no haber ido, porque si no mis hijos no tendrían papá y mamá”. Hissah Al-Muzaini, hija del ex espía saudita Saad Aljabri, sabe que si vida estaba en juego si aceptaba esa invitación. Según reveló, el reino árabe intentó convencerla de asistir al mismo consulado en Estambul en el que el periodista crítico Jamal Khashoggi fue asesinado y descuartizado.

Intentaron animarme a ir allí”, afirmó Al-Muzaini en entrevista con CNN. “Hemos vivido una auténtica pesadilla durante los últimos cuatro años. Imagínate, tu padre ha sido objeto de escuadrones de asalto, tus hermanos (han sido) encarcelados y acusados de cosas que nunca han hecho... tu marido ha sido encarcelado, secuestrado y luego torturado”, repasó.

Salem, el marido de Al-Muzaini, fue detenido el año pasado, según Reuters. Previamente, durante la campaña anticorrupción de 2017, fue “obligado bajo tortura a firmar todos sus activos y riqueza para su libertad”.

Según explicó la mujer, la persecución es una “venganza personal” ordenada por el príncipe heredero del país, Mohamed bin Salmán, contra su padre, un ex espía con altos conocimientos sobre los manejos del reino. “Teme lo que sabe mi padre”, aseguró.

Saad al-Jabri, ex jefe de los espías sauditas
Saad al-Jabri, ex jefe de los espías sauditas

Pero el miedo también vive entre ellos. “Siempre miramos por encima del hombro. No nos sentimos seguros. No sé cómo podemos sentirnos seguros cuando gente así persigue a miembros de la familia y envía escuadrones de asalto y mata a gente en embajadas y consulados”, reflexionó.

Sólo nos sentiremos seguros cuando se haya impedido a MBS hacer lo que está haciendo”, añadió. Por ello, invocó al presidente Joe Biden “para que intervenga y nos ayude a salvar y reunir a nuestra familia”.

El testimonio de Al-Muzaini es similar al ofrecido por su padre, quien el domingo dijo que el príncipe envió un equipo de sicarios para matarlo mientras estaba exiliado en Canadá y también intentó atraerlo a una sede diplomática.

En una entrevista con el programa 60 Minutes, de la cadena CBS News, Saad Aljabri, aseguró que un amigo de un servicio de inteligencia de Medio Oriente le advirtió que podría enfrentar un destino similar al Khashoggi. “La advertencia que recibí, es que no me acercase a ninguna misión saudí en Canadá. No vayas al consulado. No vayas a la embajada... Estás en lo más alto de la lista”, dijo Aljabri en la entrevista.

El príncipe Mohammed bin Salman (Reuters)
El príncipe Mohammed bin Salman (Reuters)

Con respecto a los sicarios, afirmó que llegaron a Canadá en octubre de 2018 pero fueron deportados por mentir en los trámites migratorios y llevar consigo artículos sospechosos. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá no confirmaron esta versión.

“Estoy aquí para hacer sonar la alarma sobre un psicópata, asesino, en Medio Oriente con recursos infinitos, que supone una amenaza para su pueblo, para los estadounidenses y para el planeta”, dijo el ex espía.

En una declaración facilitada a la CBS, las autoridades sauditas negaron las acusaciones y calificaron a Aljabri de “ex funcionario desacreditado con un largo historial de fabricación y creación de distracciones para ocultar los delitos financieros que cometió, que ascienden a miles de millones de dólares, para amueblar un estilo de vida fastuoso para él y su familia.

(Con información de AFP)

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