Portugal cambió su postura y recomendó la vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus para mayores de 65 años

La Dirección General de Salud del país informó que el inoculante estará disponible para todos los grupos etarios “dada su seguridad, calidad y eficacia comprobadas”

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Vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. REUTERS/Benoit Tessier/Foto de archivo
Vacuna de AstraZeneca contra el coronavirus. REUTERS/Benoit Tessier/Foto de archivo

La Dirección General de Salud de Portugal (DGS) actualizó este miércoles sus recomendaciones sobre la vacuna de Oxford y AstraZeneca contra el coronavirus, que dejará de estar limitada para mayores de 65 años “dada su seguridad, calidad y eficacia comprobadas”.

La decisión se justifica por la “divulgación de datos conocidos en los últimos días, que indican que la vacuna de AstraZeneca es eficaz en personas con más de 65 años”, indicó la DGS en un comunicado.

Con la última información disponible, las autoridades sanitarias portuguesas señalaron que “la vacuna de AstraZeneca es eficaz en personas con 70 o más años en la prevención de la enfermedad de COVID-19 y en la reducción de hospitalizaciones por esta enfermedad, reforzando los datos iniciales de que esta es capaz de producir anticuerpos en el combate a la infección”.

De esta manera, se cambió el criterio que Portugal divulgó al respecto sobre este ensayo a principios de febrero, cuando apuntó que debía utilizarse “preferentemente” para menores de 65 años, aunque en ningún caso se debía “retrasar la inyección de una persona mayor de 65 años si solo estuviera disponible la vacuna de AstraZeneca”.

REUTERS/Valentyn Ogirenko/Foto de archivo
REUTERS/Valentyn Ogirenko/Foto de archivo

Portugal se sumó así a países como Alemania y Suecia, que la semana pasada también recomendaron usarla en mayores de 65 años, algo que ya había sido aconsejado por asesores de la OMS en febrero.

Este no es el único cambio de las autoridades lusas, que también modificaron los grupos prioritarios a vacunarse para incluir en la primera fase a personas con Síndrome de Down, “por un mayor riesgo de evolución a una enfermedad de COVID-19 grave”, y a profesores y personal no docente de centros de enseñanza.

La decisión busca mejorar el control del coronavirus en las escuelas, que serán las primeras en abrir una vez que el país, que se encuentra confinado desde el 15 de enero, inicie su desescalada, cuyo plan se divulgará el jueves.

FOTO DE ARCHIVO: La calle Augusta durante el confinamiento en Lisboa, Portugal, 30 de marzo de 2020. REUTERS / Rafael Marchante
FOTO DE ARCHIVO: La calle Augusta durante el confinamiento en Lisboa, Portugal, 30 de marzo de 2020. REUTERS / Rafael Marchante

Por el momento, se sabe que el desconfinamiento será gradual y comenzará por los centros de enseñanza, en los que realizarán test masivos de antígenos para conocer la evolución de la pandemia, informó el Gobierno el pasado domingo, día en que aprobó una partida de 19,8 millones de euros (22,5 millones de dólares) para comprar estas pruebas.

Portugal, con diez millones de habitantes, ha suministrado ya más de un millón de dosis de vacunas y cuenta con casi 300.000 personas inmunizadas con dos dosis.

Desde que estalló la pandemia, el país acumula 811.306 infecciones y 16.595 fallecidos por enfermedades relacionadas al coronavirus.

(Con información de EFE)

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