
El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, enfermo de coronavirus e ingresado en la noche del 4 de septiembre en un hospital de Milán, evoluciona de forma regular aunque se encuentra en una fase delicada por la infección pulmonar que padece, ha explicado hoy su médico personal Alberto Zangrillo, que trabaja en ese hospital.
Zangrillo ha relatado a los medios que se encontraban a la salida del hospital que “el paciente está tranquilo” y que la fase en la que se encuentra “es delicada”, ya que la infección pulmonar que tiene “merece una terapia adecuada y lleva su propio tiempo”.
No obstante, el doctor destacó que Berlusconi responde “de forma óptima al tratamiento” y matizó que esto no significa cantar victoria ya que pertenece a la categoría considerada de mayor fragilidad”, según las informaciones locales. El doctor Zangrillo mostró un “optimismo cauteloso” y aclaró que este domingo no habrá otras comunicaciones sobre el estado de salud del ex primer ministro.
Berlusconi dio positivo en coronavirus el pasado 2 de septiembre tras someterse a una prueba en Italia cuando regresaba a Arcore, cerca de Milán, de un viaje procedente de Francia, donde visitó a su hija mayor Marina.
Anteriormente se le practicó otra prueba, a la que dio negativo, después de conocer que el empresario Flavio Briatore, su amigo y con el que había tenido un encuentro en Cerdeña, estaba contagiado.

Zangrillo explicó el viernes que Berlusconi no presentaba síntomas cuando se le realizó la prueba que demostró que estaba infectado y que recomendó su hospitalización el 3 de septiembre por precaución, tras comprobar que tenía una dolencia pulmonar leve.
Berlusconi tiene 83 años y ha sufrido enfermedades cardiovasculares en el pasado.
Dos de sus hijos, Barbara, de 36 años, y Luigi, de 31 años, así como su actual pareja, la diputada Marta Fascina, de 30, también han dado positivo en coronavirus.
“Silvio Berlusconi sabía que estaba entre los candidatos a contraer el virus”, escribió La Repubblica luego de que se conociera el contagio. “Para él estaba muy claro porque después de agosto al menos dos de sus hijos habían dado positivo por el coronavirus”.
Barbara Berlusconi fue la primera en dar positivo, cuando aún no se sabía nada sobre Briatore. Por eso, el 25 de agosto Berlusconi se hizo la prueba no para comprobar si el empresario le había trasmitido el virus, sino porque sabía que el coronavirus estaba circulando entre sus contactos estrechos. Su actual novia, la diputada Marta Fascina, también dio positivo al Covid-19.
“La primera en sospechar la infección fue Bárbara. La hija de treinta y seis años del Cavaliere realizó algunas pruebas cerca del 15 de agosto. Berlusconi, en ese momento, ya había abandonado la isla, informaron fuentes cercanas. Hacia el 20 de agosto, para evitar la enfermedad, se habría aislado del resto de la familia. Mientras tanto, el Covid también golpeó a otros Berlusconi, incluido sin duda Luigi, de treinta y un años”, según La Repubblica.
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