El vicepresidente estadounidense Mike Pence con su esposa Karen y el presidente de Polonia, Andrzej Duda, con la primera dama Agata Kornhauser-Duda se paran en la puerta de entrada del campo de concentración y exterminio nazi Auschwitz el 15 de febrero de 2019. (REUTERS / Kacper Pempel)
El vicepresidente estadounidense Mike Pence con su esposa Karen y el presidente de Polonia, Andrzej Duda, con la primera dama Agata Kornhauser-Duda se paran en la puerta de entrada del campo de concentración y exterminio nazi Auschwitz el 15 de febrero de 2019. (REUTERS / Kacper Pempel)

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, anunció el pasado martes que no acudirá a los actos conmemorativos del Holocausto previstos para el 23 de enero en el memorial Yad Vashem, en Jerusalén, porque no le permiten tomar la palabra en la ceremonia, mientras que a otros mandatarios, como al presidente ruso, Vladímir Putin, sí.

“Resulta que los presidentes de Rusia, Alemania y Francia, cuyo gobierno colaboró con la Alemania nazi en ese momento, hablarán, pero los organizadores no están de acuerdo con un discurso del presidente de Polonia”, dijo Andrzej Duda en un discurso televisado el domingo. “No estoy para nada de acuerdo”, agregó. El martes 7 de enero, su oficina anunció que no participaría.

“La imposibilidad de que pueda hablar en una ocasión como esa va en contra de los intereses de Polonia”, dijo Duda, quien recordó que, de los seis millones de víctimas judías del Holocausto, tres millones eran judíos polacos.

La negativa de Duda a asistir a la ceremonia organizada en Jerusalén se produce días después de que Putin sugiriese que Polonia mantuvo una alianza con la Alemania de Hitler antes del comienzo de la II Guerra Mundial en 1939.

“Hay palabras que son completamente contrarias a la verdad histórica y no esconden más que un intento de menoscabarnos como país y falsificar los hechos que tuvieron lugar en la II Guerra Mundial”, dijo Duda en respuesta a las afirmaciones de Putin.

Błażej Spychalski, portavoz de Duda, agregó a los medios de comunicación polacos que “una situación en la que el presidente de Polonia se sentará y escuchará las falsas palabras del presidente Putin sin poder responder es inaceptable”.

La Asociación Social y Cultural de los judíos en Polonia, la organización judía más grande del país, dijo que apoyaba la decisión del mandatario, informó The Times of Israel.

La respuesta de Yad Vashem

Yad Vashem respondió en un comunicado que nunca recibió una solicitud oficial polaca para que el presidente Duda hablara, un reclamo negado por el embajador de Polonia en Israel Marek Magierowski, quien dijo que tanto el museo como las autoridades israelíes sabían sobre “las condiciones para la participación del presidente Duda ”desde al menos cuatro meses”.

Yad Vashem también cuestionó los comentarios de Duda sobre su derecho a hablar porque Polonia fue el país con más ciudadanos asesinados en Auschwitz.

La canciller alemana, Angela Merkel, observa los retratos que cuelgan de la Sala de los Nombres en el Museo del Holocausto Yad Vashem, en Jerusalén el 4 de octubre de 2018. (EFE/ Debbie Hill)
La canciller alemana, Angela Merkel, observa los retratos que cuelgan de la Sala de los Nombres en el Museo del Holocausto Yad Vashem, en Jerusalén el 4 de octubre de 2018. (EFE/ Debbie Hill)

"Es importante tener en cuenta que, de 1,1 millones de víctimas del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, alrededor de 1 millón eran judíos asesinados simplemente porque eran judíos, sin relación con los países de origen. Por lo tanto, las nacionalidades de las víctimas de Auschwitz-Birkenau no tienen relación con la identidad de los líderes que se dirigirán al Quinto Foro Mundial del Holocausto ”, dijo el comunicado.

Tensión con Israel y Rusia

Las relaciones entre Polonia e Israel se han tensado en los últimos años, con acusaciones de que el gobierno nacionalista en Varsovia quiere minimizar la colaboración polaca en el Holocausto. Duda firmó en febrero de 2018 una norma que prevé multas y hasta tres años de prisión para quienes sostengan en público que el país tuvo un rol en la matanza de judíos y opositores durante la Segunda Guerra Mundial, una norma cuestionada por varios gobiernos y organizaciones de derechos humanos porque se teme que facilite la negación de los crímenes del nazismo.

En febrero pasado, el ministro de Relaciones Exteriores israelí en funciones, Yisrael Katz, dijo que “los polacos succionan el antisemitismo con la leche de sus madres”. En respuesta, el primer ministro polaco lo acusó de racismo y se retiró de una cumbre en Jerusalén.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se dan la mano mientras asisten a un evento que conmemora el Día Internacional de Recordación de Víctimas del Holocausto y el 75 aniversario del avance del asedio nazi de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial, en el Museo Judío y Centro de Tolerancia en Moscú el 29 de enero de 2018. (REUTERS / Maxim Shemetov)
El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se dan la mano mientras asisten a un evento que conmemora el Día Internacional de Recordación de Víctimas del Holocausto y el 75 aniversario del avance del asedio nazi de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial, en el Museo Judío y Centro de Tolerancia en Moscú el 29 de enero de 2018. (REUTERS / Maxim Shemetov)

El gobierno polaco también tuvo hubo varios encontronazos con el gobierno de Rusia. Vladimir Putin criticó en varias ocasiones la política de las autoridades de Polonia en vísperas del inicio de la Segunda Guerra Mundial y llamó “cerdo antisemita” al entonces embajador polaco en la Alemania nazi, Jozef Lipski.

El último capítulo ocurrió el pasado jueves, cuando el Parlamento de Polonia adoptó una resolución que condenó y se opuso a los comentarios “provocativos y falsos” del Gobierno ruso “que intentan responsabilizar a Polonia del estallido de la Segunda Guerra Mundial”.

“Estamos obligados a recordar que dos poderes totalitarios de aquella época fueron las que llevaron al estallido de la guerra: la Alemania nazi y la Unión Soviética estalinista”, dijo la resolución adoptada. Los diputados polacos han recordado que tanto Polonia como otros países de Europa Central y Oriental fueron las primeras víctimas del “infame pacto de Ribbentrop-Molotov”.

El evento en el museo Yad Vashem

La ceremonia organizada para el 23 de enero en el Yad Vashem, el museo del Holocausto de Jerusalén, marcará el 75 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, operado por los nazis en la Polonia ocupada entre 1941 y 1945.

En el evento, titulado “Recordando el Holocausto: la lucha contra el antisemitismo”, participarán más de 45 jefes de Estado y líderes mundiales. Los organizadores esperan que conduzca a un plan de acción para combatir el aumento del antisemitismo y la negación del Holocausto.

El día 27, Polonia organizará un acto conmemorativo en el antiguo campo de Auschwitz (localizado en la localidad polaca de Oswiecim), donde se espera contar con la asistencia de más de 100 sobrevivientes y delegaciones de todo el mundo.

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