El criminal sigue prófugo; las autoridades ya abrieron una investigación en su contra (Foto: @RebeccaRambar)
El criminal sigue prófugo; las autoridades ya abrieron una investigación en su contra (Foto: @RebeccaRambar)

Un cliente asesinó a un camarero en una pizzería a las afueras de París, supuestamente porque lo había hecho esperar demasiado tiempo por el sándwich que ordenó. El hecho ocurrió el viernes por la noche, en un local ubicado en Noisy- le-Grand, una zona a 15 kilómetros al este del centro de la ciudad de París.

El comensal atacó al mesero por haber sido "demasiado lento", según informó de The Guardian. De acuerdo con testigos oculares, el hombre montó en tal nivel que cólera que repentinamente sacó el arma y disparó.

Otros camareros llamaron a la policía cuando el joven de 28 años recibió el disparo en el hombro. Al lugar acudieron los servicios de emergencia, quienes no pudieron hacer nada por salvar su vida.

De acuerdo con las primeras averiguaciones, la víctima es un joven tunecino, originario de Djerba. El activista Mustapha Abdelkebir reveló la nacionalidad de la víctima.

El agresor huyó de la escena del crimen y hasta el momento las autoridades no han podido capturarlo. Se ha abierto una investigación bajo el delito de homicidio contra el perpetrador, quien sigue sin ser identificado.

Los vecinos de la localidad quedaron conmocionados tras el ataque (Foto: @bassemvaudais)
Los vecinos de la localidad quedaron conmocionados tras el ataque (Foto: @bassemvaudais)

Medios locales informaron que tras el ataque, residentes y comerciantes de la comunidad quedaron conmocionados. Algunos se reunieron afuera del lugar para cerciorase de lo ocurrido; "¿lo mataron por un sándwich?" preguntó uno de ellos, incrédulo.

"Es triste", dijo una mujer de 29 años de edad que conocía el restaurante. "Era un establecimiento tranquilo, sin ningún problema, que acababa de abrir hace unos meses", precisó. Sin embargo, no todos los residentes tienen la misma opinión, hay quienes aseguran que el nivel de delincuencia ha ido en aumento en el área, especialmente por tráfico de drogas y embriaguez pública.

Tras darse a conocer la noticia, algunos ciudadanos franceses reaccionaron en redes sociales increpando al criminal y solicitando su arresto. "Espero que la policía detenga a este tonto mental que mató a un camarero y que el hombre vaya a prisión…¿Estamos en #Francia?", escribió @EmmaPeel_Knight. "En París, si el sándwich no llega rápid, matamos", ironizó @GerardL39340824.

Violencia en Francia contra los refugiados 

Calais, Francia, campo de refugiados (Foto: AFP)
Calais, Francia, campo de refugiados (Foto: AFP)

En junio de 2019 Amnistía Internacional publicó un informe en el que denuncia el actuar de la policía francesa ante la ola de refugiados que vive Europa.

"Targeting solidarity: Criminalization and harassment of people defending migrant and refugee rights in northern France", asegura que la policía y el sistema judicial cooptan a quienes ayudan a personas refugiadas y migrantes en Calais y Grand-Synthe.

"Proporcionar comida a quienes tienen hambre y ofrecer calor a quienes carecen de hogar se ha convertido en una actividad cada vez más arriesgada en el norte de Francia, pues las autoridades atacan de forma habitual a quienes brindan ayuda a las personas migrantes y refugiadas", ha manifestado Lisa Maracani, investigadora de Amnistía Internacional sobre defensores y defensoras de los derechos humanos.

El número de campamentos y tiendas destruidos en Calais y Grande-Synthe aumentó el año pasado, y se han llevado a cabo 391 desalojos únicamente en los primeros cinco meses de 2019. Una vez desalojadas, las personas migrantes y refugiadas corren un mayor peligro de sufrir violencia y abusos. Una mujer de la zona que brinda ayuda a las personas migrantes dijo a Amnistía Internacional que había presenciado cómo la policía rociaba a migrantes con gas lacrimógeno en la cara mientras dormían en el jardín de esta defensora.

Un informe publicado el año pasado por cuatro organizaciones concluyó que había habido 646 casos de abuso y acoso policial contra voluntarios y voluntarias entre noviembre de 2017 y junio de 2018. Este año se han registrado 72 casos, pero es probable que la cifra real sea mucho más alta.