Una niña de Daraa que se ha desplazado junto a su familia a la ciudad de Nasib, en la frontera con Jordania (AFP)
Una niña de Daraa que se ha desplazado junto a su familia a la ciudad de Nasib, en la frontera con Jordania (AFP)

Más de 270.000 personas han sido desplazadas por el inicio de la ofensiva del régimen de Bashar al Assad en el sur de Siria, con la cual Damasco intenta continuar su reconquista de territorios en poder de los rebeldes desde 2011.

"Estábamos esperando que el número llegara a 200.000, pero ya ha superado las 270.000 personas en tiempo récord", indicó Mohammad Hawari, portavoz de la Agencia de Refugiados de la ONU (ACNUR) en Jordania, a la agencia AFP.

La ofensiva del régimen en torno a la ciudad de Daraa, cerca de la frontera jordana, comenzó hace dos semanas con feroces bombardeos de las fuerzas aéreas de Siria y Rusia y siguió luego con el avance de las tropas leales a Damasco, que han ingresado en Daraa y combaten en los alrededores.

Soldados jordanos custodian la frontera con Siria ante la llegada masiva de refugiados (AFP)
Soldados jordanos custodian la frontera con Siria ante la llegada masiva de refugiados (AFP)

Como primera reacción ante el avance de los soldados del régimen, cientos de miles de civiles tomaron sus pocas pertenencias e intentan escapar de los combates.

"Lo han perdido todo. Han dejado atrás sus casas, sus pertenencias, se encuentran en la frontera sin prácticamente nada. Además traen consigo todo el trauma que arrastran por la violencia que han vivido", aseguró Gemma Domínguez, coordinadora adjunta de operaciones para Siria de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), ante la agencia EFE.

Se calcula que alrededor de 50.000 de los desplazados llegaron a la frontera con Jordania, que aunque permanece cerrada se ha convertido en un centro de asistencia médica y de entrega de ayuda humanitaria atendido por diveras ONGs.

Familias en un campo de refugiados que escapan de la guerra (AFP)
Familias en un campo de refugiados que escapan de la guerra (AFP)

Pero la mayoría de los civiles que han escapado de la ofensiva se encuentran en en los pueblos y las ciudades de los alrededores de Daraa, escenario de actuales combates y donde el acceso es más difícil y peligroso.

"Esas personas están en una situación aún peor. El problema es que los ataques continúan y es muy difícil acceder a ellos. No sabemos como están", aseguró la coordinadora.

Algunos de ellos permanecen en lugares públicos, como escuelas o mezquitas que han habilitado ONG locales o ayuntamientos, para ofrecerles cobijo.

Al menos 100 personas han perdido la vida desde que comenzaran los ataques. Desde MSF, Domínguez hace un llamamiento para que "paren las hostilidades" y se les permita acceder a esas miles de personas que están "sufriendo las consecuencias de la guerra", que lleva ya casi siete años, decenas de miles de muertos y millones de desplazados.

Con información de AFP y EFE

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