Más de 400 niños viven en las cárceles de México: exhortan a respetar sus derechos

Los menores llegan a vivir en centros penitenciarios del país sin haber cometido algún delito

FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO
FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO

La presidenta de la organización no gubernamental Reinserta, Saskira Niño de Rivera, pidió este martes a las autoridades mexicanas aplicar la Ley Nacional de Ejecución Penal, ya que en las cárceles no hay “programas para las niñas y niños que visitan a sus madres y padres”.

Niño de Rivera presentó en el Senado mexicano el Diagnóstico de maternidad y paternidad en prisión, realizado por la ONG, según el cual más de 436 menores de edad viven en 11 centros penitenciarios del país sin haber cometido algún delito.

Al presentar las cifras en el Senado mexicano, En dicha ley, en los artículos 10 y 36, se establece que los niños mientras permanezcan con sus madres en prisión (hasta los 3 años de edad) deben recibir alimentación adecuada y servicios de salud, así como educación inicial y acceso a actividades recreativas, aunque en ningún apartado se contempla la reinserción social de los menores en la sociedad.

El diagnóstico apunta que, en los 11 centros de readaptación social censados, ubicados en Nuevo León, Tamaulipas, Baja California Sur, Sinaloa, Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Puebla, Quintana Roo y Tabasco, hay 1.028 madres recluidas y 1.795 padres encarcelados.

De estos, 98% no tienen hijos viviendo en un centro de reclusión, pero 52% son visitados por sus hijos en el reclusorio. Por ello, la organización sugiere que se desarrollen mecanismos y políticas públicas para el ejercicio de la paternidad en prisión, así como sanciones alternativas a la reclusión para madres y padres.

El senador Miguel Ángel Mancera dijo que ya fue presentada la iniciativa de reforma al artículo 166 del Código Nacional de Procedimientos Penales en materia de excepción a la prisión preventiva cuando se trate de mujeres jefas de familia.

Actualmente el apartado solo contempla prisión domiciliaria para embarazadas o mujeres en lactancia, siempre y cuando el juez de control lo permita.

Dos de cada diez hijos de madres encarceladas son cuidados por sus padres biológicos o adoptivos, mientras que seis de cada diez fueron cuidados por un familiar al momento de la detención.

54% de las mujeres madres encarceladas reportaron ser sexualmente activas (Foto: Facebook)
54% de las mujeres madres encarceladas reportaron ser sexualmente activas (Foto: Facebook)

Por otro lado, 54% de las mujeres madres encarceladas reportaron ser sexualmente activas, pero de estas el 52% señalaron que el centro no les proporciona métodos anticonceptivos, por lo que 29% de estas tuvo un embarazo en la prisión.

Cuatro niños fueron separados de sus madres en el penal de Santa Martha Acatitla por agresiones

En México las mujeres acusadas de algún delito que queden embarazadas durante su condena tienen el derecho de quedarse con sus hijos hasta que ellos cumplan tres, seis, o hasta 12 años de edad, dependiendo el lugar. Sin embargo, la medida le ha traído problemas a los infantes.

Durante mayo, cinco niños tuvieron que ser separados de sus madres en el penal de Santa Martha Acatitla debido a abusos cometidos en su contra, dijo Saskia Niño de Rivera, presidenta de la ONG Reinserta al medio La Silla Rota.

La gravedad de estos casos escaló debido a la falta de atención de las autoridades de la prisión (Foto: Facebook)
La gravedad de estos casos escaló debido a la falta de atención de las autoridades de la prisión (Foto: Facebook)

Los casos fueron alarmantes: en uno de ellos la mamá de una menor de cinco años le rompió el brazo, por lo que con urgencia tuvieron que sacarla de las instalaciones de la prisión.

En otro de los conflictos que hubo se descubrió que la madre de un niño que estaba siendo víctima de agresiones, se encontraba encarcelada debido a que en el pasado había asesinado a otros dos de sus hijos, pero nadie había puesto atención en la situación hasta que la violencia contra el menor se volvió alarmante.

La gravedad de estos casos escaló debido a la falta de atención de las autoridades de la prisión, y de que los trabajadores del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), quienes son los encargados de velar por la seguridad de los infantes que viven en la cárcel, no habían entrado a la institución hasta el mes pasado.

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