(Foto: cortesía)
(Foto: cortesía)

Por Ana Priscila González*

El Río Santiago recorre 475 kilómetros lineales, pasando por los estados de Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit y Zacatecas; formando el sistema Lerma- Chapala-Santiago-Pacífico y es la segunda cuenca más larga de México. En su momento se llegó a considerar un atractivo turístico y natural para visitantes regionales, nacionales e internacionales, especialmente en los municipios de El Salto y Juanacatlán, en el estado de Jalisco; inclusive el lugar era conocido por los habitantes de la zona como "Las Cataratas del Niágara Mexicanas".

Sin embargo, desde finales de los años setenta la contaminación en la zona ha ido en aumento debido al crecimiento desordenado de las zonas industriales, la autorización de fraccionamientos sin un correcto manejo ambiental, empresas que vierten residuos químicos sin tratamiento especial, la descarga de aguas residuales derivadas de la producción agrícola y ganadera ; así como la falta de control y sanción por parte de las autoridades correspondientes al amparo de una laxa legislación y reglamentación que pueda dar solución a esta grave problemática.

Desde el año 2002, los habitantes de El Salto y Juanacatlán, en Jalisco, han denunciado a través de instancias gubernamentales y no gubernamentales la grave situación que atraviesan por la contaminación de este cuerpo de agua, lo que reduce la posibilidad de su uso, incrementa las enfermedades por exposición a sustancias y genera contaminación de alimentos por riego. Actualmente, el Río Santiago es uno de los ríos más contaminados en México lo que sin duda merma la calidad de vida de miles de pobladores, atentando contra su derecho a la salud e incluso a la vida, tal como ocurrió en el año 2008, donde un menor de 8 años falleció por envenenamiento tras caer al Río Santiago, pues tenía en la sangre niveles de arsénico al menos de un 400 por ciento más altos que el máximo permisible, lo que le ocasionó una falla orgánica múltiple e intoxicación aguda por dicho elemento.

En su momento en Río Santiago se llegó a considerar un atractivo turístico y natural para visitantes regionales, nacionales e internacionales (Foto: Cuartoscuro)
En su momento en Río Santiago se llegó a considerar un atractivo turístico y natural para visitantes regionales, nacionales e internacionales (Foto: Cuartoscuro)

¿Es posible la implementación de una estrategia de recuperación del Río Santiago? Sin duda, es indispensable y urgente la convocatoria del sector gobierno (todas las autoridades involucradas), de la sociedad civil, del sector académico y científico, así como a los generadores de contaminantes para lograr el análisis e implementación de acciones oportunas convenientes a fin de resolver el grave problema de contaminación y sus efectos en la población de las diferentes localidades establecidas en las cuencas del Río Santiago.

La participación ciudadana no puede quedar de lado en la implementación de políticas públicas, en nuestros procesos legislativos e incluso jurisdiccionales. Gobierno y ciudadanía debemos ser conscientes de la lucha y trabajo constante que ha exigido por años el lograr el saneamiento que requiere el Río Santiago y el hacer caso omiso a esta urgente necesidad y a las propias recomendaciones de Derechos Humanos nos coloca en un plano donde se violan derechos fundamentales como la protección de la salud y un medio ambiente sano.

México se ha comprometido en diversos tratados internacionales a cuidar, proteger y preservar el medio ambiente. Sin embargo, como federación no se ha definido una postura oficial para resolver la problemática planteada, no solo en este cuerpo de agua sino en todas las #CuencasEnCrisis. Quienes conocemos de primera mano esta situación sabemos que la contaminación se respira, se padece y que finalmente se vuelve una causa recurrente de muerte para los pobladores de la región. El costo a pagar por los índices de contaminación es alto… Es nuestra salud y nuestro compromiso con las generaciones futuras.

*Diputada federal por Movimiento Ciudadano

Lo publicado aquí es responsabilidad del autor y no representa la postura editorial de este medio