Alertan que la contaminación plástica afecta los nidos de tortuga en una isla remota del Atlántico

El hallazgo de residuos artificiales pone en evidencia el impacto incluso en territorios inesperados

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Un estudio de la Universidad
Un estudio de la Universidad Estatal de São Paulo detecta rocas de plástico enterradas hasta 10 centímetros bajo los nidos de tortuga verde (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incluso los enclaves más remotos del planeta, como la isla Trindade en Brasil, sufren las consecuencias de la contaminación plástica: un estudio reciente advierte que los nidos de tortuga verde están enterrando rocas de plástico, lo que podría comprometer tanto la supervivencia de la especie como dejar una huella permanente en el registro geológico.

Esta investigación, publicada en el Boletín de Contaminación Marina por científicos de la Universidad Estatal de São Paulo (UNESP), evidencia que el plástico no solo tiene impactos inmediatos sobre la fauna local sino que, al ser enterrado en los nidos, tiene el potencial de perdurar durante millones de años.

Fragmentos de plástico, una amenaza persistente

Según los resultados del equipo dirigido por Fernanda Avelar Santos, quien realizó el estudio durante su posdoctorado en la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCT) del campus Presidente Prudente de la UNESP, las rocas plásticas halladas en la isla Trindade fueron detectadas por primera vez en 2019 en la playa llamada Parcel das Tartarugas, ubicada a 1.100 kilómetros de la costa del estado de Espírito Santo. Desde su descubrimiento, estos residuos plásticos han perdido en torno al 40% de su tamaño original por procesos de erosión, dispersándose en fragmentos que ya han alcanzado seis playas adicionales de la isla.

Análisis con espectroscopia identifican cuerdas
Análisis con espectroscopia identifican cuerdas de polietileno de alta densidad y tintes con cobre como indicios de contaminación marina (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores subrayan que los macro y microplásticos se concentran especialmente en las depresiones del terreno donde las tortugas verdes (Chelonia mydas) entierran sus huevos año tras año. Santos explica que uno de los criterios que podrían definir el inicio del Antropoceno —la posible nueva época geológica marcada por el impacto humano— es la presencia de materiales artificiales sepultados en los sedimentos.

En este caso, se hallaron restos plásticos hasta 10 centímetros por debajo de la superficie en los nidos, lo que representa un punto de acumulación con impacto geológico potencial para el “próximo millón de años”, afirma la autora al Boletín de Contaminación Marina.

El ciclo geológico del plástico y su origen humano

Para determinar la naturaleza y origen de estos residuos, los científicos analizaron las muestras con espectroscopia, identificando cuerdas de polietileno de alta densidad (HDPE) y tintes con contenido de cobre, responsable del característico color verde.

Santos señala que este tipo de material evidencia claramente actividades vinculadas a la pesca y al transporte marítimo como la principal causa de estas partículas contaminantes, que constituyen la mayor fuente de contaminación marina a nivel global.

El hallazgo de macroplásticos y
El hallazgo de macroplásticos y microplásticos resalta la concentración de residuos en zonas donde las tortugas verdes depositan sus huevos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación también clasificó los restos según su forma para deducir las rutas, el tiempo y la distancia recorridos por el plástico. Se hallaron fragmentos redondeados cerca del mar, resultado del modelado constante por las olas, mientras que los fragmentos angulares se asociaron con los nidos, donde los restos permanecen estáticos en el sedimento y preservan formas originales.

Esto confirma que el plástico, depositado junto a los huevos de tortuga, se asimila al ciclo geológico de la playa, con un comportamiento similar al de los granos de arena y los fragmentos rocosos.

La isla Trindade es una formación volcánica de gran biodiversidad y carece de residentes humanos permanentes. Solo tiene presencia de un equipo rotativo entre 30 y 40 miembros de la Marina brasileña. El territorio forma parte del Monumento Nacional de las Islas Trindade y Martín Vaz y comprende también el Monte Columbia, reconocido como unidad de conservación integral en Brasil.

La aparición de rocas plásticas y otros residuos en este entorno, donde la intervención humana directa es mínima, pone en evidencia el alcance global del problema. De acuerdo con los investigadores, este escenario demuestra que la contaminación plástica se extiende hasta los lugares “aparentemente alejados de las actividades humanas”.

La contaminación plástica alcanza la
La contaminación plástica alcanza la isla Trindade en Brasil, afectando los nidos de tortuga verde en áreas remotas y protegidas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además del efecto visual y físico sobre el paisaje, Santos advierte que hay una alta probabilidad de que estos residuos sean ingeridos por distintas especies. “Este plástico está siendo ingerido por la fauna silvestre, no solo tortugas, sino también peces, aves y cangrejos. Es una zona única en el mundo, y esta es una advertencia importante”, recalca la especialista.

El hallazgo de rocas plásticas en nidos de tortuga verde refuerza la llamada de los investigadores a impulsar políticas públicas destinadas a la gestión eficiente de los residuos plásticos, con especial urgencia sobre los desechos de cuerda marina. Santos y su equipo insisten en la necesidad de acciones coordinadas de limpieza de playas, priorizando aquellas zonas que albergan especies directamente perjudicadas por la contaminación plástica, como la propia Parcel das Tartarugas.

El estudio realizado por la Universidad Estatal de São Paulo se convierte en un nuevo argumento para intensificar la lucha internacional contra los residuos plásticos en el mar y para proteger especies emblemáticas de la biodiversidad brasileña, como la tortuga verde, cuyo ciclo biológico queda ahora vinculado a una huella artificial de longevidad geológica incierta.